
Nunca he estado en Nueva York, y no por falta de ganas. Todo aquel que ha estado me ha hablado de lo maravillosa que es la ciudad, con sus grandes avenidas y sus parques enormes en medio de la ciudad. Ay. Creo que aún me queda un poco hasta que consiga ir, pero mientras tanto puedo pasarme el día mirando Nueva York trazo a trazo, del ilustrador alemán Robinson. Un paseo por la ciudad especialmente dedicado a gente pobre como yo, que no puedo permitirme un viaje a Nueva York, pero sí (más o menos) los 24,90 euros que cuesta el libro. Lo edita Electa y es en gran formato con tapa dura.
‘Nueva York trazo a trazo’ es, precisamente, lo que su nombre indica. Un paseo por la ciudad a través de dibujos hechos a lápiz monocolor. Con un estilo detallista y minucioso, que Robinson puso de moda como ‘visión de rayos x’, son un retrato de una ciudad que nunca duerme. De Wall Street a Broadway, de Central Park a Chinatown, la ciudad retratada en los años sesenta nos muestra una realidad inmortalizada a golpe de lápiz. Enamorado de la ciudad, el propio autor declararía lo siguiente:




Greguería es un concepto bastante indefinible o, cuando menos, difícil de precisar. Según Corominas (1976):



Bien es cierto que sus principales usuarios serán los investigadores, pero esto no impide celebrar la apertura de una nueva biblioteca, en este caso la del Museo del Prado, ubicada en el Casón del Buen Retiro, un emplazamiento que tiene como valor añadido la bóveda decorada por el pintor napolitano Luca Giordano. 