Sigue a

estilo parisino

París bien vale una misa, o eso dicen. Sin embargo, cuando me hablan de París lo primero que se me viene a la cabeza es la Victoria de Samotracia, que descansa en el Louvre, y sobre todo moda, mucha moda. Claro que hay muchas más cosas, mucho arte y si la misa es en Notre Dame, pues como que no es lo mismo, ¿no? Pero el libro que os traigo hoy habla de trapitos, de moda y de estilo y es que el llamado estilo parisino se ha convertido en el paradigma de la elegancia.

¿Qué es lo que tienen esas chicas que sin ser guapísimas ni llevar ropa extraordinaria nos hacen fijarnos en ellas? Esa elegancia innata, natural, a medias macarra y chic. Unos leggins, un vestido normalito y unos zapatos planos y la chica parece que acaba de escaparse de una sesión de fotos para el Vogue. ¿Cómo lo consiguen? Las claves nos las da Estilo parisino de Isabelle Thomas y Fréderique Veysset, donde descubrimos los secretos del allure francés.

¿Cómo no ser una esclava de la moda? ¿Cómo dotar de estilo a la ropa comprada en unos grandes almacenes? ¿Cómo ser elegante sin parecer una abuelita? Las preguntas no son fáciles, y las respuestas mucho menos, pero todo se basa en un pilar único: el estilo personal. Busca tu estilo, encuentralo y cíñete a él. Todas sabemos lo que nos siento bien y lo que no. Al menos casi siempre…

La comodidad es esencial y con esto no nos referimos a llevar un chandal y unas deportivas, sino a encontrarnos a gusto con nosotras mismas. Eso es un must para toda parisina chic pero a todas parece que se nos olvida de vez en cuando. Busca lo que te favorece, lo que te hace sentir bella, al margen de las modas, que ya sabemos que van y vienen…

paris 1

Otro de los consejos más importantes que podemos extraer de ‘Estilo parisino’ está íntimamente ligado con el anterior y se refiere al ahorro, al hazlo tú misma. Revisa bien tu armario, tunea esa chaqueta de Zara con un detalle personal para hacerla única, recupera botones o cintas de las prendas que ya no te pones para añadírselas a otras… Tener estilo no está reñido con la cartera, aunque reconozcamos que siempre ayuda.

No podía faltar un capítulo dedicado a la ropa vintage, ahora que está tan de moda. A mí me encanta verlo, pero reconozco que no he tenido mucha suerte en este campo. El verdadero vintage, las piezas de época, si son de calidad y están en buen estado, cuestan una pequeña fortuna. Fortuna que no tengo, claro. Empiezo a pensar que todos esos vestiditos monísimos y chaquetas de cuero que lucen muchas y dicen haber encontrado en el mercadillo de no sé donde a un precio de risa es más leyenda urbana que otra cosa…

paris 2

Muchos consejos y mucho humor, además de unas preciosas e inspiradoras fotografías y entrevistas a creadores hacen de ‘Estilo parisino’ una lectura esencial para ahondar en este estilo tan inmortal. Por supuesto, podemos (y casi diría que debemos) no estar de acuerdo en todo. Si una revista no tiene porqué dictar nuestro modo de vestir tampoco tiene que hacerlo un libro… Eso sí, reconozco que la mayoría de consejos son de lo más lógicos…

Por decir algo negativo, hay que destacar que todas las fotos son de chicas delgadísimas y monísimas, y, bueno, estaréis conmigo en que si tienes un buen tipo pues ya como que tienes la mitad del trabajo hecho… En cualquier caso, tengo que admitir que ‘Estilo parisino’ es una lectura divertida y muy a tener en cuenta si te gusta la moda. Una nueva biblia del estilo chic y francés. Ahora sólo tengo que poner en práctica lo aprendido…

El estampado de leopardo es vulgar. El negro, adelgaza. El slip solo es para las delgadas. Los zuecos, una zafiedad. El terciopelo te hace profesora. El azul marino es muy de abuela. Los zapatos planos son para las altas. La minifalda lleva arrastrándose más de treinta años. Todos ellos, tópicos que dificultan la búsqueda de un estilo propio. Como si la moda no fuese un relato íntimo y personal. No obstante, incluso si cada mujer aspira a ser única, todas quieren comprar lo que se lleva.Algo que resulta conmovedor. Las marcas (muchas de las cuales se dedican más al marketing que a la moda) son bien conscientes de ello y se aprovechan de la paradoja. Y no, la moda no consiste en ponerse lo mismo que todas las demás congéneres del mundo. Nada impide crear un estilo propio yendo a contracorriente de los ucases de las tendencias y las imposiciones tópicas.

Lunwerg
ISBN: 978-84-9785-907-3
Traducción: Ramón Sala Gili
224 páginas
19,95 euros

Más información | Ficha en Lunwerg
En Papel en Blanco | ‘La Parisina’ de Inès de la Fressange

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

6 comentarios