
Si hace apenas unos días hablábamos del aumento de las ventas de los libros electrónicos y de la venta masiva del nuevo Kindle, hoy os traigo la otra cara de la moneda. Y es que Barnes & Noble, la célebre cadena de librerías de Estados Unidos no está pasando por buenos momentos financieros y se está planteando su venta. Una triste noticia, ya que se trata de uno de los mayores pilares del negocio editorial en Estados Unidos.
La culpa, según dicen, la tiene el libro electrónico, y es que mientras las ventas de éstos no paran de subir, la de libros en papel no deja de descender. A esto se la ha sumado la declaración del agente literario Andrew Wylie (también conocido como El Chacal... ahí queda eso…) de llegar a un acuerdo con Amazon para vender digitalmente libros de sus más ilustres clientes como Philip Roth o John Updike. Y claro, los de Barnes & Noble ya le están viendo las orejas al lobo…



Imaginad la siguiente hipótesis: la letra perjudica más al medio ambiente que el consumo desaforado de petróleo. 


A fin de subir otro pequeño peldaño de la difusión cultural sin barreras, Goggle y el gobierno de Italia firmaron ayer un acuerdo, el primero del mundo de este tipo, para digitalizar hasta 1.000.000 de libros de las bibliotecas nacionales de Roma y Florencia.
A pesar de la creencia de que la era digital acabaría con el papel, o al menos haría disminuir su consumo, lo cierto es que la necesidad de papel crece de manera continua. No sólo en el uso general, como la fabricación de servilletas, embalajes, bolsas o papel higiénico, sino a la hora de plasmar textos: cuadernos, papel para impresora y libros.