<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Papelenblanco</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>Wed, 17 Mar 2010 05:04:39 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Ideas para la imaginación impura’ de Jorge Wagensberg]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/ideas-para-la-imaginacion-impura-de-jorge-wagensberg</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/ideas-para-la-imaginacion-impura-de-jorge-wagensberg</guid>
      <pubDate>Wed, 17 Mar 2010 01:08:23 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/ideas.JPG" alt="" />El especialista en museos, mayormente de ciencia, <strong>Jorge Wagensberg</strong>, nos presenta en <strong>Ideas para la imaginación impura</strong> una pequeña antología compuesta por 53 reflexiones en torno a diversos temas, pero siempre bajo el prisma de la visión científica.</p>

	<p>Estos días, Wagensberg ha aumentado aún más su popularidad a propósito de su participación en los debates antitaurinos celebrados en Cataluña con objeto de poner fin al espectáculo de la tortura de animales (más que a la tortura per se). Su intervención, por cierto, fue una de las más polémicas porque extrajo, para afianzar sus argumentos, todos los útiles de los que se sirve el torero para atacar al toro, siempre formulando la misma pregunta: <em>¿Esto no duele? Esto duele</em>. </p>

	<p>Lejos de ratificar, rubricar y apoyar, punto por punto, todas las ideas expresadas por Wagensberg, lo que sí respaldo sin ninguna duda es su amor, su pasión por la ciencia. O más atinadamente, su amor por el método científico, que es cualquier método que respete tres principios: el de <strong>objetividad</strong>, el de <strong>inteligibilidad</strong> y el <strong>dialéctico</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>Se es objetivo cuando, ante varias formas de ob¬servar un objeto, se opta por aquella que menos afecta a la observación. Se es inteligible cuando la representación es, en algún sentido, más compacta que lo representado. Y se es dialéctico cuando el conocimiento se arriesga a ser derribado por la experiencia. El conocimiento es científico cuando tiene voluntad de serlo, es decir, cuando logra la máxima objetividad, inteligibilidad y dialéctica&#8230; por exiguos que sean tales máximos.</blockquote>

	<p>De Wagensberg también admiro su interés por aunar ciencia y arte en una especie de conocimiento más completo sobre la realidad. En ese sentido, Wagensberg se define como alfanumérico, ni de letras ni de ciencias, sino de ambas ramas del saber, como buen renacentista, <strong>evitando a toda costa que el horizonte esté constreñido por una visión túnel de las cosas</strong>. </p>

	<p>Cuando de verdad disfruto de Wagensberg es al escucharle por la radio, donde demuestra mejor que nadie que es capaz de disfrutar de un aristocrático cigarro extraído del armario de caoba o <em>mahogany</em> del <em>Orient Express</em> a la vez que describe las propiedades de esta madera noble, cómo se desplaza el <em>Orient Expres</em>s… o por qué estamos aquí. </p>

	<p>Sin embargo, la cosa cambia cuando Wagensberg se pone a escribir. Dando por sentado que algunos artículos los guardo fotocopiados en mi dossier de textos que jamás quiero olvidar, generalmente hay algo en la prosa de Wagensberg que no me convence, que me chirría. Una sensación, por cierto, que también me produce <strong>Eduardo Punset</strong>, en muchos aspectos una especie de clon de Wagensberg. </p>

	<p>Soy consciente de que hay mucha gente que adora los libros de Wagensberg, lectores que se han enamorado platónicamente de su forma de escribir y de concebir el mundo. Pero yo no me encuentro entre esas personas. Disfruto mucho más con <strong>Dawkins</strong>, <strong>Pinker</strong>, <strong>Dennett</strong> o incluso <strong>Bryson</strong>. Porque no puedo evitar detectar cierto aire mecánico u ortopédico en la prosa de Wagensberg. Como si no se soltara nunca del todo. </p>

	<p>Pero insisto, es algo muy personal, y además no siempre sucede. </p>

	<p>Así pues, en resumidas cuentas, este libro es un libro pequeño, precioso, mínimo como una antología de poesía, que no precisa de legiones de consumidores para existir. Y por tanto, trasciende de lo que la mediocre <em>bestsellercracia</em> literaria juzga como óptimo por el paladar de la masa cuyos bolsillos pretende saquear.</p>

<blockquote>Ante mí, la selección de textos que he preparado para este libro. Los miro para tomar impulso y escribir el prólogo. Y, con sólo mirarlos, evoco muchos episodios de estos diez últimos años. Son ideas sobre el conocimiento, sobre la creación y la transmisión de conocimiento. Toda idea tiene que ver con algo del quehacer diario: una persona, un lugar, un mo¬mento, una situación, un matiz, una emoción…</blockquote>

 

	<p>Tusquets Editores<br />
Colección Matemas<br />
288 páginas<br />
ISBN: 978-84-8310-595-5</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.tusquetseditores.com/titulos/metatemas-ideas-para-la-imaginacion-impura">Ficha en Tusquets Editores</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿El arte se agotará algún día?]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/el-arte-se-agotara-algun-dia</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/el-arte-se-agotara-algun-dia</guid>
      <pubDate>Sun, 14 Mar 2010 15:23:23 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/dsc06990d.JPG" alt="" />Hay dos clases de personas en el mundillo del arte. Las que piensan, de forma optimista, que <strong>el arte es infinito</strong>, inabarcable, y que jamás nos lo podremos acabar (salvo en experimentos mentales como la biblioteca de todos los libros que pueden existir de Borges). </p>

	<p>O las que piensan, de forma pesimista, que <strong>el arte, más concretamente la literatura, ha muerto</strong>, que todo es una copia de una copia y que ya no hay nada nuevo bajo el sol.</p>

	<p>Ambas clases de personas están equivocadas. Al menos un poco.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p><strong>El universo es finito</strong>. Se estima que el total de todas las partículas del universo es de un 1 seguido de 80 ceros. Así pues, todo lo que en él suceda también es finito. Aunque la misión del arte no es buscar nuevas ideas sino expresar las mismas de maneras diferentes. En ese sentido, el arte es una copia de una copia. Y las copias posibles, aunque finitas, son tan elevadas que <strong>no hay tiempo suficiente en el universo para confeccionarlas</strong>. O mejor: para disfrutarlas. </p>

	<p>Vayamos a los números con un ejemplo sencillo. <strong>Los sonetos</strong>.</p>

	<p>Un soneto es una composición poética que consta de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos. Para construirlo poseemos, digamos, de 85.000 palabras en castellano. Así pues, <strong>el número de sonetos libres que se pueden llegar a componer es de un 1 seguido de 415 ceros</strong> (más que partículas en el universo). </p>

	<p>Evidentemente, la mayoría de estos sonetos no tendrán sentido. Otra gran parte serán malos sonetos. Pero, aún así, ni todos los seres humanos que quedan por nacer, obsesionados todos por los sonetos, escribiendo todo el día y toda la noche sin descanso, podrían concebir jamás todos los sonetos medianamente pasables que quedan por escribir <strong>antes de que todas las estrellas del universo se apaguen</strong>. </p>

	<p>Imaginad que el número de novelas posibles es mucho mayor. Un 1 seguido de 10.354.918 ceros es el número de novelas posibles de 200 páginas a 360 palabras por página. El filósofo <strong>Daniel Dennett</strong> ahondaba todavía más en esta especulación basándose en las ideas de <strong>Jorge Luis Borges</strong> para su <strong>Biblioteca de Babel</strong>, la biblioteca de todos los libros posibles:</p>

<blockquote>Supongamos que cada libro tiene 500 páginas y cada página tiene 40 líneas de 50 espacios, de modo que hay dos mil caracteres por página. Cada espacio o está vacío o tiene un carácter impreso en él, escogido entre un conjunto de 100 (las letras mayúsculas y las letras minúsculas del inglés y de otras lenguas europeas, más los espacios vacíos y las marcas de las puntuaciones). (Borges escogió cifras ligeramente diferentes: libros de 410 páginas con 40 líneas de 80 caracteres cada una. El número total de caracteres por libro es bastante cercano al mío: 1.312.000 frente a 1.000.000, lo cual no representa mucha diferencia. Yo escogí números redondos para un más fácil manejo). En algún lugar de la Biblioteca de Babel hay un volumen constituido en su totalidad por páginas en blanco y otro volumen lleno de signos de interrogación, pero la inmensa mayoría consiste en un galimatías tipográfico: ninguna regla ortográfica ni gramatical, y, por descontado, ninguna regla de sentido, prohíbe la inclusión de un volumen. Dos mil caracteres por página, a 500 páginas por libro, suman 1.000.000 de caracteres por libro, así que para 100 libros la cifra de caracteres es 1001.000.000. Dado que se estima que en la región del universo hay solamente 10040 (más o menos) partículas (protones, neutrones y electrones) que podemos observar, la biblioteca de Babel no es ni de lejos un objeto físicamente posible.</blockquote>

 

	<p>Así es el arte. Sideral. Finito pero infinito. Copia de una copia de una copia hasta un número tan alto que nunca habrán suficientes artistas para reproducirlas todas. Lo cual es una suerte: al menos nadie podrá registrar todas las obras posibles bajo un <em>copyright</em> tan restrictivo como el de Disney, y siempre nos quedará un resquicio por el que colarnos y <strong>crear algo que no pertenezca intelectual o mercantilmente a nadie</strong>.</p>

	<p>Como estaréis intuyendo, estas operaciones matemáticas también pueden extrapolarse a la existencia de seres humanos. Un ser humano no deja de ser un libro. Concretamente, <strong>un libro escrito por un texto genético de cuatro letras (A,C,G,T) de una longitud determinada</strong>. Su <span class="caps">ADN</span>. Su libro de instrucciones que indica qué aspecto tendrá, que disposiciones mentales desarrollará, etc. </p>

	<p>Así pues, el número de combinaciones de esos textos es limitado. El número de seres humanos/libro es finito (es improbable, pero un día podría nacer un clon perfecto a ti en cualquier lugar del mundo o de la historia). Concretamente, en base a su <span class="caps">ADN</span>, el número de seres humanos posible es de un 1 seguido de mil millones de ceros. La mayoría de ellos serían mutantes inviables, pero una parte serán viables. Y una pequeña parte, todavía gigantesca, serán escritores con talento. </p>

	<p>Vía | <em>Ideas para la imaginación impura</em> de Jorge Wagensberg / <em>La peligrosa idea de Darwin</em> de Daniel C. Dennett</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunas curiosas singularidades de la lengua y la literatura]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunas-curiosas-singularidades-de-la-lengua-y-la-literatura</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunas-curiosas-singularidades-de-la-lengua-y-la-literatura</guid>
      <pubDate>Sat, 13 Mar 2010 03:03:09 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/words.jpg" alt="" />La lengua está viva, es multiforme y multicapa. A pesar de que algunos pretendan encorsetarla, la lengua evoluciona y se adapta a la realidad; <strong>incluso condicionando la propia realidad</strong>.</p>

	<p>Lo mismo sucede, por tanto, con la literartura. No hay diques para ella. Caudalosa y ingobernable, como debe ser, es capaz de adoptar la forma que más nos apetezca.</p>

	<p>Hay autores que no solo han jugado con las palabras sino <strong>también con las letras</strong>, sobre todo en poseía. Como aquel extraño poema en latín del alemán <strong>Christianus Pierus</strong> titulado <em>Christus crucifixus</em>, cuyos mil versos estaban compuestos por palabras que empiezan por C (<em>Currite, castalides. Christo comitante camanae</em>...)</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p><strong>Abracadabra</strong> es una palabra hebrea que incluye tres palabras: padre, hijo y espíritu santo.</p>

	<p><strong>Escribir del prisionero</strong> consiste en escribir utilizando palabras sin letras con salientes superiores o inferiores (evitando letras tales como q, t o f) para utilizar el mínimo papel posible. También hay quien escribe utilizando sólo una vocal, o <strong>con palabras que empiezan siempre por la misma consonante</strong> (“Sábado. Siniestros sonidos surcaban sombríamente Salamanca. Sintiéndose solitario, Sergio, sentado sobre su suntuoso sofá, suspiró, sopló, salpicó saliva….”), o suprimiendo una letra determinada, o alternando rigurosamente vocales y consonantes, o haciendo que una determinada letra esté en todas las palabras del texto. </p>

	<p>Está la <strong>escritura pivote</strong>, dónde cada palabra empieza con la última letra de la anterior (“El león no obedece. Es sutil, lánguido, obsesivo…”). Está la <strong>escritura creciente</strong>, dónde cada palabra tiene una letra más que la anterior (“Y si tío fuma nunca tendrá dolores, espasmos terribles…”) </p>

	<p>¿Conocéis idiomas como el <strong>Kaluli</strong> o el <strong>Kobon</strong>? Estos lenguajes son muy raros, están en peligro de extinción, y tienen la particularidad de que son capaces de transmitir paquetes de información. Uno de estos paquetes es el de contar, numerar con el cuerpo. </p>

	<p>En Papúa Nueva Guinea, que es donde los lingüistas han hecho el agosto con estos lenguajes, las palabras que denominan los números son los nombres de las partes del cuerpo. Este rollo macabeo podría ir soltándolo un hombre mientras acaricia la piel desnuda de una mujer que se halla tendida en una cama King Size con dosel. Iría palpando levemente, etéreamente, con una pluma de avestruz o de ángel, ya puestos, <strong>su meñique</strong>, que es la parte del cuerpo que es Kobon designa el <strong>número uno</strong>. </p>

	<p>&#8220;Y ahora voy a contarte toda entera, amor&#8221;, le susurraría el amante al oído de la amada. Qué bonito. Le rozaría el anular, el dos; luego el corazón, el tres; el índice, el cuatro; el pulgar, el cinco; la muñeca, el seis; el antebrazo, el siete; el interior del codo, el ocho; el bíceps, el nueve; el hombro, el diez. Y, para contar más, se debe emplear la clavícula y el hueco que hay sobre el manubrio del esternón, la incisura yugular. </p>

	<p>El campo de <strong>las paradojas semánticas lógicas</strong> también es amplísimo. Dicen en el libro <strong>Platón y un ornitorrinco entran en un bar</strong> que existen dos tipos de palabras: las que se refieren a sí mismas o <strong>autólogas</strong>, y las que no o <strong>heterólogas</strong>. </p>

	<p>Algunos ejemplos de autólogas son “Corto” que es corta en sí misma, “Polisílabo” que también lo es en sí misma, etc. “Monosilábico” es una palabra que tiene mucho más que una sola silaba, así que es heteróloga. La pregunta que plantean es: ¿la palabra “Heterólogo” es autóloga o heteróloga? Si fuera autóloga, entonces es heteróloga…y si fuera heteróloga, es autóloga.</p>

	<p><strong>Los errores en la literatura</strong>, en la lengua, en la traducción también son necesarios. Cambian y enriquecen la imaginación. Provocan realidades espontáneas que difícilmente se habrían materializado siguiendo a rajatabla normas y valores. En el cuento de <em>La Cenicienta</em> de <strong>Perrault</strong>, el famoso zapato hubiera tenido que ser de “vaire” (un tipo de piel) y no de “verre” (cristal). Pero ¿a que queda mejor siendo de cristal?</p>

	<p>Asi es la lengua y la literatura. Tiene mil formas. Tiene mil aplicaciones. Y así deberá ser siempre, por mucho que los dictadores de la lengua y la estética se empeñen en cortarnos las alas.</p>

	<p>Vía | <a href="http://viviresunacasualidad.blogspot.com/2009/02/elogio-las-palabras-alimento-para-las.html">Vivir es una casualidad</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Italia y Google digitalizarán un millón de libros anteriores a 1868]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/internet-y-literatura/italia-y-google-digitalizaran-un-millon-de-libros-anteriores-a-1868</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/internet-y-literatura/italia-y-google-digitalizaran-un-millon-de-libros-anteriores-a-1868</guid>
      <pubDate>Thu, 11 Mar 2010 23:09:57 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/new-google-book-search-homepage.jpg" alt="" />A fin de subir otro pequeño peldaño de la difusión cultural sin barreras, <strong>Goggle</strong> y el <strong>gobierno de Italia</strong> firmaron ayer un acuerdo, el primero del mundo de este tipo, para digitalizar hasta <strong>1.000.000 de libros</strong> de las bibliotecas nacionales de Roma y Florencia. </p>

	<p>Un peldaño más para materializar la biblioteca universal <em>borgeana</em>. </p>

	<p>Entre los autores digitalizados (y que no reclamarán derechos de autor, a menos que se organice alguna sesión de espiritismo) encontramos a <strong>Petrarca</strong>, <strong>Dante</strong> o <strong>Leopardi</strong>. Además, el catálogo cuenta con una amplia variedad de textos científicos y políticos.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Los 100 millones de euros que cuesta el proyecto los abonará <em>Google Books</em>, para posteriormente dar acceso gratuito a las obras (¿quién dijo que para ganar dinero con contenidos hay que vender los contenidos o racanear derechos de autor hasta 70 años después de la muerte?). </p>

	<p>El presidente de la división de ventas y desarrollo de negocio global de Google, <strong>Nikesh Arora</strong>, sostiene que el proyecto ayudará “a la conservación de una parte relevante de la herencia cultural mundial.”</p>

	<p>Todavía es demasiado utópico imaginar una operación parecida a ésta con obras contemporáneas (o al menos no tan antiguas, todavía bajo las siete llaves del <em>copyright</em>). Tal vez no lo sea tanto.</p>

	<p><strong>Sólo es necesario un cambio de paradigma mental</strong> (algo lento y laborioso antes, pero bastante más veloz en un mundo interconectado). Un cambio que asuma que los modelos de negocio no son para siempre. Que la cultura no puede compararse al pan o a cualquier otro producto mercable porque la tecnología ha permitido copiar la cultura con un coste próximo a 0 (la cultura, entonces, <strong>sería comparable al oxígeno</strong>, y nadie en su sano juicio quiere hacer negocio con la venta y distribución de oxígeno). </p>

	<p>En definitiva, que ya no es válida la idea de comerciar con el uso de la cultura, ni tampoco con su distribución o impresión. La industria tendrá que buscar nuevos modelos de negocio. Los autores deberán cobrar de otra forma por su trabajo (quizá por obra, como el periodista cobra por artículo, sin más; <strong>quizá de una de las múltiples formas que se atisban en el horizonte</strong>). </p>

	<p>Y el cambio de paradigma mental deberá llegar pronto, por mucha rabia y pereza que dé, por mucho que nuestra mente no esté preparada para ello. Porque los cambios que se avecinan son imparables. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lavanguardia.es/premium/edicionimpresa/20100311/53898163630.html">La Vanguardia</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Mis problemas con Amenábar’ de Jordi Costa y Darío Adanti]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/novela-grafica/mis-problemas-con-amenabar-de-jordi-costa-y-dario-adanti</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/novela-grafica/mis-problemas-con-amenabar-de-jordi-costa-y-dario-adanti</guid>
      <pubDate>Thu, 11 Mar 2010 01:51:07 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/problemas-con-amenabar.jpg" alt="" />La última obra del tándem cada vez más simbiótico <strong>Jordi Costa</strong> (juntaletras) y <strong>Darío Adanti</strong> (juntarayas), <strong>Mis problemas con Amenábar</strong>, viene a confirmar tres cosas:</p>

	<p>La primera, que la voz de Costa es una de las más alambicadas, abracadabrantes y entreveradas de cultura pop del panorama español (con permiso de <strong>Kiko Amat</strong>,<strong> Rubén Lardín</strong>, <strong>Nando Salvá</strong>, <strong>Carlos Marañón</strong> y otros).</p>

	<p>La segunda, que Costa y Adanti practican un ejercicio de libertad políticamente incorrecta (o sea, de la necesaria) del tipo “¿que nos jugamos el puesto y hasta la salud con las caricaturas de Mahona? ¡Pues trae el papel y el plumier!”</p>

	<p>La tercera, que, por mucha rabia que dé, el ejercicio de la crítica, siempre que esté bien fundamentado, puede arremeter contra cualquier cosa, incluyendo al niño de papá del cine español Alejandro Amenábar. O dicho de otro modo: <strong>no hay (ni debe haber) vacas sagradas</strong>. Ni cánones intocables. Ni belleza objetiva e indiscutible más allá de la fundamentada neurobiológicamente. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y la cuarta, en plan <em>bonus track</em>, es que un cómic puede perfectamente confirmar estas tres ideas con un dibujo esquemático a lo <em>South Park</em>, aunque ello le produzca <a href="http://www.piensoencomics.com/2009/09/un-indignado-indignante-vicente-molina.html">espumarajos a fulanos como Vicente Molina Foix</a>. Y soltar perlas del tipo:</p>

<blockquote>Un puto thriller de mierda que envasaba al vacío la sensibilidad mameluco de las juventudes del PP.</blockquote>

	<p>Refiriéndose a la película <em>Abre los ojos</em> (la cual, no obstante, he de confesar que me gusta). Sin duda Costa y Adanti han conseguido plasmar el contrapunto <em>destroyer</em> a la crítica cinematográfica <em>blandiblú</em>. Y que sigan por mucho tiempo.</p>

	<p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/20091009elptenpor_3.jpg" alt="" /></p>

	<p>En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/avida-mostrencaa-de-jordi-costa">¡Vida Mostrenca!</a> / <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/hay-algo-ahi-afuera-de-jordi-costa">¿Hay algo ahí afuera?</a> </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Coerción’ de Douglas Rushkoff: ¿Por qué hacemos caso a lo que nos dicen?]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/coercion-de-douglas-rushkoff-por-que-hacemos-caso-a-lo-que-nos-dicen</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/coercion-de-douglas-rushkoff-por-que-hacemos-caso-a-lo-que-nos-dicen</guid>
      <pubDate>Tue, 09 Mar 2010 23:04:36 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/coercion.jpg" alt="" />Es evidente que una mayor comprensión de cómo nos influyen los demás (sobre todo con las aparatosas operaciones de marketing), por qué tendemos al gregarismo o tropezamos con las falacias de autoridad y por qué abrazamos las tradiciones por el hecho de que sean tradiciones (sin importar si son execrables o si fueron inventadas por motivos ignotos) nos permitirá entendernos mejor a nosotros mismos y, por extensión, atrapar siquiera fugazmente <strong>esa entelequia denominada libre albedrío</strong>.</p>

	<p>Esto es lo que pretende <strong>Coerción</strong> del joven periodista neoyorquino colaborador de <em>The New York Times</em> o de la revista <em>Time</em>, <strong>Douglas Rushkoff</strong>, sin duda un gurú en lo que se refiere al impacto de los medios de comunicación de masas y la tecnología sobre la sociedad.</p>

	<p>Lo malo es que Rushkoff se queda a medio gas.</p>

	<p>¿Será Rushkoff demasiado joven, demasiado <em>cool</em>, demasiado populista, demasiado teórico y escasamente científico? Puede ser: no voy a pisar ese jardín. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Lo que sí puede detectarse al poco de empezar a leer <strong>Coerción</strong> es que <strong>Rushkoff</strong> se limita a desnudar y radiografiar hasta cierto punto las arteras técnicas del marketing y de la manipulación mental que se emplean para endilgarnos toda clase de productos (e incluso a la hora de someter a interrogatorios a los detenidos por la <span class="caps">CIA</span>). </p>

	<p>Es decir, Rushkoff nos dice que existe mucha teoría acerca de cómo convertir productos fútiles en encantadores y finalmente apremiantes. También nos dice que esa teoría funciona (algo discutible y discutido por numerosos expertos en cognición y críticos de la psicología, digamos, más de diván). Y por último decora sus perogrulladas, sus obviedades superficiales y tendentes a la pseudociencia, con anécdotas un tanto forzadas, aunque entretenidas.</p>

	<p>Así pues, el libro de Rushkoff sirve para conocer cómo se instruyen a los vendedores de Gap, o cómo piensan los vendedores de coches, o sobre qué pilares ambientales se construyen los centros comerciales, o incluso qué técnicas emplea la <span class="caps">CIA</span> en sus interrogatorios. En ese sentido, olé, anécdotas a cascoporro, conocimiento pop, esencialmente inútil (aunque muy útil para deslumbrar a los amiguetes) por los cuatro costados. <strong>Pasatiempo total</strong>.</p>

	<p>Pero <strong>Coerción</strong> no es mucho más que eso. No hay una línea argumentativa clara, no hay pruebas empíricas. Sólo parece interesado en alimentar la idea conspiranoica de que el mundo está formado por oscuros señores que dominan determinadas técnicas a fin de que todos seamos clónicos, a-críticos y prisioneros de la sociedad. O sea: lo que siempre ha pasado en todas las épocas de la historia desde que el mundo es mundo.</p>

	<p><strong>¿Quizá Rushkoff debería haber consultado más libros sobre los fundamentos neurobiológicos de todos los fantasmas que él cree haber descubierto?</strong> Quizá. Y tampoco le vendría mal un repaso a la historia de la antropología. Y una advertencia: hace décadas que los análisis sociológicos en los que no participan las ciencias duras han quedado a la altura de las conversaciones de salón.</p>

<blockquote>La cadena Gap mantiene sus estrategias de venta bajo un estricto secreto. Cuenta con instalaciones de formación donde los vendedores ven cintas de vídeo que no salen del edificio, presumiblemente para evitar una embarazosa difusión de sus técnicas. Por fortuna, muchos empleados recuerdan las instrucciones de venta que recibieron durante la etapa de formación lo suficiente como para permitirse recomponer la estrategia global de la empresa.</blockquote>

	<p>Editorial La libre de marzo<br />
321 páginas<br />
<span class="caps">ISBN</span> 978-84-87403-49-1</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.artsgrafic.com/libros/coercion.htm">Ficha en la editorial La liebre de marzo</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunos libros que han cambiado el mundo (y III)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-y-iii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-y-iii</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Mar 2010 23:17:29 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro"  src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/sala-oval-de-la-sede-richelieu-biblioteca-nacional-de-francia.jpg" alt="" />-<em>Los derechos del hombre</em> de <strong>Thomas Paine</strong> (1737-1809): defensa a ultranza de los derechos humanos, exige la supresión de la monarquía y de la aristocracia, la construcción de un sistema educativo estatal y una redistribución de la riqueza mediante la introducción de impuestos progresivos. </p>

	<p>-<em>Vindicación de los derechos de la mujer</em> de <strong>Mary Wollstonecraft</strong> (1759-1797): madre de Mary Shelley (la autora de Frankenstein), la autora reivindicaba una educación común para los dos sexos como condición de la igualdad en la pareja. Sin duda, fue el primer paso para la fundación de los movimientos feministas.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>-<em>Las aventuras del joven Waverley</em> de <strong>Walter Scott</strong> (1771-1832): primera de una larga serie de novelas que se convirtieron en el modelo de la novela histórica. En ellas, el protagonista se iba encontrando con personajes históricos en un escenario histórico.</p>

	<p>-<em>Curso de filosofía positiva</em> de <strong>Auguste Comte</strong> (1798-1867): el espíritu humano recorre tres fases: la fase teológico, que ve la presencia de la divinidad tras todo cuanto existe; la fase metafísica, que reduce la realidad a las ideas; la fase de la ciencia positiva, que ya no pregunta por los fines y los orígenes de la realidad, sino por sus causas, sus leyes y sus relaciones. </p>

	<p>-<em>La cabaña del tío Tom</em> de <strong>Harriet Beecher-Stowe</strong> (1811-1896): novela cuyo protagonista es un viejo esclavo afroamericano leal a su amo blanco y a su hija Eva, pero que finalmente es golpeado hasta la muerte por un capataz blanco. La novela fue escrita como respuesta a la ley que ordenaba la persecución de los esclavos huidos. </p>

	<p>-<em>El origen de las especies</em> de <strong>Charles Darwin</strong> (1809-1882): teoría que explica la evolución de las especies animales, incluida la humana, a partir de la supervivencia de las mejor adaptadas al medio natural. El libro hizo tambalear como ningún otro la concepción del mundo vigente hasta entonces y dañó profundamente el orgullo del ser humano, influyendo en casi todos los ámbitos del pensamiento. </p>

	<p>-<em>El Capital</em> de <strong>Karl Marx</strong> (1818-1883): crítica de la teoría económica burguesa, describe el proceso de formación del capital y lo explica a partir de las relaciones entre la clase dominante y la clase dominada. </p>

	<p>-<em>El hombre criminal</em> de <strong>Cesare Lombroso</strong> (1836-1909): asociaba la criminalidad a factores físicos del cuerpo humano, como el tipo de cara de un delincuente. Influyó también en la concepción de la responsabilidad, la condena y el tratamiento de los delincuentes. </p>

	<p>-<em>Así habló Zaratrustra</em> de <strong>Friedrich Nietzsche</strong> (1844-1900): relato filosófico y poema en prosa en el que el filósofo persa Zaratrustra predica la doctrina del Superhombre, que pone se pone en el lugar de Dios. La influencia del libro en los nazis es una cuestión muy discutida. </p>

	<p>-<em>La interpretación de los sueños</em> de <strong>Sigmund Freud</strong> (1856-1939): presenta los elementos fundamentales de la teoría y la práctica del psicoanálisis, el carácter erótico de los sueños, el complejo de Edipo, la teoría del cumplimiento del deseo, el simbolismo de los sueños, etcétera. </p>

	<p>-<em>Sobre la teoría de la relatividad</em> de <strong>Albert Einstein</strong> (1879-1955): demuestra que toda observación depende de la posición y velocidad del observador y que, por tanto, no existen un espacio y un tiempo objetivos.</p>

	<p>Vía | <em>Cultura</em> de Dietrich Schwanitz</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunos libros que han cambiado el mundo (II)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-ii</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-ii</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Mar 2010 04:41:47 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/551_biblioteque.jpg" alt="" />-<em>Sumario de la institución de la religión cristiana</em> de <strong>Juan Calvino</strong> (1509-1564): el libro más importante de la Reforma. En él se fundamenta la concepción agustiniana del poder absoluto de Dios y el derecho del hombre a resistirse a los poderes terrenos, que son solamente instrumentos de Dios, cuando atentan contra la voluntad divina. </p>

	<p>-<em>Sobre las revoluciones de las orbes celestes</em> de <strong>Nicolás Copérnico</strong> (1473-1543): explica los movimientos celestes observables afirmando que la Tierra gira alrededor del Sol, y éste alrededor de sí mismo. Por esa razón, en 1616 fue incluido en el índice de libros prohibidos por la Iglesia.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>-<em>Index Librorum Prohibitorum</em> (1559): lista de los libros prohibidos que, a juicio del Papa, ponían en peligro la fe o la moral. Ya os imagináis: libros inmorales, obscenos, de ideología inconveniente, Biblias protestantes, libros heréticos, etcétera. El último índice fue publicado entre 1948 y 1962 y contenía 6.000 títulos. Conservó su validez hasta 1966.</p>

	<p>-<em>Ensayos</em> de <strong>Michel de Montaigne</strong> (1533-1592): se crea aquí el ensayo personal, en el que sólo se vierten ideas y experiencias totalmente propias. Obra cumbre del escepticismo. </p>

	<p>-<em>El avance del saber</em> de <strong>Francis Bacon</strong> (1561-1626): programa para un nuevo método científico, una clasificación de las disciplinas científicas y una revisión de la lógica aristotélica. Bacon exige que la ciencia se base sólo en la experimentación. </p>

	<p>-<em>Discurso del método</em> de <strong>Rene Descartes</strong> (1596-1650): constituye la base de la filosofía moderna. </p>

	<p>-<em>Leviatán</em> de <strong>Thomas Hobbes</strong> (1588-1679): texto político que explica y legitima el Estado absolutista a partir del contrato social por el que los individuos, para defenderse mutuamente, ceden al Estado el monopolio del poder. </p>

	<p>-<em>Pensamientos</em> de <strong>Blaise Pascal</strong> (1623-1662): transformó el escepticismo racional sobre el cristianismo en un escepticismo sobre la razón, logran penetrar en lo más profundo del alma humana. “El corazón tiene su lógica, que la lógica no conoce.”</p>

	<p>-<em>Principios matemáticos de la filosofía natural</em> de <strong>Isaac Newton</strong> (1643-1727): teoría que demuestra que todos los fenómenos del Sistema Solar pueden deducirse y predecirse a partir de las leyes de la dinámica y de la gravitación. Sin duda, la obra más importante de la ciencia natural. El poder divino se sustituye por las leyes de la causalidad y de la mecánica. </p>

	<p>-<em>Los Alpes</em> de <strong>Albrecht von Haller</strong> (1708-1777): libro de poemas que descubre la sublimidad del mundo de las montañas, que hasta entonces sólo había suscitado rechazo y aversión. El libro abrió las puertas al turismo. </p>

	<p>-<em>Systema Naturae</em> de <strong>Carl von Linneo</strong> (1707-1778): fundamentación de la botánica y de la zoología modernas mediante una clasificación sistemática del mundo vegetal y animal en géneros y especies. La nomenclatura latina que establece Linneo es la que se sigue usando actualmente. </p>

	<p>-<em>Enciclopedia</em> de <strong>Diderot</strong> y <strong>D´Alembert</strong> (1751-1765): la obra más importante de la Ilustración europea y que contribuyó al descrédito del Antiguo Régimen. </p>

	<p>-<em>Ensayo sobre las costumbres</em> de <strong>Voltaire</strong> (1694-1778): describe la historia universal como un progreso dirigido hacia la Ilustración al que puede contribuir toda nación.</p>

	<p>-<em>Del contrato social</em> de <strong>Jean-Jacques Rousseau</strong> (1712-1778): defensa de un retorno a la naturaleza y a la igualdad natural entre los hombres. Para el autor, la sociedad levanta barreras artificiales entre los seres humanos, a quienes les une una simpatía natural. </p>

	<p>-<em>Tratado sobre el origen del lenguaje</em> de <strong>Johann Gottfried Herder</strong> (1744-1803): se aplicó la idea de evolución al lenguaje y se tenía la esperanza de esclarecer el entendimiento humano basándose en el desarrollo de la lingüística como comparación entre lenguas y culturas. Ello condujo al desarrollo de dos cosas: la filología y el “chauvinismo” lingüístico.</p>

	<p>-<em>La riqueza de las naciones</em> de <strong>Adam Smith</strong> (1723-1790): la primera obra sobre economía política clásica y también la más significativa. Se considera la división del trabajo como el motor del aumento de la productividad y del progreso económico. Un motor que se ve obstaculizado cuando el Estado protege a determinados grupos sociales. </p>

	<p>-<em>Crítica de la razón pura</em> de <strong>Immanuel Kant</strong> (1724-1804): el conocimiento entendido como la suma entre el mundo externo, objeto de la experiencia, y la facultad de síntesis del entendimiento independiente de la experiencia.</p>

	<p>Vía | <em>Cultura</em> de Dietrich Schwanitz<br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/fantastico-ci-fi/index-librorum-prohibitorum-el-indice-de-libros-prohibidos-por-la-iglesia-catolica-i">&#8216;Index Librorum Prohibitorum&#8217;, el índice de libros prohibidos por la Iglesia Católica (I)</a> / <a href="http://www.papelenblanco.com/fantastico-ci-fi/index-librorum-prohibitorum-el-indice-de-libros-prohibidos-por-la-iglesia-catolica-y-ii">(y II)</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunos libros que han cambiado el mundo (I)]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-i</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/algunos-libros-que-han-cambiado-el-mundo-i</guid>
      <pubDate>Sun, 07 Mar 2010 13:56:13 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/21223040720biblioteque.jpg" alt="" />A menudo creemos que los libros sólo son eso, libros: un puñado de papeles llenos de letras (opinión sobre todo sustentada por aquellas personas que no han leído demasiados libros).</p>

	<p>Pero los libros son muchas más cosas, y atesoran un poder mayor que el de un arma cargada o un movimiento sísmico que alerte las agujas de Ritcher; como también es mucho más de lo que parece una cruz (gamada o cristiana), una bandera (hasta se convierte en una infracción quemar este aparente jirón de tela) o <strong>la pluma que hacía creer a Dumbo que podía volar</strong>. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Así pues, desde <strong>Papel en Blanco</strong>, es conveniente confeccionar una relación, más o menos objetiva, de libros que, aunque parecían simples libros, tuvieron el poder de cambiar el mundo, de zarandearlo cuando sus páginas se abrían y contaminaban las mentes de quienes los leían. <strong>Como grimorios llenos de conjuros mágicos</strong>.</p>

	<p>-<em>Institutiones</em> o <em>Codex lustinianum</em> de <strong>Justiniano</strong> (482-565): compendio del Derecho romano, que acabó influyendo en el desarrollo del derecho de toda Europa.</p>

	<p>-<em>Cosmographia</em> de <strong>Claudio Ptolomeo</strong> (muere hacia el 161 d. C.): presenta la Tierra como centro del universo y determina la concepción del mundo entre los siglos II y <span class="caps">XVI</span>. Sus datos falsos sobre la extensión de Asia motivaron los viajes de Colón.</p>

	<p>-<em>Elementa Geométrica</em> de <strong>Euclides</strong> (s. <span class="caps">III</span> a. C.): el manual de matemáticas más antiguo del mundo. Hoy todavía resulta útil, dado que el lenguaje de las matemáticas es universal.</p>

	<p>-<em>Suma teológica</em> de <strong>Santo Tomás de Aquino</strong> (1225-1274): síntesis de la filosofía aristotélica y de la teología cristiana. Por esa razón es el tratado filosófico más importante de la Edad Media. </p>

	<p>-<em>Ópera</em> de <strong>Galeno</strong>: Libro fundamental de medicina hasta la Edad Moderna. Su doctrina de la mezcla de los humores corporales influyó fuertemente en la literatura y el teatro. </p>

	<p>-<em>Historia natural</em> de <strong>Plinio el Viejo</strong>: Enciclopedia de la ciencia de la Antigüedad que cita más de 400 fuentes griegas y romanas. Abarca todas las ramas del saber, desde la física hasta a la literatura. Fue el libro de consulta más importante de la Edad Media. </p>

	<p>-<em>Historia</em> de <strong>Heródoto</strong> (482-425): describe la invasión de Grecia por los persas entre los años 490 y 479 a. C.</p>

	<p>-<em>Utopía</em> de <strong>Tomás Moro</strong>: relato acerca de la inexistente Utopía, un estado ideal comunista en el que se llevan a cabo los ideales de la educación humanista del autor y modelo de todas las demás utopías. </p>

	<p>-<em>El cortesano</em> de <strong>Baldassare Castiglione</strong> (1478-1529): Guía de comportamiento para el cortesano ideal. </p>

	<p>-<em>El Príncipe</em> de <strong>Maquiavelo</strong> (1496-1527): fundamentación de la doctrina de la razón de Estado. La política ya no se considera desde una óptica moral sino desde un punto de vista científico-técnico.</p>

	<p>En la próxima entrega de este post continuaremos con más títulos.  </p>

	<p>Vía | <em>Cultura</em> de Dietrich Schwanitz</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Lo que pasa exactamente cuando leemos un libro]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/lo-que-pasa-exactamente-cuando-leemos-un-libro</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/lo-que-pasa-exactamente-cuando-leemos-un-libro</guid>
      <pubDate>Sat, 06 Mar 2010 18:13:25 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.papelenblanco.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2010/03/mejorar-lectura.jpg" alt="" />El acto de leer un libro tiene algo de mágico, incluso de antinatural. La evolución darwiniana de nuestros ojos ha servido a nuestros antepasados para localizar a presas, distinguir frutos comestibles, trazar rutas a través de montañas y bosques. Pero nadie hubiera podido imaginar que acabara también sirviendo para permanecer <strong>durante horas fijando la vista en pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta</strong>.</p>

	<p>Pero ¿qué ocurre exactamente cuando estamos leyendo, lejos de asimilar información o transportarnos a mundos imaginarios? Aunque no os deis cuenta mientras estáis leyendo este artículo, <strong>al leer asimiláis una palabra clave en cada instante</strong>, más cuatro caracteres a la izquierda y quince caracteres a la derecha.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Pasáis de un fragmento a otro haciendo una leve pausa (o fijación) el tiempo suficiente para captar el significado de cada letra. </p>

	<p>La razón de que sólo podáis fijaros en esta pequeña cantidad de texto cada vez es que los sensores de vuestros ojos (los receptores que procesan lo que veis) están agrupados en una reducida zona justo en mitad de la retina, <strong>la fóvea</strong>. </p>

	<p><strong>Por esa razón movemos los ojos cuando leemos</strong>, porque no podemos captar demasiada información acerca de la forma o el color o la estructura de las palabras a no ser que enfoquemos la fóvea directamente sobre ellas. Para comprobarlo, no tenéis más que leer este artículo fijando la vista justo en el centro de la página. ¡Imposible!</p>

	<p>Gracias a la comprensión del mecanismo que permite la lectura de textos, los expertos han ideado fórmulas para aumentar la velocidad de lectura de una manera asequible para todos. Para ello sólo es necesario hacerse con un lápiz. Y entonces podréis aumentar <strong>hasta un 200 % más rápido</strong>, sin pérdida de comprensión.</p>

	<p>El lápiz debe usarse para reseguir cada línea de texto que leáis lo más rápido que podáis. Como el proceso de lectura consiste en una serie de instantáneas con los ojos, a saltos, <strong>con unos movimientos oculares llamados sacádicos</strong>, el uso del lápiz es como una guía que evita las continuas y naturales regresiones. </p>

	<p>Si realmente queréis aprender a leer más rápido, entonces también deberéis empezar a leer cada línea enfocando la tercera palabra empezando por la izquierda y terminando enfocando la tercera palabra empezando por el final; de esa manera se usa la visión periférica, que, en la lectura normal, se malgasta en los márgenes.</p>

	<p>Trucos para mejorar nuestra visión para hacer algo tan antinatural como leer.</p>

	<p>Vía | <em>La semana laboral de 4 horas</em> de Thimoty Ferriss / <em>La clave del éxito</em> de Malcom Gladwell</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/autor/sergio-parra/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


