La Biblioteca Digital Europea, Europeana, está nuevamente disponible en la red, luego de haber tenido que ser dada de baja por no cumplir con las expectativas técnicas que hicieron que el servicio colapasara a pocas horas de haberse inaugurado. Cuadruplicaron la capacidad de los servidores y resolvieron algunos detalles técnicos que permiten abrir nuevamente la que se supone será la alternativa europea a Google y que buscar ser un metabuscador basado en los tesoros de la tradición del continente.
En una primera visita a la polémica biblioteca digital, nos encontramos con sencilla caja de búsqueda acompañada por un mensaje que nos advierte que la experiencia de usabilidad puede no ser lo más óptima posible:

En la columna superior nos ofrece las siguientes alternativas: Mi europeana, Comunidades, Miembros, Cronología (beta) y Laboratorio de ideas. Al hacer click en el primer botón, nos damos cuenta de que la alternativa de personalizar y archivar nuestras búsquedas no está disponible por los momentos. El botón de comunidades invita a construir conocimiento a partir de los contenidos de la biblioteca pero nos remite a un demo explicativo de cómo eso se puede hacer. El demo no es tal (al menos hasta donde lo pude experimentar yo en firefox con mac) sino una ejemplificación de algunas comunidades entre las que están una sobre Web Semántica y otra sobre Lógica. Entré a la primera de ellas y lo que me muestra es la definiión de Web Semántica en la Wikipedia y poco más. Por lo pronto, nada que no conozca.
En la sección Miembros comenzamos a encontrar más información, esta vez de toda aquellas instituciones que están afiliadas a Europeana o que colaboran con ella. Institutos educativos, bibliotecas, Centros de Investigación de Europa que o bien han compartido sus archivos o bien llevan a cabo labores de asistencia técnica o estratégica. Cronología está en beta también y lo que muestra es una serie de imágenes en una línea de tiempo. Podemos elegir el año que nos interesa y navegar a través de la fotografías que ilustran los sucesos más importantes de ese momento:

El último botón es uno de los que luce más interesante pero aún no muestra del todo su poder. Advierten igualmente que la accesibilidad y la experiencia de usuario no es la óptima y anuncian que para el año próximo la harán operativa. Se trata de, como su nombre lo dice, un laboratorio de ideas en el que las universidades, centros de investigación, bibliotecas, etc. interactuarán, compartirán y crearán conocimiento. Por lo pronto no mucho más que la presentación del Laboratorio y un prototipo:

Finalmente, lo más importante: las búsquedas, que se supone que será lo más importante de esta plataforma. Allí si que me pude entretener un poco más a pesar de que se siente lo limitado de las búsquedas aún, me dió por buscar información acerca de algunos de mis escritores favoritos, específicamente: Anaís Nïn, Lawrence Durrell y Henry Miller y para mi grata sorpresa accedi a algunas fotos interesantes de ellos aunque a ningún documento que no conociera hasta los momentos. Las búsquedas devuelven resultados en imágenes, textos, vídeos y sonidos.
Después de tanto tiempo esperando poder entrar a Europeana, la sensación que me queda es que aún le falta mucho y que si bien es potencialmente interesante, en lo real no tiene más que un fin exploratorio. La aspiración de recoger en un mismo espacio mucho del bagaje cultural que se encuentra en las instituciones europeas sigue siendo poderosa e importante. Sin embargo, tal como está no me plantea algo distinto a lo que ya conocemos. La personalización será un elemento fundamental para el éxito de este proyecto, así como la posibilidad de interacción y de creación del conocimiento. Me sigo quedando con ganas de ver más.
Vía | BBC
Más información | Revista Ñ
En papel en blanco | Europeana

Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect