<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Papelenblanco</title>
		<link>http://www.papelenblanco.com</link>
		<description>
			Weblog colectivo dedicado a la actualidad relacionada con
			los gadgets y los dispositivos y cacharros más novedosos.
		</description>
		<pubDate>Fri, 10 Jul 2009 07:51:24 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.papelenblanco.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA['Musicofilia', de Oliver Sacks]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/musicofilia-de-oliver-sacks</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/divulgacion/musicofilia-de-oliver-sacks</guid>
      <pubDate>Mon, 06 Jul 2009 16:15:50 +0000</pubDate>

      <author>Magalí Urcaray</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image5479" class="derecha" alt=Musicofilia src="http://img.papelenblanco.com/2009/07/musicofilia.JPG" />A lo largo de los años <strong>Oliver Sacks</strong> se ha convertido en un reputado neurólogo que, gracias a su forma de narrar historias clínicas, ha acercado al gran público esta rama de la ciencia tan intrincada y, en ocasiones, sorprendente. Cualquiera que lo haya leído sabe dónde reside su atractivo, lo que hace que alguien sin conocimientos médicos devore sus libros como si se tratara de cuentos o novelas. El doctor Sacks habla, más que de enfermedades o trastornos, de pacientes (mejor dicho, de personas) y de cómo esa dolencia afecta a una vida concreta. Como un Sherlock Holmes que ausculta la mente, analiza los sentidos y los observa a la luz de las acciones más cotidianas; lo que prima en sus textos es la experiencia de la enfermedad, su mano a mano con quien la vive a diario. </p>

	<p>Su última obra, <strong>Musicofilia. Relatos de la música y el cerebro</strong>, aúna dos de sus grandes pasiones: la neurología y la música, que en estas páginas se entretejen en un intento de comprenderse mutuamente. Cómo el cerebro percibe e interpreta la música, cómo ésta es capaz de despertar zonas dañadas de nuestra mente. <!--more--></p>

	<p>En el prefacio, Sacks señala que la propensión humana hacia la música surge en la infancia y, yendo más atrás, en los comienzos mismos de la humanidad y las culturas. Si bien su origen no está claro, ni tampoco su utilidad biológica, está tan arraigada en nuestra naturaleza que podríamos considerarla prácticamente innata. </p>

<blockquote><p>Todos nosotros (con muy pocas excepciones) podemos percibir la música, los tonos, el timbre, los intervalos, los contornos melódicos, la armonía y (quizás de una manera sobre todo elemental) el ritmo. Integramos todas estas cosas y “construimos” la música en nuestras mentes utilizando muchas partes distintas del cerebro. Y a esta apreciación estructural en gran medida inconsciente de la música se añade una reacción emocional a menudo intensa y profunda.</p></blockquote>

	<p>La idea de escribir este libro nació en 1966, al descubrir los efectos que tenía la música en pacientes con Parkinson profundo (su experiencia con ellos fue narrada en <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/despertares-de-oliver-sacks">Despertares</a>). A partir de entonces, Sacks fue recogiendo cada una de las historias personales de quienes, tras sufrir una lesión cerebral o una enfermedad, desarrollaron una particularidad hacia la música. </p>

	<p>‘Musicophilia’ se publicó en su lengua original en octubre de 2007, por lo que esta primera edición en castellano (marzo de 2009) recoge el texto revisado y aumentado que apareció un año después. Gracias a estos añadidos conocemos mejor la evolución de los pacientes, así como más casos o curiosidades sobre algunos de los fenómenos analizados, debido a las numerosas cartas que recibió Sacks tras la publicación del libro.</p>

	<p>Resulta difícil destacar sólo algunas de las historias que componen ‘Musicofilia’, pues casi todas nos revelan datos interesantes sobre la relación entre la música y el cerebro. Lo más llamativo de lo que nos cuenta el doctor Sacks (no sólo en esta obra, sino en todos sus libros anteriores), es la sorpresa del lector ante la “diferencia”. Tenemos tan asumidos los procesos biológicos, neurológicos, nerviosos, considerados “normales”, que nos resulta tremendamente chocante descubrir uno que funcione bajo otras premisas o, sin ir tan lejos, la mayoría de las veces no somos conscientes de lo más obvio. Cuando leí <strong>Un antropólogo en Marte</strong> quedé muy sorprendida con la historia de Virgil, un hombre que fue operado de cataratas tras vivir casi ciego desde los 6 años (la operación se produjo cuando rondaba los 50). Virgil tuvo que “aprender a ver”, a interpretar el mundo desde un sentido que hasta el momento había sido inexistente: conciliar lo que le mostraban los ojos con los sonidos, las formas, el espacio.</p>

	<p>De modo similar, en ‘Musicofilia’ aprendemos cómo hay personas que son incapaces de percibir la música como tal (amusia), que sufren de disarmonía o arritmia, mientras otras poseen oído absoluto (como siempre se dijo de Mozart). Hay quienes no pueden reconocer ninguna melodía, ni siquiera el &#8216;Cumpleaños feliz&#8217;, o como el neurólogo amigo de Sacks, François Lhermite, que afirma que identifica una única melodía en el mundo, ‘La Marsellesa’ (Ulysses S. Grant aseguraba que conocía dos canciones: <em>Una es ‘Yankee Doodle’ y la otra no</em>). En el lado opuesto nos encontramos con Martin, con retraso mental profundo, que sabe de memoria más de dos mil óperas completas; es lo que se conoce como “savant” musical. Acostumbrados desde niños a la presencia de la música, nos resulta increíble que para unas pocas personas ésta no sea más que un espantoso ruido desordenado, similar al de varias cacerolas estrellándose contra el suelo.</p>

	<p>Sin duda alguna, de todas las historias narradas en este libro la más dramática es la de Clive Wearing, un músico y musicólogo inglés que a los cuarenta y cinco años sufrió una devastadora infección cerebral que afectó gravemente a su memoria. Desde entonces, su rango de memoria es de siete segundos. Es espeluznante leer su diario, en el que escribe, una y otra vez, anotaciones del tipo: <em>2.10 pm: esta vez estoy perfectamente despierto (…) 2.14 pm: esta vez estoy por fin despierto  (…) 2.35 pm: esta vez absolutamente despierto…</em>; o ver imágenes grabadas en las que saluda a su esposa como si fuera la primera vez en el día, cuando en realidad hace tiempo que se encuentra en la habitación. Pero cuando Clive se sienta al piano, comienza su contacto con el mundo: todo su saber musical, su capacidad para tocar el piano y el órgano, para cantar o dirigir un coro se conservan intactas. </p>

	<p>Una vez más, Oliver Sacks me ha descubierto nuevos rincones de nuestro cerebro, su complejo funcionamiento y su adaptación en casos extremos. Admiro a este hombre apasionado de Bach y la botánica, que come lo mismo cada día de la semana y que puede presumir de darle nombre a un asteroide. Su forma de narrar cada historia, tan cercana al paciente, hace que sus libros no sólo resulten de fácil lectura “para los no iniciados”, sino que se conviertan en verdaderas guías sobre el comportamiento humano. </p>

	<p>Para terminar, hace poco el canal de televisión <span class="caps">PBS</span>, dentro de la serie científica <span class="caps">NOVA</span>, grabó un documental sobre cuatro de los casos estudiados en ‘Musicofilia’: <strong>Musical Minds</strong>. Aquí os dejo un pequeño fragmento de lo que ofrece:</p>

<p>
<object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/7MoJumRgD_E" width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7MoJumRgD_E" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=7MoJumRgD_E">Ve el video en el sitio original.</a></p></object><br />
</p>

	<p>Editorial Anagrama<br />
ISBN: 978-84-339-6289-8<br />
464 páginas</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.anagrama-ed.es/titulo/A_394">Ficha en editorial Anagrama</a><br />
Más información | <a href="http://www.pbs.org/wgbh/nova/musicminds/">Musical Minds</a><br />
En Papel en blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/despertares-de-oliver-sacks">&#8216;Despertares&#8217;, de Oliver Sacks</a><br />
En Papel en blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/los-neandertales-cantaban-rap-de-steven-mithen">&#8216;Los neandertales cantaban rap&#8217;, de Steven Mithen</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘La proporción áurea’ de Mario Livio]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/la-proporcion-aurea-de-mario-livio</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/la-proporcion-aurea-de-mario-livio</guid>
      <pubDate>Thu, 25 Jun 2009 17:41:44 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/06/mariolivio.jpg" alt="" />A todos nosotros nos suena el número Pi. Incluso somos capaces de enumerar alguno de sus decimales de memoria. Sin embargo, mucho menos conocido en <strong>el número Phi</strong>, aunque sea mucho más fascinante que Pi por muchos y variados motivos.</p>

	<p><strong>La proporción áurea, La historia de Phi, el número más sorprenden del mundo</strong>, está considerado el mejor libro para entender esos motivos, y también para descartar muchos que han sido originados por mitos y leyendas sin sustento. </p>

	<p>Phi, también llamado desde el siglo <span class="caps">XIX</span> “Número Áureo”, “Proporción Áurea” y “Sección Áurea”, es el número que define y determina la deliciosa disposición de los pétalos de una rosa, la famosa pintura de Salvador Dalí “Sacramento de la Última Cena”, las conchas espirales de los moluscos o hasta incluso la cría de conejos. </p>

	<p>Un número misterioso que en literatura matemática especializada se representa como la letra griega tau, aunque a principios del siglo XX, el matemático estadounidense Mark Barr le dio el nombre de Phi, la primera letra griega del nombre de Fidias, el gran escultor griego que vivió alrededor del 490 al 430 a.C.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>No es voy a engañar. Estamos ante un libro de matemáticas, con todo lo que ello implica: fragmentos un tanto áridos para los que carezcan de la formación necesaria. Sin embargo, <strong>La proporción áurea</strong> también es un libro de divulgación para no iniciados. Para aquéllos que recelan de las matemáticas. Para aquéllos que continúan escépticos ante la implicación de las matemáticas en muchos de los aspectos de la vida que parecen ajenos a ellas. </p>

	<p>En ese sentido, <strong>Mario Livio</strong>, director de la División de Ciencias del <em>Hubble Space Telescope Science Institute</em>, ha dotado a su libro de una visión cotidiana que llamará la atención de muchos lectores poco acostumbrados a los ensayos de este tipo. Incluidos aquellos lectores que quieran saber un poco más de <em>El Código Da Vinci</em>, del que Phi es uno de los grandes protagonistas. </p>

	<p>Phi: 1,6180339887. El número que fue definido por Euclides hace más de dos mil años a raíz de su papel en la construcción del pentagrama. Un número mágico (aunque el autor le extirpe muchas de sus leyendas), enigmático, importante para nosotros en muchos sentidos. </p>

	<p><strong>La proporción áurea</strong>, más que hablar de frías matemáticas, nos embarca en el viaje humano de unos individuos que intentaban resolver preguntas que despertaban su curiosidad, ignorantes de que su trabajo paciente y anónimo cambiaría algún día el curso del pensamiento. Todo ello sazonado de un buen número de anéctodas y de historias sobre los números y sus orígenes, que harán mucho más ameno los segmentos más técnicos.</p>

	<p>Dadle una oportunidad a uno de los números menos conocidos por el público general. </p>

<blockquote><p>Nadie sabe con exactitud cuándo empezaron los humanos a contar, es decir, a medir lo múltiple de un modo cuantitativo. De hecho, ni tan siquiera sabemos con seguridad si números como “uno”, “dos”, “tres” (los números cardinales) precedieron a números como “primero”, “segundo”, “tercero” (los números ordinales) o viceversa. Los números cardinales simplemente determinan la pluralidad de un conjunto de elementos, tales como el número de niños de un grupo. Por otro lado, los números ordinales especifican el orden y la sucesión de elementos específicos de un grupo, tales como una fecha del mes o un asiento numerado en una sala de conciertos.</p></blockquote>

	<p>Editorial Ariel<br />
344 páginas<br />
<span class="caps">ISBN</span> 978-84-344-4495-9 </p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.ariel.es/libro/la-proporcion-aurea-978843444495">Ficha en Editorial Ariel</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Breve guía de lugares imaginarios’ de Alberto Manguel y Gianni Guadalupi]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/breve-guia-de-lugares-imaginarios-de-alberto-manguel-y-gianni-guadalupi</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/breve-guia-de-lugares-imaginarios-de-alberto-manguel-y-gianni-guadalupi</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Jun 2009 21:06:19 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/06/3461004.jpg" alt="" /><strong>Alberto Manguel</strong> y <strong>Gianni Guadalupi</strong> han concebido una enciclopedia para quienes nos gusta leer. Para quienes nos implicamos tanto en la lectura de obras de ficción que esa ficción acaba formando parte de nuestra realidad. Para quienes hemos viajado, a lomos de nuestra imaginación, a los lugares imaginarios de nuestras novelas favoritas. Para quienes visitaron la señal del andén 9¾ de la estación de King Cross después de leer a <strong>Harry Potter</strong>. </p>

	<p>Las ilustraciones de <strong>Graham Greenfields</strong> y los mapas y planos de <strong>James Cook</strong> hacen el resto, convirtiendo así esta <strong>Breve guía de lugares imaginarios</strong> en un compendio de sitios de fantasía que bien podrían figurar en cualquier libro de viajes oficial. </p>

	<p>Tal y como cuenta Alberto Manguel:</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote><p>Este libro comenzó una tarde de 1977, cuando Gianni Guadalupi me propuso escribir una guía de turismo que sirviese a quien quisiera visitar la antiquísima (e imaginaria) ciudad de Selene creada por Paul Féval en su novela “La ville vampiro”. De esta imprescindible idea surgió el deseo de guiar al viajero por otras ciudades igualmente ficticias; de las ciudades pasamos a los países; de países a islas; de islas a continentes. </p></blockquote>

	<p>Ambos, pues, compilaron varios años de lecturas en español, francés, alemán, inglés, italiano, ruso y varias lenguas orientales al estilo de las enciclopedias geográficas del siglo <span class="caps">XIX</span>. Aunque excluyeron lugares como <strong>Balbec</strong> de Proust, <strong>Wessex</strong> de Ardí, <strong>Yoknapatawpha </strong>de Faulkner y <strong>Barchester</strong> de Trollope por considerarlos disfraces o pseudónimos de lugares que ya existen. </p>

	<p>Como os podéis imaginar, cualquier amante de la literatura disfrutará sobremanera de esta guía amplísima (no he contado los lugares referenciados, pero estoy seguro de que hay más de 1.000). No sólo para descubrir nuevos mundos sino también nuevas novelas, o también para rememorar viajes que ya hicimos en el pasado mediante nuestra imaginación. </p>

	<p>El único aspecto que me ha incomodado de la propuesta tiene que ver con su forma de organización. Los lugares están enumerados por orden alfabético, hasta ahí me parece correcto (aunque podría haber sido más divertida alguna otra forma de clasificación). Sin embargo, los libros donde figuran estos lugares siempre aparecen referenciados al final de cada entrada, lo cual resulta muy engorroso para el lector que quiere saber, antes de ponerse a leer sobre un lugar, quién es el autor de ese lugar. </p>

	<p>Finalmente, no acabo de entender por qué muchas obras aparecen con su título original sin traducir. Cuando son títulos en inglés, uno puede más o menos deducir de qué obra se trata. Pero no ocurre lo mismo cuando son obras alemanas, por ejemplo, lo cual implica un trabajo extra por parte del lector a la hora de investigar cuál es el título en español o si existe siquiera una edición española.</p>

	<p>Por lo demás, <strong>Breve guía de lugares imaginarios</strong> es una obra muy recomendable, exhaustiva, erudita, entretenida de leer y que no sólo incide en obras clásicas, sino también en lugares mucho más contemporáneos, como los creados por <strong>Michael Crichton</strong> o <strong>J. K. Rowling</strong> (aunque la mayoría de obras, todo hay que decirlo, tienen una media de 50 años de antigüedad o incluso más).</p>

	<p>Alianza Editorial<br />
Colección Gran Bolsillo<br />
704 páginas<br />
I.S.B.N.: 978-84-206-4430-1</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.alianzaeditorial.es/cgigeneral/newFichaProducto.pl?obrcod=142794&id_sello_editorial_web=34">Ficha en Alianza Editorial</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Imagine… No copyright’ de Joost Smiers y Marieke van Schijndel]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/imagine-no-copyright-de-joost-smiers-y-marieke-van-schijndel</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/imagine-no-copyright-de-joost-smiers-y-marieke-van-schijndel</guid>
      <pubDate>Mon, 08 Jun 2009 09:30:09 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/06/000126.jpg" alt="" />Hace aproximadamente 5 años, la mayoría de gente ignoraba por completo <strong>qué implicaciones tenía el copyright en nuestras vidas</strong>, incluso asumía que hacer copias de discos para tus amigos o descargar música en mp3 a través de Internet era una actividad delictiva o al menos extramuros de la ética.</p>

	<p>Debido a la eclosión digital, cada vez más estudiosos y abogados expertos en derechos de autor empezaron tímidamente a hacerse oír. En los primeros debates televisivos (aún los recuerdo con horror), no sólo se enfrentaban a toda una mesa de polemistas contrarios a sus ideas sino a un auditorio que en absoluto participaba de aquellas propuestas <em>hippies</em> que pretendían quitar la comida a los artistas.</p>

	<p>Los cambios en la percepción del problema fue evolucionando a pasos agigantados y ya no sólo había más equilibrio ideológico entre los polemistas sino que el público claramente estaba ya a favor de esas nuevas ideas.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>En aquellos primeros años de concienciación, entre otras cosas, descubrimos que copiar discos para los amigos o descargar contenidos protegidos con copyright de las redes p2p <strong>no era delito siempre y cuando no existiera ánimo de lucro</strong>. Poco a poco la idea fue calando en el público. Y entonces, las entidades de gestión, reaccionaron airosamente: impusieron un canon digital a muchos de los soportes que son capaces de copiar contenidos, desde un reproductor de mp3 hasta una fotocopiadora, independientemente si se usaban estos dispositivos para copiar contenidos con copyright o no. </p>

	<p>No dudo que tamaña injusticia fue una de las oportunidades para que la idea heterodoxa de que copiar no está mal, de que el modelo de negocio debe cambiar o de que en realidad el artista (excepto un puñado favorecidos por los medios de masas) apenas han tenido nunca para comer acabara cobrando forma en la sociedad. </p>

	<p>Ahora ese paso ya ha sido dado. Es necesario dar otro más. Y <strong>Imagine… No copyright</strong>, de <strong>Joost Smiers y Marieke van Schijndel </strong>es uno de los libros que ayudaran a que tomemos conciencia de lo importante que es para nuestro futuro como sociedad que demos ese segundo paso. Un nuevo cambio conceptual. Un salto cuántico.</p>

	<p>La base ideológica (tal y como ocurrió hace 5 años) choca frontalmente con las ideas que todos tenemos de lo que es el copyright. Todos consideramos legítimo que un artista sea propietario de su creación. Pero para entender que esto no es así (y tampoco debería ser así) primero es necesario eliminar muchas ideas que damos por sentado.</p>

	<p><strong>Imagine… no copyright</strong> no pretende erigirse como un manual sobre cómo deberíamos gestionar la propiedad intelectual, sólo pretende abrir la mentalidad del lector que considera que el copyright es la única forma de proteger la cultura y fomentarla. Por supuesto, los autores intentan demostrar que el copyright origina justo lo contrario: desprotege la cultura y cada vez la fomenta en menor medida, hasta asfixiarla. Pero las alternativas que proponen al copyright son múltiples, incluso un copyright más laxo que no dure 70 años (o la eternidad menos un día, como tratan de imponer algunas entidades de gestión estadounidenses). </p>

	<p><strong>Joost Smiers </strong>es profesor de Ciencia Política y <strong>Marieke van Schijndel</strong> es asesora política y publicista, de modo que en todo momento, incluso en el lector más remiso a aceptar su iconoclasta planteamiento, dan la sensación de que conocen a fondo el tema y que sus ideas están apoyadas por amplia bibliografía, por estudiosos diversos y por una potente pléyade de abogados y jueces de todos los países del mundo.</p>

	<p>Por lo tanto, considero esta lectura, aunque árida en algunos puntos (por técnica), totalmente imprescindible para todo el mundo que se relacione de algún modo con la cultura: tanto si eres creador como editor, distribuidor, librero, intérprete o hasta político o inventor. </p>

	<p>Por primera vez en la historia estamos viviendo una época en la que la tecnología puede permitir la supresión del copyright y allanarnos el camino hacia un universo nuevo donde la cultura y el arte puede adquirir las formas más creativas y diversas jamás imaginadas. </p>

	<p>Un libro difícil de digerir, como todos los libros que nos muestran que lo que creíamos cierto desde siempre en realidad es tan endeble como un castillo de naipes. Pero no dudo que, con el transcurrir del tiempo, echaremos la mirada atrás y nos sorprenderá haber creído a pie justillas que el copyright y el actual modelo de negocio nos parecía justo y necesario para el arte, la cultura, nuestra sensibilidad estética y nuestra arquitectura filosófica sobre la vida. </p>

<blockquote><p>La propiedad individual y absoluta de las creaciones y las inversiones es un concepto extraño en muchas culturas. En muchas de éstas no existe ninguna justificación para que un individuo explote una creación o un invento de forma monopolista durante varias décadas, por lo que no es una práctica habitual. Después de todo, el artista o inventor “avanza” con la obra de sus predecesores. Un buen ejemplo de este tipo de continuidad artística es la música “rai” argelina. Otros ejemplos son las culturas de la música tradicional y popular como el calipso, la samba, el rap, etcétera. En lo que a la música “rai” se refiere, Bouziane Daoudi y Hadj Miliani subrayan “que el mismo tema puede tener tantas variaciones como personas que lo interpreten.</p></blockquote>

	<p>Editorial Gedisa<br />
Colección Libertad y Cambio<br />
240 páginas<br />
ISBN: 9788497842709  </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘Hay algo ahí afuera’ de Jordi Costa]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/hay-algo-ahi-afuera-de-jordi-costa</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/hay-algo-ahi-afuera-de-jordi-costa</guid>
      <pubDate>Sun, 07 Jun 2009 12:52:49 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/06/hayalgoahiafueraluna.jpg" alt="" />Fue una película la que me indujo a zambullirme en esta enciclopédica obra. Una película y, por su puesto, mi devoción por el erudito y contracultural <strong>Jordi Costa</strong>. </p>

	<p>La película fue <em>Planeta prohibido</em> (1956), un extraño largometraje de ciencia ficción que se inspira en <em>La tempestad</em> de William Shakespeare. Una <em>space opera</em> que en gran parte de su metraje produce risa por los absurdos diálogos y la puesta en escena algo cutre, pero en la que se vislumbran ideas, tanto freudianas como especulativas, altamente atractivas. Una película, por cierto, protagonizada por un <strong>Leislie Nielsen</strong> que todavía no ha sido abducido por sus papeles autoparódicos en sagas como <em>Agárralo como puedas</em>.</p>

	<p>Y es que estamos ante un libro de historia sobre el cine, de los primeros atisbos del cine de ciencia ficción. <strong>Hay algo ahí afuera, Una historia del cine de ciencia ficción, Vol. 1 (1895-1959), De la Tierra a MetaLuna</strong>, es un exhaustivo repaso a las primeras manifestaciones del fantástico. Desde esa imagen arquetípica de la luna con cara y con un ojo atravesado por un cohete, cristalizada en el imaginario popular por <strong>George Méliès</strong> hasta obras actuales como <em>Mars Attacks!</em> de <strong>Tim Burton</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Este primer volumen, sin embargo, sólo alcanza hasta 1959, así que la mayoría de películas que <strong>Jordi Costa</strong> desgrana con su irónica pluma son prácticamente desconocidas, salvo para cinéfilos de pro. Monstruos atómicos, serie B, escenarios de cartón, selenitas que son híbridos de pollos y langostas. Toneladas de feísmo mezcladas con la fascinación que produce un torrente de ideas y planteamientos exentos de diques de contención. </p>

	<p>El libro de Costa, pues, tal vez sea muy especializado, dirigido únicamente a los muy, muy interesados en la historia del cine menos ortodoxa. Sensación que se agudiza cuando no vemos casi ni un atisbo de la sofisticada y pluscuamperfecta prosa a la que Costa nos tiene acostumbrados. Aquí se limita a exponer los hechos, enciclopédicamente, funcionalmente, y sólo nos regala a los adictos de sus metáforas y su juegos de palabras llenos de verborrea algún que otro obsequio. Una lástima.</p>

	<p>Por otro lado, la obra es entretenida, llena de anécdotas e historias paralelas, amén de alguna que otra reflexión pseudofilosófica, así que, aunque el tema no sea especialmente de vuestro interés, tal vez disfrutéis de estas páginas de igual forma; como lo he hecho yo, que en principio sólo había llegado hasta aquí para que alguien como Costa me ilustrara acerca de esa película tan extraña de los años 1950 que me hizo recordar las novelas de <strong>Frederick Pohl</strong>: <em>Planeta prohibido</em>.</p>

	<p>Por ejemplo, ahí va una muestra de las dificultades que Jordi Costa encuentra a la hora de trazar las fronteras de la ciencia ficción:</p>

<blockquote><p>Hay quien lo ha resuelto de manera muy expeditiva, como el escritor e historiador del género John Brosnan que, tras afirmar que la definición de ciencia-ficción es extremadamente flexible, escribe en su libro ‘The Primal Screen. A History of Science Fiction Film’: “En esta situación en particular, una película de ciencia-ficción es cualquier película que yo diga que es de ciencia-ficción”. En el ámbito literario, el también novelista Norman Spinrad había definido como ciencia-ficción todo aquel libro susceptible de ser editado en una colección de ciencia-ficción. Honestas o no, estas diferentes formas de escurrir el bulto resultan cuanto menos ilustrativas de ese carácter fastidiosamente inaprensible de nuestro objeto de estudio.</p></blockquote>

	<p>Editorial Glenat<br />
Colección Biblioteca Dr. Vértigo<br />
182 páginas</p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://www.edicionesglenat.es/">Editorial Glenat</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Jorge Volpi gana el Premio Debate-Casa de América]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/jorge-volpi-gana-el-premio-debate-casa-de-america</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/jorge-volpi-gana-el-premio-debate-casa-de-america</guid>
      <pubDate>Fri, 05 Jun 2009 14:56:15 +0000</pubDate>

      <author>Magalí Urcaray</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image5378" class="derecha" alt="Jorge Volpi" src="http://img.papelenblanco.com/2009/06/jorge_volpi.jpg" />El escritor mexicano <strong>Jorge Volpi ha sido galardonado hoy con el Premio Debate-Casa de América por su obra El insomnio de Bolívar.</strong></p>

	<p>El premio está dotado con 50.000 dólares y la publicación de la obra en todos los países de lengua española. Lo convoca, desde hace dos años, la Casa de América de Madrid y la editorial Random House Mondadori, a través de su sello Debate. </p>

	<p>&#8216;El insomnio de Bolívar&#8217; realiza un recorrido por toda América Latina &#8220;desde su pasado mítico hasta su futuro imaginado&#8221;. La decisión de otorgarle el premio a Volpi ha sido unánime, al considerar que su libro</p>

	<p><blockquote><p>escapa al tono académico y contribuye, con humor, ironía y gran oficio literario, a la comprensión del continente americano.</p></blockquote><!--more--></p>

	<p>Jorge Volpi (México, 1968), que se presentó bajo el seudónimo de Manuela Sáenz, es un reconocido novelista y ensayista latinoamericano. En 1999 recibió el Premio Nacional Breve por su novela <strong>En busca de Klingsor</strong>, que a día de hoy es su obra más difundida. Otros títulos destacables son &#8216;A pesar del oscuro silencio&#8217; (1992), &#8216;La paz de los sepulcros&#8217; (1995), &#8216;El temperamento melancólico&#8217; (1996), &#8216;Sanar tu piel amarga&#8217; (1997) y &#8216;El juego del Apocalipsis&#8217; (2000), entre sus novelas, y &#8216;La imaginación y el poder&#8217;, &#8216;Una historia intelectual de 1968&#8217; (1998) y &#8216;Mentiras contagiosas&#8217; (2008), dentro del género ensayístico.</p>

	<p>De entre los 42 textos presentados al Premio, el jurado también reconoció la obra <strong>La herencia de la tribu. Del mito de la independencia a la revolución bolivariana</strong>, de la venezolana <strong>Ana Teresa Torres</strong>, por el </p>

<blockquote><p>aporte fundamental que hace a uno de los temas más pertinentes de la actualidad política latinoamericana.</p></blockquote>

	<p>El jurado de esta edición ha estado integrado por Lucía Méndez, Juan Gabriel Vázquez, Alberto Manguel, Miguel Aguilar (en representación de Random House) e Inma Turbau (Directora de Casa de América).</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.publico.es/agencias/efe/230405/mexicano/jorge/volpi/gana/premio/debatecasa/america/madrid">Público</a><br />
Más información | <a href="http://www.casamerica.es/es/servicios/premios/premios-casa-de-america/premio-iberoamericano-debate-casa-de-america/jorge-volpi-gana-el-premio-debate-casa-de-america">Casa de América de Madrid</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Algunas palabras del Diablo]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/algunas-palabras-del-diablo</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/algunas-palabras-del-diablo</guid>
      <pubDate>Tue, 26 May 2009 08:36:24 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/05/0820324019_01__sclzzzzzzz_.jpg" alt="" />El escritor estadounidense <strong>Ambroce Bierce</strong> (1842-1914) se caracterizaba por un estilo lúcido, vehemente y corrisivo que le hizo ganarse el apodo de <em>El amargo Bierce</em> (Bitter Bierce).</p>

	<p>Precisamente con mucho sarcasmo y humor negro, Bierce escribió un diccionario cuyas definiciones no eran más que críticas a la sociedad y ridiculizaciones de lo políticamente correcto. Esta enciclopedia crítica fue titulada <strong>El diccionario del Diablo</strong>. El único diablo del diccionario, por supuesto, es el propio Bierce.</p>

	<p>A pesar de que el diccionario ya tiene casi un siglo de antigüedad, lo cierto es que muchas de sus acepciones y entradas podrían extrapolarse a la sociedad actual. Así que os dejo con algunas de las definiciones que me han resultado más atinadas:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><span class="caps">TIMAR</span>. v. Tr. Decirle al pueblo soberano que si uno es elegido no robará.</p>

	<p><span class="caps">OPORTUNIDAD</span>. s. Ocasión propicia para pescarse una desilusión.</p>

	<p><span class="caps">FELICIDAD</span>. s. Agradable sensación que se produce al contemplar la miseria ajena. </p>

	<p>CÍ<span class="caps">NICO</span>. Adj. U.t.c.s. Canalla cuya visión defectuosa le hace ver las cosas como son, no como deberían ser. De ahí surgió la costumbre que reinó entre los escitas de arrancar los ojos a los cínicos para mejorarles la visión.</p>

	<p><span class="caps">CEREBRO</span>. s. Aparato con que pensamos que pensamos. Lo que distingue al hombre contento con “ser” algo del que quiere “hacer” algo. Un hombre de mucho dinero, o de posición prominente, tiene por lo común tanto cerebro en la cabeza que sus vecinos no pueden conservar el sombrero puesto. En nuestra civilización y bajo nuestra forma republicana de gobierno, el cerebro es tan apreciado que se recompensa a quien lo posee eximiéndolo de las preocupaciones del poder.</p>

	<p>EGOÍ<span class="caps">STA</span> s. Persona de mal gusto, que se interesa más en sí mismo que en mí.</p>

	<p><span class="caps">BODA</span>, s. Ceremonia por la que dos personas se proponen convertirse en una, una se propone convertirse en nada, y nada se propone volverse soportable.</p>

	<p><span class="caps">BATALLA</span>, s. Método de desatar con los dientes un nudo político que no pudo desatarse con la lengua.</p>

	<p><span class="caps">AMISTAD</span>, s. Barco lo bastante grande como para llevar a dos con buen tiempo, pero a uno solo en caso de tormenta.</p>

	<p>BUFÓN, s. Antiguamente, funcionario adscripto a la corte de un rey, cuya función consistía en divertir a los cortesanos mediante actos y palabras ridículas, cuyo absurdo era atestiguado por sus abigarradas vestiduras. Como el rey, en cambio, vestía con dignidad, el mundo tardó varios siglos en descubrir que su conducta y sus decretos eran lo bastante ridículos como para divertir no sólo a su corte sino a todo el mundo.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.anfrix.com/2006/04/el-diccionario-del-diablo/">Anfrix</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El Rival de Prometeo. Vidas de autómatas ilustres']]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/el-rival-de-prometeo-vidas-de-automatas-ilustres</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/el-rival-de-prometeo-vidas-de-automatas-ilustres</guid>
      <pubDate>Thu, 21 May 2009 16:00:56 +0000</pubDate>

      <author>Magalí Urcaray</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image5321" class="derecha" alt=Rival src="http://img.papelenblanco.com/2009/05/rival.jpg" />Déjenme decirles los dos puntos fuertes de mi debilidad por la editorial Impedimenta. Primero, la selección de obras: pequeñas <em>delicatessen</em> poco difundidas de autores consagrados, hallazgos no divulgados en lengua castellana y, también, alguna que otra rareza de las letras. Segundo, el cuidado diseño de sus colecciones que logra que sus libros, al margen de su calidad literaria, sean bellos como objetos. Ambos aspectos, por supuesto, se cumplen en el presente título que inaugura ‘El panteón portátil de Impedimenta’.</p>

	<p>La primera noticia que tuve de este libro fue hace unos meses; en ella sólo se daba cuenta de su preparación, pero el título y la temática fueron más que suficientes para despertar mi curiosidad. <strong>El rival de Prometeo. Vidas de autómatas ilustres</strong>. Con este título, cómo no va a llamar la atención, como no va a ser tentador. Una selección de textos (variopintos en estilo, carácter y época) sobre la creación de vida artificial a manos del hombre. El ser humano creador y Creador. En la mitología griega, Prometeo fue quien robó el fuego a los dioses y, en consecuencia, fue castigado; como introductor del fuego entre los seres humanos e inventor del sacrifico, se lo considera protector de la civilización. En psicoanálisis, el complejo de Prometeo hace referencia a la búsqueda perpetua del conocimiento. <!--more--></p>

	<p>La obra se organiza en cuatro apartados, cada uno de los cuales está compuesto por cuatro o cinco fragmentos extraídos de otras obras y que comparten un mismo espíritu.</p>

	<p>Comencemos por el principio. El interés por la criatura mecánica surge con fuerza de las ideas filosóficas de los siglos <span class="caps">XVII</span> y <span class="caps">XVIII</span>. Durante la Ilustración, Dios es visto como el Gran Relojero que ha puesto en marcha el mecanismo de la Creación. Si el universo es comparado con un módulo mecánico, ¿por qué no también los seres vivos? Durante esta época los autómatas son fruto del avance en el conocimiento de las ciencias naturales. </p>

	<p>Así, en <strong>Las máquinas filosóficas o A la felicidad por la mecánica</strong> partimos de la polémica (censurada en su momento) visión de Descartes sobre el cuerpo humano y la definición de “androide” en la Enciclopedia de Diderot y D’Alembert, a uno de los primeros y más famosos autómatas: El Pato de Vaucanson. Años atrás Vaucanson había inventado El Flautista (un pastor de tamaño natural que tocaba la flauta y el tambor), que Voltaire y de La Mettrie habían rebautizado como ‘Rival de Prometeo’. Según el folleto que lo anunciaba, El Pato de cobre <em>podía comer, beber, graznar, chapotear y digerir de la misma manera que lo haría un pato vivo</em>. Desgraciadamente, la trampa sobre esta última acción fue descubierta por un mago en la Exposición Universal de París de 1844. Junto al invento, nos queda la irónica sentencia de Voltaire: <em>Si no fuera por el pato cagón, ¡nadie recordaría la gloria de Francia!</em></p>

	<p>El segundo apartado se dedica en exclusiva a un autómata todavía más popular que El Pato: <strong>El Turco o El hombre que siempre ganaba</strong>. Inventado por Wolfgang von Kempelen, El Turco era una figura de madera, adornada al modo oriental, que jugaba al ajedrez como un auténtico maestro. Originalmente se construyó como divertimento para la emperatriz María Teresa de Viena, pero su éxito se extendió en el tiempo y pasó de país a país. Jugó y venció a Benjamin Franklin, a Philidor (el ajedrecista más famoso del <span class="caps">XVIII</span>) y al mismísimo Napoleón. El desafío que implicaba El Turco no era ya la imitación de un ser humano, sino la generación de pensamiento. Muchos escribieron sobre su veracidad (como el artículo de E. A. Poe que aquí se incluye) y muchos más aprovecharon la inspiración para sus cuentos (como Ambrose Bierce). Como ocurrió con El Pato, no todo era tan diáfano en El Turco: ¡el “mecanismo pensante” no era ni más ni menos que un jugador de carne y hueso escondido en el aparato!</p>

	<p><strong>Las máquinas fatales o ¡Baila, muñequita de madera!</strong> se articula en un texto de carácter psicoanalítico, escrito por Freud, y tres relatos: ‘El hombre de arena’ de E. T. A. Hoffman, ‘La Eva futura’ de Villiers de L’Isle Adam y un fragmento de ‘Metrópolis’ de Thea von Harbou. Lo que en todos estos escritos queda puesto de manifiesto es: la creación de autómatas femeninos, en una especie de búsqueda de una imagen deseada; la pretensión divina de crear vida, aunque sea artificial, y la adquisición de pensamiento por parte del androide, que se convierte en amenaza.</p>

	<p>De ahí pasamos al capítulo final, sin duda el más denso por el contenido filosófico que implica: <strong>A mí me hizo J. F. Sebastian</strong>. El temor de que las máquinas obtengan autonomía y raciocinio desemboca en uno de los tópicos literarios más frecuentes de los últimos años: la rebelión de los autómatas y la sustitución del ser humano, derrotado por un doble superior. En este marco se inscriben, por ejemplo, las ‘Tres Leyes de la Robótica’ de Asimov, y  la reflexión de Turing sobre la capacidad de pensamiento de una máquina. </p>

	<p>En suma, un libro más que interesante, destinado a mentes curiosas y que reabre el debate ético sobre los límites de la tecnología. Como escribe Patrick J. Gyger en el prólogo:</p>

<blockquote><p>El androide, instrumento de ficción formidable gracias a su fuerza metafórica, nos permite entablar una investigación metafísica que nos recuerda que el ser humano no ha hecho más que interrogarse a sí mismo al sacarle brillo a su propio reflejo.</p></blockquote>

	<p>Editorial Impedimenta<br />
Edición de Sonia Bueno-Tejedor y Marta Peirano<br />
400 páginas<br />
ISBN: 978-84-936550-7-5</p>

	<p>Más información | <a href="http://www.impedimenta.es/ficha.php?id=34">Ficha en Impedimenta</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[‘¡Vida mostrenca!’ de Jordi Costa]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/avida-mostrencaa-de-jordi-costa</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/avida-mostrencaa-de-jordi-costa</guid>
      <pubDate>Sun, 17 May 2009 11:54:04 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/05/trenka.jpg" alt="" />Los que estamos al tanto del movimiento cultural más o menos alternativo (y también del ortodoxo), ya sea en el ámbito del cine, la música o las letras, conocemos el erudito y pluscuamperfecto bolígrafo de <strong>Jordi Costa</strong> (Barcelona, 1966), colaborador omnipresente en diversos medios de prensa escrita y televisión. </p>

	<p>Así pues, si os gusta su forma de escribir y su visión esquinada de las cosas, no os podéis perder el libro que nos ocupa.</p>

	<p><strong>¡Vida mostrenca!: Contracultura en el infierno postmoderno</strong> es una recopilación de los artículos que <strong>Jordi Costa </strong>escribió en la sección semanal <em>Vida Mostrenca </em>en el suplemento <em>Tentaciones</em> del diario <em>El País</em> desde el 3 de diciembre de 1999 hasta que le cerraron el chiringuito. </p>

	<p>Este no es un libro de cultura basura. O no exactamente. Es un alegato a favor de la originalidad, de los caminos poco transitados y de la lucha contra la homogeneidad, la apatía y el discurso oficial de la cultura. Aunque, sí, también es una excelente forma de conocer nuevas maneras de hacer cultura que pueden asquear o fascinar, o ambas cosas simultáneamente.  </p>

	<p>Según Costa, el término mostrenco es “aquel sujeto que no tiene casa, ni hogar, ni señor, ni amo conocido.” Es decir: ser mostrenco se parece mucho a ser libre. El arte mostrenco sería aquél que se resiste al encasillamiento taxonómico.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Así pues, en este, en ocasiones descacharrante, en otras denso y serio, libro de Costa hallaremos disquisiciones casi filosóficas acerca de personajes como Andy Kauffman, José Luis Moreno, la <em>troupe</em> de Gran Hermano, el creador del Kentucky Fried Chicken, Tamara, Osama bin Laden, Jar Jar Binks, Chuck Palahniuk, Raphael, Tom Green y demás paisaje y paisanaje español, internacional y, sobre todo, carpetovetónico.</p>

	<p>Con un estilo a los <strong>David Foster Wallace</strong> ebrio de innumerables referencias culturales de todo calibre (desde lo más suburbial o popular-vulgar hasta lo más elitista y esnob, sin jerarquías), Costa nos retrata el mundo desde su personalísimo punto de vista. Hay que leerle con atención, y aún así la mitad de los lectores no alcanzarán a procesar todos sus quiebros, chascarrillos, reflexiones, fulgores de diamante que jalonan interminablemente las páginas de <strong>¡Vida Mostrenca! </strong>Una sobresaturación de menorragia cultural que bien vale una exégesis en casi todos sus capítulos. O, por qué no, una tesina desde los cuarteles generales de la alta cultura. </p>

	<p>Acompañando a todos los artículos de Costa aparecen las ilustraciones de <strong>Darío Adanti</strong>, de “una sencilla complejidad o de una compleja sencillez”, que no se limita a retratar lo que dice Costa sino a reinterpretarlo. </p>

	<p>Un libro, en definitiva, de todo punto recomendable, tanto para pensar como para echar unas risas, y también para maravillarse de la capacidad que tiene Costa de conectar cosas, conceptos aparentemente distantes, con una prosa tan trabajada que roza la insultante pedantería.</p>

	<p><blockquote><p>Dos amigos de este mostrenco articulista viajaron a Nueva York el pasado verano combinando en su recorrido turístico paseos por el lado salvaje con relajantes inmersiones en las piscinas de la alta cultura. Una de las experiencias que trajeron en su equipaje (mental) de vuelta resulta particularmente reveladora para todo aquél interesado en pulsar el espíritu de su época: los curiosos turistas asistieron a un concierto de Fear Factory, celebrado en un antro de un barrio no demasiado apacible, y contemplaron, en primera línea de fuego, lo que podría considerarse como la última palabra en danzas finiseculares. Cuando el grupo empezó a descargar su magma ruidoso desde el escenario, el público se agrupó en la alineación coreográfica más desconcertante que esos ojos ávidos de novedad jamás habían visto: se formaron grandes corros integrados por imponentes brutotes con cara de pocos amigos, en cuyo centro los más arrojados (o los más sociables) del lugar salían (literalmente) a romperse la cara entre sí. </p></blockquote></p>

	<p>Ediciones La Tempestad<br />
No ficción, 5 (2002)<br />
348 páginas<br />
ISBN: 84-7948-960-X </p>

	<p>Sitio Oficial | <a href="http://llibresindex.com/tempestad/node/277">Ficha en Ediciones La Tempestad</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Hesiodo escribió probablemente el primer libro de autoayuda de la historia]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/ensayo/hesiodo-escribio-probablemente-el-primer-libro-de-autoayuda-de-la-historia</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/ensayo/hesiodo-escribio-probablemente-el-primer-libro-de-autoayuda-de-la-historia</guid>
      <pubDate>Fri, 15 May 2009 08:42:51 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2009/05/untitled1.jpg" alt="" />Aunque los libros de autoayuda nos puedan parecer un fenómeno bastante reciente, <strong>El trabajo y los días</strong>, del poeta de la antigua Grecia <strong>Hesiodo</strong>, escrito hace unos 2.800 años, quizá pueda considerarse el primer intento en este sentido.</p>

	<p>El tipo de prosa, la estructura general del texto y demás es bastante parecida a un libro de autoayuda actual. La única diferencia tal vez estribe en la <strong>metodología</strong>.</p>

	<p>Si en los libros actuales de autoayuda se recurre a recetas psicológicas más o menos elementales o a ejemplos de individuos que han superado los más terribles obstáculos, el texto de Hesiodo se conduce más bien con un aire de picardía. Y lo que es más importante: <strong>usa a los dioses</strong>.</p>

	<p>Quién sabe. Quizá, finalmente, la eficacia de ambos métodos sea similar, al menos coyunturalmente. Por ejemplo, si tenemos envidia del otro, nada como implorarle a Zeus que use su poder para hacer un poco de justicia:</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><blockquote><p>Musas que ilustráis con vuestros cantos, venid de la Pieria, y loando a vuestro Padre Zeus, decid cómo los hombres mortales son desconocidos o célebres, irreprochables o cubiertos de oprobio, por la voluntad del gran Zeus. Porque eleva y derriba fácilmente, abate con facilidad al hombre poderoso y fortalece al débil, castiga al malo y humilla al soberbio, Zeus que truena en las alturas y habita las moradas superiores.</p></blockquote></p>

	<p>Al igual que los libros de autoayuda empresarial, tales como <em>¿Quién se ha llevado mi queso?</em>, Hesiodo también dedica un espacio a cómo aumentar nuestra productividad… en el campo:</p>

	<p><blockquote><p>Cuando llegue la época de labrar, ve con tus servidores, y desde por la mañana apresúrate a labrar la tierra húmeda o seca, a fin de que sean fértiles tus campos. Siembra tu campo cuando aún esté liviano por la sequía; limpia el suelo en la primavera, a fin de que no te pese, si se labra de nuevo en verano. De esta manera sirve para apartar las imprecaciones y calmar el llanto de los ni¤os.<br />
Suplica a Zeus subterráneo y a la casta Demeter, con el fin de que maduren los frutos sagrados de ésta.</p></blockquote></p>

	<p>Si queréis leer el texto entero, <a href="http://www.imperivm.org/cont/textos/txt/hesiodo_los-trabajos-y-los-dias.html">aquí lo tenéis</a>.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.anfrix.com/2006/04/el-primer-libro-de-auto-ayuda-de-la-historia-hace-unos-2800-anos/">Anfrix</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/categoria/ensayo/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


