
Desde el pasado día ocho está disponible en vuestras librerías Cosas que he callado, las memorias de la escritora iraní Azar Nafisi. Está editado por Duomo Ediciones y el precio de venta al público es 19’80 euros. Tras el éxito de Leer Lolita en Teherán, Azar Nafisi vuelve para hablarnos de lo que significó nacer y crecer en Irán.
La familia de Azar Nafisi se convierte aquí en un solo ente, una nebulosa que la protegía de la realidad. La relación con su padre, ex alcalde de Teherán que sufrió cuatro años de cárcel sin causa justificada, se revela como algo trascendental. A través de diarios, fotos en blanco y negro y mucha literatura, Nafisi compone un fresco de lo que fue su infancia y juventud, dividida entre Oriente y Occidente.
No entiendo este libro como una crónica política o social, o una historia de vida al uso. Quiero desvelar, poco a poco, la historia de una familia cuyo telón de fondo fue una época turbulenta de la historia política y social de Irán.



Es el propio autor el que nos desvela la ingente cantidad de textos relativos a Shakespeare que se escriben alrededor del mundo. Por ejemplo, la Biblioteca del Congreso de Washington D.C. contiene unas 7.000 obras sobre Shakespeare (lo que equivale a veinte años de lectura a un ritmo de una al día). El Shakespeare Quarterly, el más exhaustivo de los periódicos bibliográficos, registra al año cerca de cuatro mil nuevas obras (libros, monografías y otros estudios) consideradas serias. 


El 24 de septiembre se estrena El deseo y la realidad, un trabajo documental dirigido por Rafael Zarza (y coordinado por el Instituto Cervantes) a partir de una serie de grabaciones inéditas filmadas por Juan Guerrero. En ellas podremos ver las únicas imágenes en movimiento de la Generación del 27 grabadas en el momento en que estaban cambiando el mundo. Todos hemos visto imágenes de algunos de sus miembros, como Jorge Guillén, Rafael Alberti o Salvador Dalí, pero todas posteriores a la muerte del 
