Las villas del libro en el mundo

Hemos hablado de Urueña y Montolieu, localidades que hacen una labor de promoción de la lectura y las artes relacionadas con actividades y establecimientos dedicados a los libros, en un homenaje a las letras que va más allá de unas fechas concretas. Son las villas del libro que encontramos en España o Francia, pero también en muchos otros países.
Tenemos que empezar en el Reino Unido, en Gales, donde encontramos la primera ciudad de los libros, Hay-on-Wye, con un importante festival anual dedicado a la literatura. Esta villa del libro tiene el honor de ser la primera que, en 1962, se instauró como tal, inaugurando una tradición de villas del libro en el mundo que repasamos en estas líneas.
También en el Reino Unido, Wigtown fue escogida la Ciudad del libro nacional escocesa en 1998, y desde entonces todo aquel que la visita descubre que es un oasis para los amantes de la lectura.





Cuando visito una ciudad nueva no puedo evitar detenerme ante sus librerías que, la verdad, casi siempre encuentro escasas en número. Será porque, tan amante de los libros como soy, desearía vivir rodeada de librerías y bibliotecas, poder entrar y salir continuamente de ellas a la caza de un título, rebuscar entre libros viejos que me dieran sorpresas de esas que me obligan a retener el salto. Pues resulta que algo de esto existe, desperdigado por aquí y por allá del mundo.
Según datos facilitados por el Gremio de Libreros de Barcelona y Cataluña, los títulos más vendidos durante la jornada de ayer, Día del Libro y festividad de Sant Jordi en Cataluña, fueron las dos primeras entregas de la serie de Stieg Larsson y la última novela de Javier Cercas.