El otro día comentábamos que en Japón podías hacerte gratuitamente con libros a fin de hacer más llevadero tu trayecto en el metropolitano. También dijimos que una iniciativa como ésa no podría funcionar fuera de las fronteras de Japón, exceptuando, quizás, algunos países nórdicos sumamente civilizados. El caso ocurrido en España, concretamente en Barcelona, confirma nuestras sospechas.
Al Departament de Cultura i Mitjans de Comunicació de la Generalitat de Catalunya se le ha ocurrido la ingenua idea de fomentar la lectura convirtiendo el metro de Barcelona en una gran biblioteca de intercambio de libros usados. Podías dejar uno y, a cambio, coger dos; un trueque en el que el lector siempre salía ganando. El fracaso no ha tardado en llegar, como refiere La Vanguardia del 16 de mayo:
Las estanterías habilitadas están prácticamente vacías y en algunos puntos no había ningún libro justo dos días después de empezar el intercambio.
Y es que en un país en el que el 41 % de sus habitantes no ha leído ni un libro por placer en el curso del último año, un país, además, donde se premia la picaresca y el civismo brilla por su ausencia, cuesta creer que alguien decida dejar un libro para obtener dos. Los pocos lectores interesandos, si acaso, dudamos que se desprendan de un objeto que les ha reportado tantas satisfacciones; el resto del tráfago bullanguero que recorre el suburbano ni siquiera estará interesado en ese montón de libros desprovistos de tecnología 3G, cámara de fotos, lucecitas y tonos y politonos de la canción del verano.
¿Habrá que emigrar a Japón?

Comentarios
Simplemente tristeza es lo que deja leer este post. No se puede ser tan cutre. Y yo mientras tanto que sigo confiando en la bondad de la naturaleza humana pero este tipo de cosas y las reuniones de la comunidad de vecinos, te van deteriorando esa concepción poco a poco. Enhorabuena por el blog
Aunque me sé rara en este país(hecho que no es positivo ni negativo, sólo es) y reconozco que la socución pasa más por emigrar a otros lares, como comentas, de vez en cuando estas iniciativas si cumplen su fin(más o menos).
Vivo en Murcia, y alguien por aquí tuvo la idea de crear una "Biblioteca del tranvía", a pesar de que éste a penas recorre unos cuantos metros.
Nunca he montado en este aparetejo, pues el recorrido que hace, fácilmente se puede lograr caminando, y así mismo encontré, abandonado en el bordillo de la pared de un instituto, un libro de los del tranvía… Por curiosidad comencé a leerlo y al final me lo traje a casa como un premio a mi empeño por pasear tranquilamente y reparar en estas pequeñas cosas que por ser gratuitas, seguramente no se acaban de valorar.
Es algo muy anecdótico, seguramente soy un bicho raro, pero en el momento en que le encontré me sentí especial, como si lo hubiesen colocado ahí para que yo lo encontrase(de sobra sé que no, pero me gustó ese azar).
Funcionen o no las iniciativase entre el grueso de la problación, todavía queda quien agradece los intentos.
Aunque me he dedicado algún tiempo de forma profesional a la animación a la lectura , siempre he tenido la sensación que algo hacíamos mal ya que no puede ser tan difícil trasmitir a la gente la idea de que leer un libro es una propuesta para gozar.Sea como fuere, ahora he puesto en marcha en mi blog un juego: El juego del libro perfecto ( http://escritoradesesperada.wordpress.com/)una iniciativa lúdica que aunque no tiene como finalidad específica la animación a la lectura, podría funcionar también de ese modo ya que a todo el mundo le gusta jugar, que le hablen de cómo es y que le recomienden algo especialmente para él. Iso
habria que intentar otros modos para que la gente lea, una biblioteca en el metro, entregas libros y te llevas otros y punto
En Andalucía hubiese dado resultado. Me juego lo que sea…
Capas que lo que falló fue el mecanismo pero pienso que la idea es buena. Habría que instrumentarlo mejor. La idea de promover la lectura es buena, aunque a veces se falle en los modos, es solo cuestión de dar en la tecla.
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