Enrique Arias Vega (Bilbao, 1943) es un veterano periodista y economista que se ha dejado abrazar por la magia de la literatura. Compagina sus artículos para diversos medios de comunicación (entre los que se cuentan ABC, El Periódico de Catalunya y El Adelanto) con una serie de relatos con los que busca soprender y entretener a sus lectores, sin escatimar en sanas dosis de humor que lo llevaron a publicar en revistas como El Jueves y Macho. También podemos verlo en diferentes canales autonómicos de televisión, en donde participa en tertulias dedicadas a la actualidad social y política. Ediciones Beta ha publicado su novela corta titulada El ejecutivo y también su obra más reciente: Nada es lo que parece. Una extensa recopilación compuesta por relatos seleccionados de entre los últimos veinte años en la que lo inesperado acecha tras cualquier esquina de nuestra realidad.
El cuento es un guiño fugaz al lector o un gancho boxístico, como dice Julio Cortázar, que se resuelve en un santiamén. Por eso me siento más cómodo en el cuento.
El encanto del relato
PAPEL EN BLANCO: En la introducción del libro explicas tu preferencia por el cuento como género literario. ¿Por qué crees que en España se cultiva tan poco el relato en favor de la novela, al contrario de otros lugares como Rusia, Inglaterra o Latinoamérica?
ENRIQUE ARIAS VEGA: Es verdad que en España se publican pocos libros de relatos, aunque siempre ha habido grandes cultivadores del género, como Leopoldo Alas, Ignacio Aldecoa, el primer Luis Goytisolo… Sí que creo que se escriben cuentos, como lo evidencia la cantidad de concursos y premios establecidos a lo io largo de toda España. Lo que sucede es que a nuestros lectores debe parecerles un género menor y se decantan por la novela, que les permite enfrascarse en ella durante varias semanas, en vez de la inmediatez del cuento.



(continuación de la 
Jordi Sierra i Fabra, el autor
Enrique Páez (Madrid, 1955) es licenciado en Filología Española por la Universidad Complutense. Ha sido profesor de lengua y literatura en enseñanza primaria, secundaria y universitaria en diversos centros públicos y privados de Madrid y Nueva York. Con su primera obra infantil, Devuélveme el anillo, pelo cepillo, recibió el Premio Lazarillo a la creación literaria en 1991. Desde 1993 dirige un Taller de Escritura, en el que enseña técnicas narrativas aplicadas al relato breve y a la novela.