
Después de ver la excelente acogida del post anterior, me vi tentado de alargar el tema, explotando el filón hasta reventarlo al más puro estilo Tele 5, pero finalmente no he caído en la tentación y os presento las cuatro nuevas (anti)propuestas que ya tenía preparadas. De las ocho entradas que componen ambos posts hay tres de las que no se puede hablar de editoriales: las de Paulo Coelho, autoeditadas y publicadas en internet, la de la Biblia, de la que ninguna editorial tiene la exclusiva, y la de los libros de autoayuda, que se trata de algo genérico. Las otras cinco son del Grupo Planeta.
¿Coincidencia? Sí y no. Yo escogí los libros sin atender a la casa que los edita, sólo fijándome en el autor y el libro en sí, por lo que no se me puede acusar de mala intención. Ahora, viéndolo a posteriori, tampoco parece algo casual que el mismo grupo editorial cope (del verbo ‘copar’, no de la radio episcopal) la mayoría de la AntiLista. Al César lo que es del César, que cada palo aguante su vela, y quien se pica, ajos come.
‘Historia de España’, de Federico Jiménez Losantos y César Vidal
El mes pasado se publicó el segundo volumen de Historia de España, subtitulado como Del Imperio al Desastre del 98, completándose así la obra iniciada con De los primeros pobladores a los Reyes Católicos. No os dejéis engañar por la ciclópea publicidad que ha hecho su editorial, este pseudo ensayo es un insulto al rigor histórico y el espíritu divulgativo. Para empezar el libro surge de una sección del antiguo programa de Losantos en la COPE y según sus autores está dirigido a “inmigrantes, nuevos españoles y víctimas de la LOGSE y la LOE” (sic).
La realidad es que ha sido publicado con una doble intención: ganar dinero a costa de los adláteres oyentes matutinos (¡qué listos estuvieron publicándolo en dos tomos…!) y servir como contestación a otros extremos ideológicos. Como todo lo que está hecho a mala ostia, se pierden por el camino y acaban soltando auténticas perlas más propias del género surrealista que del ensayístico.
Sirva un ejemplo para retratarlos: según Losantos y Vidal, Colón no descubrió América, sino que se enteró de su existencia por alguien que ya había cruzado el charco, un tal Protonauta que le reveló el secreto justo antes de morir. Desde luego no decepcionará a sus acólitos porque a la obra no le falta su buena ración de deyecciones sobre el Islam y los nacionalismos periféricos, ni sus paranoias fascistoides, como en la polémica en que Ian Gibson ridiculizó a César Vidal.
Este libro esconde peligros insospechados. Si es regalado a una persona con menos de dos dedos de frente, existe el riesgo de que se lo crea y se le reduzca aún más el cráneo; si el obsequiado es alguien con dos dedos de frente, te lo puede tirar a la cabeza y, como el libro está editado en tapas duras, provocarte el traumatismo cranoencefálico más merecido de la Historia.
Libros de autoayuda
Por lo visto, en Navidad crecen las ventas de libros de autoayuda. El fenómeno se debe a dos factores: hay mucha gente que se agarra a cualquier cosa para comenzar el año cambiando eso que siempre han querido cambiar y, sobre todo, a que hay mucho cabroncete que los compra para regalárselos a otro. Si a ti se te ha pasado por la cabeza de manera bienintencionada, no derroches el dinero, seguramente tu futuro obsequiado también fracase en 2010.
Los libros pueden ser objetos mágicos, pero no es el caso del subgénero de autoayuda. Si quieres que tu pareja abandone el vicio del tabaco, no le regales Deja de fumar en veinte pasos, porque lo primero que hará al terminar el primero será bajar a comprar tabaco al bar de la esquina. Si lo que quieres es ayudar a un amigo a superar su depresión, no le obsequies Tú también puedes ser feliz, porque le pondrá de los nervios no ser capaz siquiera de acabar el primer capítulo. Si, por último, tu idea es inspirar a un familiar para que prospere económicamente, no le regales Cómo aprovechar la crisis para montarse en el dólar; le harás un mayor bien si le das los veinte euros que tenías presupuestado para su regalo.
No te confundas, los verdaderos libros de autoayuda son aquellos que pones en manos de un amigo porque crees que le pueden gustar y, después de unos días, te dice sonriendo que le encantó y lo devoró de principio a fin. Si aún piensas que un libro de autoayuda puede ser un buen regalo para estas navidades, posiblemente el que necesite ayuda seas tú.
‘Soseki, inmortal y tigre’, de Fernando Sánchez Dragó
Quien más quien menos muchos lectores españoles conocimos a Soseki, el gato de Sánchez Dragó. El novelista, ensayista y crítico literario madrileño acostumbraba a sacarlo de vez en cuando en su programa de Tele-Esperanza, perdón, Telemadrid. De ahí saltó a los zappings de otras cadenas y toda España pudo conocer otra excentricidad de Dragó.
Soseki vivió una buena vida. Hasta tuvo la oportunidad de viajar en primera clase en el AVE Madrid-Sevilla ¡en un asiento propio pagado por su dueño! Seguro que no le faltó comida ni cariño, pero claro, por mucho que los dueños de animales se obsesionen con que su mascota es mucho más que un simple animal, los animales no dejan nunca de ser animales y el bueno de Soseki, ni siete vidas ni nada, murió a las primeras de cambio en un accidente en un montacargas.
Ya no es que nos quisiera contagiar su obsesión con una especie de obituario publicado en la sección cultural del diario El Mundo, es que Dragó ha creído oportuno componer todo un libro alrededor de la figura de su gato muerto. En él encontraremos a un hombre que le narrará a su nieta una historia sobre un gato sin nombre decidido a ser persona… Puede que Dragó se haya quedado mal de la chota y se haya impuesto una penitencia por no haber evitado al muerte de su gato; o puede que haya querido seguir la línea de los pésimos pésames literarios que le enviaron sus amigos; o quizá busque sacarse un dinerillo (19 euros cuesta el libro) con una historia sobre su obsesión con Soseki ahora que ya no es aquel joven que se hizo merecedor del Premio Nacional de Ensayo por Gárgoris y Habidis...
Lo que está claro es que me parece un regalo horrible para estas Navidades, por mucho que uno quiera a su mascota. Eso sí, si alguien tiene un gato que sepa leer, adelante.
‘La reina muy de cerca’ y ‘Secretos de mi escritorio’, de Pilar Urbano
La reina muy de cerca levantó cierta polémica el año pasado, tanto por su contenido como por la controversia sobre si la periodista Pilar Urbano tenía carta blanca para publicar lo que quisiera o no. Sea como fuere, el caso es que llegó a las librerías y a la Casa No-Virtual no le quedó otra que lidiar con el asunto como buenamente pudo porque enseguida se convirtió en un éxito de ventas.
Además, la Urbano ha demostrado ser una excelente escritora de ficción; ahí están sus libros sobre Baltasar Garzón, el 23-F, el 11-M... todo un derroche de periodismo de vanguardia sin ánimo lucrativo. Vayamos a aquello que resultó polémico (las negritas y los comentarios entre paréntesis son míos):
Sobre los gays: Puedo comprender, aceptar y respetar que haya personas con otra tendencia sexual, pero ¿que se sientan orgullosos por ser gays? (¿cómo hace para comprender, aceptar y respetar algo de lo que no se puede estar orgulloso?) ¿que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? (se ve que, como reina, le molesta que sus súbditos también usen carrozas…) Si esas personas quieren vivir juntas, vestirse de novios y casarse, pueden estar en su derecho, o no, según las leyes de su país; pero que a eso no lo llamen “matrimonio”, porque no lo es. Hay muchos nombres posibles: contrato social, contrato de unión…
Sobre la religión: En los colegios se ha de enseñar religión, al menos hasta cierta edad. Los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida (¿qué tal si probamos con explicarles ‘El origen de las especies’, de Darwin?); una orientación de moral natural (¿cómo podría ser natural la moral?).
Sobre el aborto: Hay que respetar a toda criatura viviente (...) Estar por la vida no es ser retrógrado, ni es sólo cosa de los cristianos (...) Es seguir la ley natural (y dale con “lo natural” la muy campechana…).
Entiendo la polémica si se plantea si es correcto y/u oportuno que una reina opine sobre temas político-sociales, pero no entiendo todo el revuelo que se montó, con mucho progre de quita y pon llevándose las manos a la cabeza al grito de “Mira lo que ha dicho…”. ¿Qué se esperaba la gente? ¿que doña Sofía se declarase proabortista y atea? ¿que revelara que antes de liarse con Juan Carlos tuvo escarceos lésbicos con otras infantas europeas?
Por si fuera poco, la señora Urbano y su editorial han creído que el filón no estaba exprimido del todo, así que ahora aparecen con un nuevo libro, Secretos de mi escritorio, en el que la periodista nos confía los secretos de su trabajo con la reina, cómo se embrolló el asunto por un teletipo de la Casa del rey y lo que vino después. Además, nos ofrece una colección de cuestiones sobre las que la reina Sofía no se quiso posicionar, a saber: Ley de Memoria Histórica, el ‘¿Por qué no te callas?’ de su marido a Chávez, la guerra de Irak, Guantánamo…
Todo apunta pues, a que resultará ser un verdadero coñazo infumable sólo apto para señoras mayores que aún sueñan con ser reinas. Por favor, no se lo regaléis a vuestras abuelas. Ellas nunca lo harían.
En Papel en Blanco | Regalos para Navidad: algunos libros que nadie debería regalar (I), Especial de Navidad 2009

Comentarios
interesante
Por fin la ansiada segunda parte! Estoy de acuerdo en general con las propuestas pero matizaría algunas cosas. El tema del Protonauta no es invención nueva del tándem Vidal-Losantos, es algo muy discutido por otros autores mucho más especializados y documentados en estos temas como J.J Benítez o Javier Sierra. Otra cosa es que los escépticos sólo se crean lo que aparece escrito como ortodoxia en los libros de Historia y no esté dispuesta a aceptar otras alternativas por muy fantasiosas que puedan parecerles. Allá cada cual.
Los libros de autoayuda creo que verdaderamente pueden ayudar a algunas personas. No solucionarán sus problemas, porque para eso están los profesionales, pero servirán para conocerlos mejor y quizá sobrellevarlos de algún modo. Así que no hay que descartarlos de plano, aunque sí es cierto que hay mucha explotación charlatana sobre el tema con libros de autoayuda estúpidos escritos por cuatro advenedizos sin ningún conocimiento científico ni médico. Debería de haber algún tipo de control sobre este tema.
Sobre lo de Dragó, pues sin comentarios, me parece que como terapia personal escribir un libro de este tipo está muy bien, pero publicarlo y venderlo, lo considero un pillaje y una tomadura de pelo.
Y respecto a nuestra monarca, pues normal que sea ultraconservadora, es su "trabajo", no hay que espantarse por ello y bien mirado casi es preferible que sea así si lo comparamos con los libertinajes que imperan en algunas de las monarquías de nuestro entorno. Hay que tener en cuenta que el libro se ha escrito para ensalzar a la monarquía y la figura de la Reina que la representa así que... Ya me gustaría ver a mí otro libro en el sentido contrario contando cuatro verdades con las que estaría mucho más de acuerdo, pero supongo que lo censurarían, como la famosa portada de "El Jueves". En fin.
Estupenda segunda parte, en todo caso. Más "arriesgada" si cabe que la primera. FELIZ NAVIDAD A TODO EL STAFF Y A TODOS LOS LECTORES! Un Saludo!
Muy acertada y muy valiente tu segunda parte de la lista. No he tenido la "suerte" de leer ninguno de los libros que des-recomiendas, pero tengo un especial desprecio por el grupo de historiadores revisionistas-negacionistas estilo Pío Moa, César Vidal, etc. (que por cierto, ¿cómo puede una persona publicar más de un libro al año sobre todos los temas bajo el cielo, y pretender que esté documentado y sea medianamente serio?) Y lo peor es que este tipo de seudo-historiadores copan las secciones de "historia de España" de las estanterías. Los historiadores de verdad deberían plantearse muy seriamente que es necesaria una labor de divulgación bien hecha, como la que ha hecho, también desde una perpectiva conservadora pero con mucho mayor rigor, García de Cortázar.
Si en la otra entrada os recomendaba la serie de libros para regalar que publicamos en Un libro al día, permitidme que esta vez os recomiende dos series que tienen que ver con esta antilista: una que titulamos "Confieso que he léido", con nuestros "pecados ocultos" como lectores, y otra, que en realidad no es una serie, compuesta por los libros que hemos calificado de "repugnantes" -que vendrían a ser nuestros "libros que usted nunca debería regalar".
Auden decía que "Reseñar libros malos no es sólo una pérdida de tiempo, sino también un peligro para el carácter"; pero hay que reconocer que también es muy divertido... de vez en cuando...
interesante
MASP, en cuanto a lo que comentas sobre el Protonauta, estoy de acuerdo, de hecho hace tiempo que conozco esa, digamos, teoría. Lo que pasa es que tuve la oportunidad de leer el fragmento concreto del libro de Losantos y Vidal y no es que esté tratado con mucho rigor...
Desde luego mi sensación personal después de leerlo, fue: "O sea, que Colón ni mérito ni leches, el pollo tuvo la suerte de ser el único que estaba cerca en el momento en que el tal Protonauta estaba palmándola..."
Creo que ya con esta segunda entrega queda claro que no son estrictamente críticas literarias sino más bien prejuicios ideológicos lo que te lleva a hacer el escrutinio libresco. Has hecho desfilar a Ana Botella, Aznar, F. Losantos, César Vidal, Pilar Urbano, F. Sánchez Dragó, Esperanza Aguirre... Ya está el cuadro completo. Es una pena, porque el sesgo ideológico desvirtúa la necesaria mínima ecuanimidad crítica y empaña su valor. Uno es libre de manifestar sus "fobias" y sus "filias" pero aquí se ve demasiado el plumero de un crítico ideologizado.
Es bastante endeble por ejemplo criticar a un libro de divulgación histórica porque mencione que antes de Colón hubo otros que llegaron a América. Sin duda los hubo, desde Erik el Rojo en adelante. El régimen de corrientes y vientos en el Atlántico lo propicia. La diferencia está en que su "descubrimiento" no tuvo ningún impacto. Respecto a "paranoias fascistoides" y "deyecciones al islam" etc... Nunca he oído ni leído nada de estos señores autores que vaya en esa línea. Ahora, si criticar al islam o decir que la España de las tres culturas es una memez es políticamente incorrecto... pues bueno.
Y desde luego antes que con Ian Gibson, claramente ideologizado, me quedo con un Stanley Payne.
A Pilar Urbano se le podrán criticar muchas cosas, pero el hecho de que haga un libro para ganar dinero... No creo que haya muchos autores hoy en día que escriban libros solo por amor al arte. Y menos dedicándose al periodismo.
No quiero significar con lo dicho anteriormente que sean buenos libros, ni que sus autores sean referentes de calidad. Los hay infinitamente mejores. Pero yo intentaría no dejarme llevar por prejuicios políticos a la hora de escoger libros. Y para acabar, y espero no ofenderte, tengo la sensación de que no has leído ninguno de ellos. ;).
interesante
Hola picatrix, de Dragó, Brown y Coelho he leído lo suficiente como para no volver a tropezar en sus piedras. La Biblia no la he leído entera y siento decepcionarte, pero tampoco me he leído todos los libros de autoayuda (aunque ahora estoy con uno que me está gustando bastante: "Cómo escribir en un blog y no volverte loco".
En cuanto a la Botella, como comprenderás me llega con saber que el libro se llama Cuentos de Navidad (para toda la familia) y que habla sobre el caso Gürtel, el aborto o la homosexualidad, para darle caña (y ¡ojo¡ sus frases míticas no me las he inventado yo). Y Pilar Urbano, que últimamente ha escrito sobre el 11-S y el 11-M, y ahora con este último "Yo sobreviví a la Casa Real" es, a todas luces, una carroñera que se disfraza de periodista de investigación.
Ahora, creo que no debería tomarme muy en serio tu crítica de que la lista tiene un sesgo ideológico desde que te veo afirmar que NUNCA has oído ni leído nada de Losantos y Vidal (ahora metidos a historiadores sin serlo) que sea ofensivo con el Islam o los nacionalismos periféricos. Una de dos, o nunca has leído y oído nada de ellos, o tu ideología te obliga a mentir. Te invito a que leas esta selección de vómitos de Losantos: http://es.wikiquote.org/wiki/Federico_Jim%C3%A9nez_Losantos
He escogido libros que YO nunca regalaría. Cuatro de ellos (Brown, Coelho, Autoayuda y Dragó) no tienen nada que ver con mi ideología; el resto sí. Lo he intentado hacer desde el humor, porque tratándolo seriamente no hubiera sido capaz de escribir algo publicable.
Siento mucho que no te haya hecho gracia, pero creo que lo que te molesta no es mi sesgo ideológico, que lo tengo y no lo escondo, sino que el mío no sea el mismo que el tuyo.
Saludos y felices fiestas a todos.
No hace falta ser historiador para escribir un libro de historia. Te pondré algunos ejemplos para que te orientes. Indro Montanelli era periodista y escribió una de las mejores obras de divulgación sobre la Historia de Roma. Isaac Asimov era Bioquímico y tiene amenísimas obras de divulgación histórica. Y no sé si mencionarte a Modesto Lafuente autor de la más divulgada historia de España en siglo XIX. Tampoco era historiador. Y podría seguir, pero para qué.
Tienes una idea un poco "estrecha" sobre quien puede o no escribir sobre historia (C. Vidal es doctor en Historia y F. Losantos es filólogo). Por tanto la crítica facilona de que es malo lo que escribe alguien sobre historia porque no es historiador profesional carece de un fundamento mínimamente serio. Y decir esto no tiene que ver con ninguna ideología.
Me he tomado la molestia de consultar el link de Losantos que mencionas y no veo frases "vomitivas". Aprecio una forma vehemente, agresiva y descarnada si quieres, de hacer crítica política por parte de un periodista con una determinada ideología claramente manifiesta. Por otra parte son bastante más benévolas que las que le dedican sus críticos a él (te ahorro los ejemplos). Decir lo contario me parece absolutamente maniqueo. Claro, si eres un "nacionalista periférico" como tú dices, por cierto no sé exactamente qué es eso, pues evidentemente no te van a sentar bien y si eres un islamista que quiere recuperar Al-Andalus pues tampoco. Pero la cosa no va más allá.
Hay muchas formas de escribir sobre la historia de España, algunas son "políticamente correctas" y otras no. A mí las primeras me suelen interesar bastante poco.
En el link en el que supuestamente se da cuenta de cómo Ian Gibson ridiculizó a César Vidal no se puede apreciar que lo ridiclulizara. Se limita a decir que lo que afirma Vidal no es cierto, pero no da tampoco pruebas de lo contrario. A cualquier cosa lo llaman por aquí ridiculizar.
interesante
japraca, con el link no pretendía mostrar lo ridículo que es Vidal, sino dar una orientación sobre de qué iba el tema para los que no estuvieran al tanto. Es cierto que Ian Gibson no ridiculizó a Vidal, porque lo hizo él solito. Cambió un hecho histórico como le convino y cuando Gibson le acusó de faltar a la verdad, Vidal se fue por los cerros de Úbeda consciente de que le habían cogido en una de tantas tergiversaciones de la realidad a las que nos tiene acostumbrados.
picatrix: precisamente esa polémica con Gibson es una muestra de la calidad de Vidal como historiador. Podrá ser catedrático en Historia pero como historiador es un tergiversador y un mentiroso.
En cuanto a sobre lo que charlábamos más arriba sobre el hecho de que algunos de los libros estén en la lista por mi ideología, lo cierto es que son tres: el de la Botella, la Biblia y el de la pareja de historiadores. El de Pilar Urbano no va por esos derroteros, porque bromeo sobre el pensamiento de la reina, pero con la autora me meto porque es una carroñera de la "literatura periodística de actualidad", no por unas opiniones que no son las suyas.
Por otro lado, si pudiéramos discutir sobre este tema en persona, te retaría a que me pusieras algunos ejemplos de libros escritos por personajes de la ultra-izquierda. Sin duda que los hay, pero llegan al gran público porque no cuentan con el apoyo mediático que tienen los autores de mi lista (Botella, Urbano, Losantos y Vidal), que tienen un sitio reservado en las mejores estanterías de las librerías y publicidad en prensa día sí y día también.
Mira por ejemplo como en la página principal de la web de Planeta ( http://www.editorial.planeta.es/00/00.asp )aparecen tres libros de mis posts. ¿Están ahí por su calidad? Desde luego que no; me niego a pensar que una editorial de la potencia de Planeta no haya publicado este año nada mejor que lo de esos cuatro personajes. Por cierto, del otro libro que aparece, "Inculteces", hablaré dentro de poco.
Un saludo.
Miguel: Al margen de nuestras discrepancias permíteme que en primer lugar te felicite por tu templanza. Tus comedidas respuestas merecen algunas de reflexiones por mi parte.
Creo que estoy dando una impresión equívoca sobre algunos de los autores que comentas.
Quiero dejar claro que en lo que he pretendido discrepar contigo es fundamentalmente en el sesgo de las críticas y en algún que otro comentario tuyo que me ha parecido algo desafortunado; como el de quien puede o no hacer divulgación histórica.
Dicho esto, te daré mi opinión sobre la calidad o la credibilidad de C. Vidal como "historiador" que seguro que vas a estar más de acuerdo conmigo de lo que crees. Para ser lo más breve posible: su trabajo como historiador no me parece fiable. Por poner un ejemplo: sostener de forma obcecada que el valenciano tiene un origen distinto del catalán es sencillamente ridículo e insostenible. Y como esa algunas otras chapuzas que solo son explicables a la luz de su intento de criticar los nacionalismos aunque sea desvirtuando la verdad histórica. Para criticar al nacionalismo no hace falta inventarse la historia como hacen ellos. Otra muestra de su falta de rigor lo encontramos en su libro "El camino hacia la cultura". Sus comentarios al Origen de las especies de C. Darwin son sencillamente pueriles y denotan o un profundo sectarismo religioso o una ignorancia supina sobre la teoría de la evolución. Y con esto zanjo mi opinión sobre C. Vidal.
Lo que dices de la Biblia me desconcierta un poco. La Biblia tiene textos de gran calidad literaria. Te recomiendo que releas el Eclesiastés. No hace falta ser creyente, yo no lo soy, para disfrutar de su lectura por el simple placer estético. En esto coincido con H. Bloom quien lo expresa muy bien en su libro "¿Donde se encuentra la sabiduría?".
Lo de autores-personajes de ultra-izquierda parece que lo dices como contraponiéndolos a los de ¿ultra-derecha? La ultraderecha es una especie extinta en este país y la ultra-izquierda tras el derrumbe del comunismo va camino de convertirse solo en los movimientos antisistema y el social-populismo iberoamericano y poco más. Es una topología política que cada vez más carece de sentido aunque permanezca en el imaginario popular. De todos modos la "izquierda", en mi opinión, siempre ha sido bastante ágrafa y de escasa formación intelectual por motivos que sería prolijo exponer aquí.
Sin duda en el panorama editorial español hay un claro predominio de autores de éxito que podríamos encuadrar como no de izquierdas o directamente de "derechas". Aunque ya he dicho que estas simplificaciones son equívocas.
Hay un elemento notorio, entre otros, para que esto sea así. La gente de derechas lee más y en general tiene una mejor formación cultural a la de izquierdas. Esto lo dicen las estadísticas, no lo digo yo. Por lo tanto tienen una base de posibles compradores de libros mayor que la izquierda. Además la izquierda se mueve mejor en el tópico social que en la reflexión histórico-litararia. Siempre ha pensado que no necesita justificarse porque se considera por principio éticamente superior a la derecha.
Lo que es difícil hoy en día es encontrase obras que no estén contaminadas por el putrílago de la política o el sectarismo ideológico.
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Hola picatrix: estoy de acuerdo en que la clasificación ultraizquierda-izquierda-centro-derecha-ultraderecha está totalmente obsoleta, simplemente pretendía oponer a un lobby ideológico frente a otro.
Ahora, sí considero que en España hay mucho personaje con peso en la sociedad que es ultra-derechista, aunque no haya ningún partido que los represente al 100%. Pero sinceramente, hoy por hoy, en España, creo que hay un sector de la derecha que se pasa tres pueblos, como en el caso de Botella o Losantos, que están en contra de todo avance social: son anti-aborto, anti-eutanasia, no reconocen la igualdad de derechos de los homosexuales... como en su momento estuvieron en contra del divorcio o de la primera ley del aborto. Comparándolos con la derecha de otros países, contextualizándolo dentro de la política europea, creo que no les queda mal del todo la etiqueta de "ultras" en algunos temas concretos.
La derecha española ha vivido (y aún se oye por ahí) de la figura de Carrillo para poder atacar a la izquierda más radical, es decir, la izquierda no moderada o que no busca el apoyo del "centro", como ha hecho el PSOE. Ahora se han quedado sin mono al que darle leña porque simplemente no existe ninguna figura sobresaliente en la izquierda (de verdad, no la de ZP).
Estoy de acuerdo también en lo que comentas sobre el predominio del pensamiento conservador en el mundo editorial de éxito, pero no lo estoy, ni de lejos, en eso de que la gente de derechas es más culta y lee más que la de izquierdas. Vamos, ni locos, hombre... Me gustaría poder ver las estadísticas de las que hablas. Es cierto que gran parte de la izquierda se mueve dentro del tópico, lo que yo llamaría más bien "postureo", y creemos que toda discusión con alguien de derechas debe caer de nuestro lado por nuestra superioridad moral; ahora, mucha gente de derechas tampoco aporta nada, simplemente creen que el poder les pertenece por orden natural, y cuando gobierna la izquierda es porque la sociedad se ha equivocado y lo sufren como un accidente temporal.
P.D. Sobre esto ya discutí con un amigo (este último sábado en el bar) que sigue el blog y se puso de tu parte o, cuando menos, te daba la razón en tus críticas y conseguimos llegar a un punto común. Espero que nuestra discusión siga por los mismos derroteros. Saludos.
Me ha resultado interesante este post, pero me gustó más el primero dado que estaba más encaminado hacia una crítica literaria, cosa que me toca muy de cerca. En este, como comenta picatrix, sí echo de más los comentarios ideológicos -aunque comparta tu postura en la mayoría de temas y tampoco lo esconda-, y me hubiera gustado más una crítica por la forma y el contenido del libro a nivel de calidad literaria, que es siempre lo más importante. No importa la ideología que refleje: una obra literariamente insulsa siempre cae por su propio peso.
Me encanta la idea de tu post (del primero y el segundo). Planeta se está luciendo con sus "autores". Yo, desde hace que editaron a Aznar, le estoy haciendo un boicot activo a Planeta: No compro ni regalo ni leo nada de esa editorial.
Creo que son culpables, junto con la falta de crítica literaria seria, de la caída en la mediocridad lectora del país en los últimos años, y para muestra una revisión de sus autores ganadores del Planeta: desde Carmen Rigalt y sus pajas mentales en relación con un cuadro con espigas (simplemente vomitivo) a un Boris Izaguirre haciendo semi-telenovela escrita.
Me gusta que se critiquen estos best-sellers, que convierten el panorama literario (y sobretodo editorial) en lo más pútrido, sucio y opaco del país tras la política.
Un saludo!!!
Miguel: Todo gobierno no deja de ser un reflejo de una cierta mayoría social y cultural de un país. Se supone que el nuestro es mayoritariamente de izquierdas.
Solo hay que ver como se expresan y actúan los miembros y las "miembras" de nuestro gobierno de "izquierdas" para darse cuenta que muy leídos no son. No digamos nada de nuestro "eximio" y ágrafo presidente cuyo único escrito conocido es un prólogo a un libro de Jordi Sevilla.
Algunas consideraciones sobre "presuntos avances sociales":
Triturar el cerebro de un ser vivo, aunque no nacido, de la especie humana (más que le pese a la "docta" ministra de igualdad) no me parece ningún "avance significativo". Cualquier huevo de una especie en peligro de extinción tiene más protección que un feto humano. ¿Avance en qué? ¿En deshumanización?
Intentar cambiar el sentido de los conceptos como el de matrimonio, que en cualquier diccionario viene referido como la unión de hombre y mujer, me parece patético y un puro esperpento. Para regular una unión de hecho de hombre-hombre, mujer-mujer, hombre-cabra o trio sado-maso no hace falta pervertir el sentido de las palabras ni intentar igualar aquello que por naturaleza nunca podrá ser igual. Basta con reformar el código civil en su apartado de contratos. ¿Donde está el avance? ¿En la estulticia?
Lo que a algunos les parecen "avances" a otros nos parecen retrocesos o sencillamente necedades. Es difícil encontrar puntos de encuentro cuando se pretende satanizar y criminalizar las posiciones éticas del adversario etiquetándolas sencillamente de "ultras" o "retrógradas".
Lo que ya me deja anonadado de tu comentario es que digas que el PSOE busca el centro. Será el de su ombligo. Hombre, no sé, si para ti el centro es ERC, IU, PNV... Este es el gobierno que más ha pactado con la extrema izquierda, ninguneando a media España, de la historia de la democracia.
Me resulta chocante lo de Carrillo, me da la sensación de que son otros los que están sacando a pasear constantemente el cuerpo incorrupto del inefable Caudillo y la "desmemoria histórica".
Debe existir una izquierda ilustrada, pero ni se manifiesta en el gobierno, ni escribe libros, ni hace buen cine. Y cuando escribe algo, sencillamente vende poco. ¿Porqué será? La respuesta pertenece al viento; como diría nuestro culto presidente...
Pido perdón por la diatriba política y nada literaria que acabo de largar. Pero por lo menos me he quedado tranquilo.
P.D. Renuncio a una contrareplica
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