
Os voy a hablar de un libro que me ha llamado mucho la atención y no, no es un relato ni es de un autor clásico. Es un libro de química. Sí, como leéis. El mundo y la química de Javier Ordóñez y Natalia Pérez-Galdós me ha llamado la atención, precisamente, porque apenas conozco nada de este tema, más allá de lo que pude estudiar en el instituto. Lo publica Lunwerg y el precio es 39,50 euros. Es interesante saber que está disponible tanto en castellano como en inglés, por si tenéis que hacer algún regalo internacional…
‘El mundo y la química’ es un libro ilustrado, como no podía ser menos. A través de numerosos cuadros explicativos, ideales para gente neófita en este complicado mundo, anécdotas e ilustraciones nos adentramos en el extraordinario universo de la química. Desde el orígen de los colores a los perfumes de diseño, descubriremos que todo es química, desde la comida que tomas hasta tú mismo. Desde luego, da que pensar un rato…

Siguiendo la línea de Psicología del color, de Eva Heller, que
A pesar del título, Cómo decidimos. Y cómo tomar mejores decisiones, no estamos ante un libro de autoayuda o autoconocimiento escrito por un gurú muy trascendente. Cómo decidimos es un libro sobre neurociencia. Y también un libro sobre cómo nuestra inteligencia favorece o entorpece nuestras decisiones cotidianas.
Con la visita del Papa a España todavía reciente, la lectura de este libro, Por qué creemos en cosas raras, se vuelve más pertinente que nunca. Sobre todo porque el autor, Michael Shermer, no se limita a hacer un recorrido sobre las creencias humanas y sus posibles raíces psicológicas, sociológicas y antropológicas, sino, ante todo, porque Shermer dedica un capítulo completo a explicar por qué hay personas tan inteligentes que creen en cosas tan estúpidas.
Me gusta la autora de Cuestión de sexos. Sí, creo que me gusta en todos los sentidos: cómo escribe, cómo razona, cómo piensa, cómo bromea… incluso su voz ligeramente temblorosa y su pose a 
Cuando la Editorial Paidós me hizo llegar Mala ciencia, de Ben Goldacre, a sabiendas de que me fascina leer ensayos de divulgación científica, no pude reprimir mi entusiasmo. No sólo se había traducido por fin el recomendadísimo Bad Science, sino que lo tenía en mi casa, dispuesto para ser devorado.
La premisa de este ensayo es muy apetitosa: Por qué las cosas simples acaban siendo complejas y cómo las cosas complejas pueden ser simples. El autor organiza todo un libro para responder a esa pregunta. El problema principal es que la mayoría de las páginas del libro no orbitan alrededor de esa cuestión, sino que se limitan a hacer divulgación científica sobre aspectos curiosos de la realidad.
Lo primero que me llamó la atención al poco de empezar Neurocotilleos es su prosa.
Este es un libro de divulgación científica para todos, sobre todo adolescentes. Bajo el título de ¿Cómo le explico esto a un extraterrestre? Incoherencias de la vida cotidiana, el divulgador Javier Fernández Panadero quiere hacer lo más simpática posible las materias que nos resultaban áridas en el colegio.