| « 'Los cinco', de Enid Blyton | Portada | Chartier: 'la pantalla pone al lector ante una nueva situación' » |
13 abril 2008
200 años de la publicación de la primera parte del Fausto de Goethe
El mito del Fausto ha marcado ineludiblemente la tradición literaria alemana. Ha sido escrito y reescrito varias veces a lo largo de los siglos pero al parecer tiene un origen histórico en la figura de Johann Faust quien nació en 1480 en la ciudad de Knittlingen, estudió y se doctoró en la Universidad de Heidelberg, y murió en 1540 en medio de una explosión provocada por un experimento químico que realizaba en su laboratorio.
El propio Martín Lutero dijo de él que tenía poderes diabólicos y otro contemporáneo, Philipp Melanchthon, decía que siempre andaba con dos perros que eran demonios. La primera versión del mito del Dr Fausto apareció de la mano del librero y editor Johann Spies, quien publicó en 1587, la Historia de D. Johann Fausten, de autor anónimo.
La esencia básica de la historia es siempre más o menos la misma: Fausto invoca a Mefistófeles para hacer un pacto con él que consiste en venderle su alma a cambio de saber exactamente todo lo que le interese, de manera de poder manipular los hechos a su antojo. Arrepentimientos van y vienen pero nunca puede Fausto librarse de su pacto con el diablo, quien termina llevándoselo al infierno.
Existen algunas versiones, incluyendo la del inglés Christopher Marlowe, hasta que Johann Goethe retomó el mito fáustico y comenzó a redactar su Faustus. La primera versión (posteriormente conocida como Urfaust parece que ya estaba lista para 1773 pero él continuó revisándola hasta que finalmente vio la luz en 1808. La segunda parte del Fausto solamente aparecería en 1833, un año después de la muerte del autor.
Esta primera parte narra, por un lado, el proceso que atraviesa Fausto quien ya agotado hace un pacto con Mefistófeles para que le devuelva la juventud y, por otro, relata la tragedia del amor de Fausto y Gretchen (Margarita), o más bien debería decir la tragedia de Gretchen por su amor al Fausto. Mefistófeles guía los hilos de manera que Fausto asesine al hermano de su amada y que ésta quede embarazada pero que mate a su hijo y sea posteriormente juzgada y condenada a muerte.
Como se ve, es una tragedia con todas las de la ley que, además, marca con mucha fuerza las bases del Romanticismo Alemán. Aunque suene que todo esto tenga poco de romántico. Otras recreaciones del mito han seguido a la de Goethe, como la de Klauss Mann, Mephisto, quien la contextualiza en el ámbito del régimen nazi.
Vía | Yahoo! Noticias
Más noticias sobre:
Teatro,
Escritores
Tags: Clásicos, Fausto, Goethe, literatura alemana, mito, Romanticismo
Comentarios (2)
| Trackback
Comentarios
Fausto siempre ha sido una de las obras que siempre he querido leer y nunca doy el paso.
#1 | Escrito por uriol21 | 14 abr 2008 21:04:56
Pues valdría la pena que lo hagas. Cuéntanos.
Saludos,
#2 | Escrito por Juliana Boersner | 16 abr 2008 03:08:08
Noticias relacionadas
09 mayo 2008 | Jorge Boccanera ganó Premio Casa de América de Poesía Americana
04 mayo 2008 | Carlos Monsiváis cumple 70 años
03 mayo 2008 | Breves de la Feria del Libro de Buenos Aires (I): Piglia, Klein y la noche de la ciudad
03 mayo 2008 | 'Camino de la lengua', un recorrido virtual por la historia de la lengua castellana
02 mayo 2008 | El escritor Fernández Flórez homenajeado en Madrid
Escribir un comentario
Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también no insultar ni usar palabrotas, respeta a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, burdamente promocionales, ofensivos o ilegales serán borrados sin piedad.
Puedes usar algo de HTML: <a href> <strong> <blockquote> <br /> <p> <strong> <em> <ul> <li>. Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.
Este blog utiliza OpenId para la autentificación de usuarios. OpenId es un sistema de identificación distribuido que te permite, con un sólo registro, autenticarte en todos aquellos que lo soporten. Para la identificación se utiliza la url proporcionada por el servidor OpenId cuando te registras en él o la url de tu blog si lo has reclamado.
OpenId nos permitirá reducir el spam y mejorar la calidad de la conversación que hay en las entradas.
Si deseas una cuenta OpenId, puedes registrarte aquí, en el servidor OpenId de WeblogsSL.






