Curioso sistema el elegido por el ministro de Cultura español César Antonio Molina para elegir a la persona que dirigirá la Biblioteca Nacional. En lugar de usar sus prerrogativas para elegir a alguien a “dedo” (procedimiento dactilar por el cual ya designó a varios responsables, acarreándose no pocas críticas), Molina presentará una serie de candidatos que tendrán que pasar la criba del Patronato de la Biblioteca Nacional. Al final, como en un “reality”, sólo quedará un@.
El Patronato está compuesto por medio centenar de representantes del mundo editorial, cultural y académico, y su presidente es el centenario escritor Francisco Ayala. Los miembros del patronato elegirán una Comisión Permanente encargada de evaluar a los candidatos que Molina les irá presentando. E igualito que en un “reality”, el resultado parece estar decidido de antemano: las quinielas apuntan a una mujer, buena conocedora del ámbito bibliotecario y cuyo perfil sería más de carácter técnico que literario.
Me sorprende la insistencia en que sea una mujer. ¿Tendrá algo que ver con las acusaciones de machismo de la directora saliente? Por otra parte, es enormemente positivo que se busque a alguien con experiencia de gestión bibliotecaria por encima de valores literarios. No sé a quién se le ocurrió que ser escritor te cualifica automáticamente como gestor cultural. Probablemente a alguien a quién le daban tanto miedo los libros que prefirió despachar el asunto con el primer amigo que no tuviera alergia a la celulosa.
Vía | Yahoo! Noticias
En Papel en Blanco | Biblioteca Nacional

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