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		<title>Magazine - metacritica</title>
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Blog sobre literatura, críticas de libros, internet y letras.		</description>
		<pubDate>2012-02-12 23:04:31</pubDate>

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      <title><![CDATA[Las peores erratas de la historie]]></title>
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      <pubDate>Fri, 10 Feb 2012 20:05:41 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image10228" src="http://img.papelenblanco.com/2012/02/ilustracion_1_1_2.jpg" class="centro" alt="ilustracion_1_1_2.jpg" />Cuando escribimos, <strong>todos podemos tropezar en la errata</strong>. Incluso si somos extremadamente pulcros, incluso si revisamos nuestro texto una y otra vez, incluso si pasamos el corrector del Word, hay erratas que permanecen, recalcitrantes, inasequibles al desaliento, impermeables al escrutinio. Incluso el título de este artículo contiene una errata (deliberada, bueno) que puede haber pasado desapercibida para muchos.</p>

	<p>Pero las erratas, sobre todo, pasan desapercibidas para uno mismo. Nuestra mente, habituada a leer lo que ya hemos escrito, <strong>desarrolla una suerte de ceguera selectiva al error.</strong> Como el que, por rutina, se acaba acostumbrando a la nariz aguileña o la mancha de nacimiento del amante. Como el que deja de ser consciente de lo charlatán que es.  </p>

	<p>Con todo, hay erratas y erratas. E incluso, en ocasiones, se concentran tal cantidad de erratas que uno se pregunta entonces si el escritor y el editor<strong> son algo así como amantes de lo feo y lo incorrecto</strong>. Es el caso de la edición del 15 de marzo de 1978 del periódico de <em>The Times</em>, que ostenta el récord de mayor cantidad de erratas. <strong>Nada menos que 78</strong>. El artículo empezaba así (permitiéndonos cierta licencia al traducir):<br />
<!--more--></p>

<blockquote>La acción de sir Harold Wilson para hacer pública una oss y sigue a hacer una emisión con con el  govierno y exigencia de pagos igualitairos.</blockquote>

	<p>Hasta mi corrector automático de Word ha echado humo. He tenido que desactivarlo, de hecho, <strong>para que la transcripción apareciera tan fea como lo fue en su momento</strong>, cuando el Word no existía. </p>

	<p>En la misma línea, también tenemos constancia de la fe de erratas más larga de la historie (historia, perdón). Se incorporó a un libro titulado <em>La historia de los pubs de Cornualles</em>. Alcanzó gran popularidad en 1978 (año de erratas por antonomasia, al parecer… y también, horror, año de mi nacimiento) <strong>gracias a su espectacular fe de erratas</strong>. Todo un canto al error autoconsciente.</p>

	<p>En una revisión de 70 páginas había 140 correcciones. Las mejores las indica <em>Stephen Pile</em> en <em>El libro de los fracasos heroicos</em>:</p>

	<p>Página 3, línea 1: donde pone “interés” léase “desinterés”.</p>

	<p>Página 8, línea 54: donde pone “White Hart” léase “White Horse”.</p>

	<p>Página 13, línea 49: donde pone “mayor” léase “menor”.</p>

	<p>Página 32, línea 19: donde pone “prados” léase “pardos”.</p>

	<p>Página 33, línea 44: donde pone “Ovispo y Lana” léase “Avispa y Pana”.</p>

	<p>Página 73: Eliminar el barco de la línea 5 de techos ornamentados. En la línea 6, donde dice “Batallick” léase “Botallack”. En la línea 2 de panelados, donde pone “bosliwick” léase “Boslowick”.</p>

	<p>Una errata incluso puede ser profundamente blasfema, como sucedió en varias ediciones de la<a href="http://www.kingjamesbibleonline.org/"> Biblia King James</a>, donde se lee: “Y también hubo otros dos malhechores [crucificados junto a Jesús]” debería haber sido “Y también hubo otros dos, malhechores” para no incluir a Jesús en ese distinguido grupo.</p>

	<p>Así es la errata. Omnipresente e insidiosa. Capaz de invadir nuestro sistema inmunitario como un virus locuelo. Historie. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los 10 libros que han sido (sorprendentemente) prohibidos o censurados]]></title>
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      <pubDate>Fri, 03 Feb 2012 18:45:16 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image10201" src="http://img.papelenblanco.com/2012/02/censura.jpg" class="centro" alt="censura.jpg" />Ya sea <strong>por miedo, como método de control social o por simple rechazo visceral</strong>, a lo largo de la historia hemos censurado o prohibido toda clase de libros. También ha habido mucha censura porque todos tenemos la piel muy fina, o porque muchos se la cogen con papel de fumar.</p>

	<p>Por ejemplo, <em>Huckleberry Finn</em> fue y ha sido objeto de repetidas prohibiciones en las escuelas debido al uso de la palabra <em>nigger</em> (negrata), vocablo que en Estados Unidos ha adquirido un peso específico tan alto que incluso en los medios de comunicación <strong>se refieren a él como la palabra-n</strong>. En 1921, un tribunal estadounidense también declaró obsceno un pasaje del <em>Ulises</em>, de <strong>Joyce</strong>, y el libro estuvo prohibido hasta 1933. También sufrieron cortes y recortes <em>Trópico de Cáncer</em>, de <strong>Henry Miller</strong>, o <em>Fanny Hill,</em> de <strong>John Cleland</strong>.</p>

	<p>En Australia se ha prohibido la pornografía donde aparezcan pechos pequeños. La autoridad que clasifica el material audiovisual en el país ha dictado esta norma porque considera que esta característica “fomenta la pedofilia en los consumidores de sus películas”. Por causas parecidas fue censurada <em>Lolita</em>, de Nabokov.</p>

	<p>En China <strong>se prohiben los viajes en el tiempo</strong>. Los gobernantes de este país decidieron vetar el uso de este tema en televisión por ser &#8220;irrespetuosos con la historia&#8221; y &#8220;carecer de pensamientos positivos&#8221;.</p>

	<p>Bajo esa premisa, uno se pregunta, también, ¿la FICCIÓN recrea alguna faceta de la <span class="caps">REALIDAD</span> o debe obligatoriamente, so pena de excomunión o denuncia, deformar la FICCIÓN para que influya en la <span class="caps">REALIDAD</span> para que ésta última se acabe pareciendo a la FICCIÓN? Si así fuera, <strong>¿no deberíamos denunciar a los creadores de contenidos de FICCIÓN por tratar de cambiar la <span class="caps">REALIDAD</span> a su antojo bajo los parámetros ideológicos de la mayoría?</strong> ¿La FICCIÓN debe evangelizar?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La cosa se pone más peliaguda cuando hablamos de libros de no ficción. ¿Hasta qué punto es útil para la sociedad que prohibamos un libro que fomente el racismo o la homofobia? <strong>¿Si podemos prohibir esos libros, no debería prohibirse los que fomentan la ignorancia, en general, por ser ésta más perniciosa a nivel social?</strong> Y si un libro fomenta el suicidio. O el consumo de estupefacientes. O poner los cuernos. ¿Dónde ponemos el límite? Peor: <strong>¿quién le pone el cascabel al gato?</strong> ¿Los efectos secundarios de la libertad no deberían ser asumidos sin más en vez de procurar que el mundo sea perfecto (y perfectamente censurado)? ¿Acaso conocemos el perjuicio que supone prohibir algo porque lo consideramos malo cuando, transcurrido el tiempo, resulta que puede que sea bueno? ¿No es más eficaz ignorar esa clase de publicaciones o refutarlas para evitar que adquieran un halo de mártir?</p>

	<p>Mientras lucubramos acerca de todas estas preguntas difíciles, echemos un vistazo al top10 de la prohibición y la censura: quizá viendo lo estúpidas que son las razones de otros, <strong>podamos descubrir que estupidez que subyace en nuestras propias razones</strong>:</p>

	<p>1. <strong>El origen de las especies</strong>, de Charles Darwin: motivos religiosos hicieron que este libro sea censurado en muchos países. </p>

	<p>2. <strong>El Diario de Ana Frank</strong>, de Anne Frank: hasta el día de hoy existen personas que se oponen a que este libro sea permitido en las escuelas. Otros dudan de la credibilidad del texto.</p>

	<p>3. <strong>Las mil y una noches</strong>: censurado en Egipto. Se le acusó de contener pasajes obscenos, que ponían en riesgo la integridad moral de los ciudadanos.</p>

	<p>4. <strong>Alicia en el País de las Maravillas</strong>, de Lewis Carroll: prohibido en China porque les otorga cualidades a los animales para que actúen en el mismo nivel que los humanos.</p>

	<p>5. <strong>El Código Da Vinci</strong>, de Dan Brown: en Líbano, los líderes de la comunidad católica consiguieron que el libro sea prohibido ya que era ofensivo para su religión.</p>

	<p>6. <strong>El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha</strong>, de Miguel de Cervantes: fue censurada en algún momento por “aspectos morales”.</p>

	<p>7. <strong>Harry Potter y la piedra filosofal</strong>, de J. K. Rowling: en los Emiratos Árabes Unidos, este libro fue censurado por, supuestamente, incentivar la brujería.</p>

	<p>8. <strong>La odisea</strong>, de Homero: las ideas griegas de libertad no fueron bien recibidas en los tiempos del emperador Calígula, por ello, él intentó vetarlo.</p>

	<p>9. <strong>La Biblia</strong>, traducción de William Tyndale: por su traducción de la Biblia, en 1536 Tyndale fue ejecutado y luego quemado en público.</p>

	<p>10. <strong>El Decamerón</strong>, de Giovanni Boccaccio: fue incluido en la “Index librorum prohibitorum”, la lista de libros prohibidos de la Iglesia Católica.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[El manuscrito más rechazado de la historia. El autor de menos éxito. Y el crítico menos perspicaz.]]></title>
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      <pubDate>Fri, 03 Feb 2012 15:45:24 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image10199" src="http://img.papelenblanco.com/2012/02/250px-manuscrito_512_01.jpg" class="centro" alt="250px-manuscrito_512_01.jpg" />No hay nada más desazonador para un autor que el rechazo de su manuscrito por parte de una editorial. <strong>Muchos escritores, tras la carta de rechazo, se replantean volver a escribir</strong>. Otros hacen añicos la obra. Los más cínicos, coleccionan las cartas de rechazo, que cualquier por doquier para acordarse de lo mediocres que son (o de lo mediocres que resultan los expertos que trabajan en una editorial).</p>

	<p>Hay manuscritos que, en su día, fueron rechazados por muchas editoriales y que, finalmente, al ser editados, obtuvieron un éxito rutilante. La razón de ello es que muchos editores persiguen, sobre todo, que la obra que tienen entre manos resulte comercialmente rentable. <strong>Pero las cábalas que podemos hacer al respecto no son mucho más fiables que consultar la bola de cristal</strong>: si no fuera así, montar una editorial sería un negocio tan seguro que hasta los bancos invertirían en ello.</p>

	<p>Sin embargo, hay manuscritos que parecen tener la negra. Es el caso del libro <em>World Government Crusade</em> (Cruzada del gobierno mundial), escrito por <strong>Gilbert Young</strong>. Posiblemente el manuscrito más rechazado de la historia. Literalmente ha sido rechazado cientos de veces. </p>

	<p>El libro es un compendio de los punto de vista políticos del autor. Su principal tesis es la institución de un gobierno para el mundo entero y un solo idioma obligatorio. Según cuenta <strong>Stephen Pile</strong> en <em>El libro de los fracasos heroicos</em> a propósito de este manuscrito:</p>

	<p><!--more--></p>

<blockquote>En 1973 escribió al embajador de la Unión Soviética para preguntarle si podría interesarle a algún editor ruso. En 1958 este antiguo agente de seguros fundó el Partido del Gobierno Mundial y de los Viejos Pensionistas. Perdió el aval las tres veces que se presentó a las elecciones generales en Bath, donde organizó un acto político que atrajo a un público de una persona.</blockquote>

	<p>Otro problema aparejado al proceloso mundo editorial es el conseguir que, finalmente, editen tu obra. Ahora ya está, pensaréis. Sin embargo, <strong>lograr editar es justo el inicio de otra ordalía en la que tu ego puede quedar ciertamente magullado</strong>: descubrir que tu obra no se vende, que no interesa a nadie o que reciben críticas demoledoras. </p>

	<p>Es lo que le ocurrió a <strong>William G. Gold</strong>, posiblemente el autor con menos éxito de la historia. No en vano, ganó solo 28 peniques por escribir más de tres millones de palabras en un período de 18 años. Esta remuneración le llegó el 24 de mayo de 1974 por un artículo que le encargó un periódico de Camberra. </p>

	<p>Un crítico, a menudo, puede ser uno de los obstáculos que se ponen en el camino al éxito de una obra. No obstante, los críticos también se equivocan. Y mucho. Que se lo pregunten a <strong>lord Halifax</strong>, que importunó en varias ocasiones a <strong>Alexander Pope</strong> mientras leía un poema suyo para sugerirle algunos cambios apreciables y absurdos. Sigue Stephen Pile:</p>

<blockquote>Después del recital un buen amigo de lord Halifax, un tal doctor Garth, llevó al asombrado Pope a un aparte. “No hace falta que retoque esos versos”, le dijo. Lo que tiene que hacer es dejarlos como está, llamar a lord Halifax dentro de dos o tres meses, darle las gracias por sus amables observaciones sobre esos fragmentos y leérselos como si los hubiera cambiado.” Pope siguió su consejo, llamó a lord Halifax y le leyó el poema exactamente igual a como estaba antes. Sus penetrantes facultades críticas no habían perdido un ápice de su clarividencia. “Sí, ahora está perfecto. No podría estar mejor.</blockquote>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Los 10 libros más vendidos de la historia]]></title>
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      <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 16:25:24 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" id="image10195" src="http://img.papelenblanco.com/2012/02/9671176.jpg" class="centro" alt="9671176.jpg" />Si bien el hecho de que un libro se venda más que el otro <strong>no aporta ninguna información objetiva sobre la calidad de uno u otro libro</strong>, el ser humano no puede evitar sentirse atraído por las listas de los más vendidos, ya sean libros, discos, películas o lo que sea. </p>

	<p>Para satisfacer esa atracción, a continuación os presentamos<strong> las obras más vendidas a lo largo de la historia</strong> (sin contar las sagas). No son las mejores, ni siquiera os recomiendo que las les echéis un ojo. Pero si las leéis, al menos podréis compartir conversación con muchas personas que viven en el planeta.</p>

	<p>1. <strong>La Biblia</strong> (Entre 2.500 y 6.000 millones de copias vendidas)<br />
Publicada por primera vez en algún momento entre los años 70 y 105 después de Cristo, es la publicación más vendida  y traducida del planeta. Se estima que se han vendido entre 2.500.000.000 y 6.000.000.000 de ejemplares en 438 idiomas diferentes.</p>

	<p>Es el conjunto de libros canónicos del judaísmo y el cristianismo. La canonicidad de cada libro varía dependiendo de la tradición adoptada. Según las religiones judía y cristiana, &#8220;transmite la palabra de Dios&#8221;. </p>

	<p>2. <strong>El libro rojo: Citas del presidente Mao Zedong</strong> (Entre 800 y 6.500 millones de copias vendidas)</p>

	<p>El único libro capaz de rivalizar con la Biblia en cuanto a ventas es el libro de Citas del Presidente <strong>Mao Zedong</strong>, más conocido en occidente como el “libro Rojo”. Publicado por primera vez en 1966, se ha traducido a 50 idiomas además del chino original.</p>

	<p>El nombre de Pequeño Libro Rojo le fue dado en Occidente por su edición de bolsillo, especialmente hecha para un más fácil manejo y transporte, ya que los miembros del Partido Comunista debían llevarlo siempre consigo <strong>y su lectura era obligatoria en los colegios</strong>. Actualmente, aunque el lenguaje revolucionario de las citas de Mao ha caído en desuso en la China moderna, el libro se sigue imprimiendo para ser vendido principalmente como recuerdo turístico.<br />
<!--more--></p>

	<p>3. <strong>Xinhua Zidian: Diccionario de caracteres chinos</strong> (400 millones de copias vendidas)</p>

	<p>El Xinhua Zidian (新华字典; literalmente “Diccionario de caracteres de la nueva China”) es el diccionario chino más vendido del mundo, y una de las obras de referencia más populares del planeta. Desde que se publicó en 1957 se han vendido más de 400.000.000 ejemplares.</p>

	<p>4. <strong>Poemas del presidente Mao</strong> (400 millones de copias vendidas)</p>

	<p>Si el libro de Citas del presidente Mao Zedong es el segundo libro más vendido, otros dos libros escritos por el más famoso presidente de la República de China ocupan el cuarto y el quinto puesto de nuestro <em>top ten</em> de libros. En este caso se han vendido más de 400 millones de ejemplares del libro de poemas de Mao Zedong.</p>

	<p>5. <strong>Artículos del presidente Mao</strong> (252 millones de copias vendidas)</p>

	<p>Un puesto por debajo encontramos el libro que recopila los artículos escritos por el expresidente de China, Mao Zedong. Ha vendido 252 millones de ejemplares desde que se publicó en 1966.</p>

	<p>6. <strong>El Corán</strong> (200 millones de copias vendidas)</p>

	<p>El libro sagrado del Islam aparece como el sexto libro más vendido de todos los tiempos. Apareció por primera vez alrededor del año 610 d.C. y, desde entonces, se han vendido alrededor de 200 millones de ejemplares, la mayoría en su idioma árabe original.</p>

	<p>Durante la vida del profeta Mahoma, las &#8220;revelaciones&#8221; eran transmitidas oralmente o escritas en hojas de palmeras, trozos de cuero o huesos, etc. A la muerte del profeta, en 632, sus seguidores comenzaron a reunir estas &#8220;revelaciones&#8221;, que durante el Califato de <strong>Utman ibn Affan</strong> tomaron la forma que hoy conocemos, 114 capítulos, cada uno dividido en versículos </p>

	<p>7. <strong>Historia de dos ciudades</strong> de Charles Dickens (200 millones de copias vendidas)</p>

	<p>La <strong>primera novela de la lista</strong> la encontramos en la séptima posición. En ella se narra la vida en el siglo <span class="caps">XVIII</span>, en la época de la Revolución Francesa. Publicada en 1859, lleva más de 200 millones de ejemplares vendidos.</p>

	<p>Comienza con estas palabras, unas de las más famosas y constantemente citadas de la literatura:</p>

<blockquote>Es el mejor de los tiempos, es el peor de los tiempos. Es la edad de la sabiduría, y también de la locura. Es la época de la fe, y también de la incredulidad, la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación. Lo tenemos todo, pero no somos dueños de nada, caminamos derechito al cielo pero tomamos el camino a otro lado. En fin, esta época es tan parecida a todas las épocas, que nada de lo que aquí voy a contar debería, en realidad, sorprendernos. Nada. Ni el perdón, ni la venganza, ni la muerte, ni la resurrección.</blockquote>

	<p>8. <strong>El Señor de los Anillos</strong> de J.R.R. Tolkien (150 millones de copias vendidas)</p>

	<p>La gran obra del profesor J.R.R. Tolkien se encuentra también entre los libros más vendidos de la historia. Publicada habitualmente como tres volúmenes diferenciados, <em>El Señor de los Anillos</em> se considera una sola obra a todos los efectos y, por ello, aparece en este ranking. Se publicó el año 1955.</p>

	<p>J. R. R. Tolkien planeó El Señor de los Anillos como una secuela de su anterior novela, El hobbit, pero terminó por convertirse en una historia de mucho más alcance y extensión.</p>

	<p>Antes de que se publicara <em>El Señor de los Anillos</em>, la editorial George Allen & Unwin e incluso el propio Tolkien temían una avalancha de críticas en contra de la novela; no obstante, recibió comentarios tanto malos como buenos, que iban desde terrible a excelente. Entre las críticas dominaban aquellas que tachaban la obra de infantil: el crítico estadounidense <strong>Edmund Wilson</strong> calificó la obra en el periódico <em>The Nation</em> como &#8220;basura adolescente&#8221;, mientras que el escritor <strong>Edwin Muir</strong> decía que todos los personajes eran como niños que nunca llegarían a la pubertad.</p>

	<p>9. <strong>Escultismo para muchachos </strong> de Baden-Powell (150 millones de copias vendidas)</p>

	<p><em>Escultismo para muchachos: un manual de instrucción en buena ciudadanía haciendo vida de campaña</em> es el libro fundamental del Movimiento Scout cuyo autor es el General <strong>Robert Baden-Powell</strong>, fundador de dicho movimiento juvenil y cuya primera edición completa apareció en Londres en 1908. </p>

	<p>Los derechos de la obra están custodiados por la <strong>Asociación de Scouts Británicos</strong> hasta el año 2011 en el que se cumplen los 70 años de muerte del autor y tiempo en el cual la obra entra dentro del ámbito de dominio público. </p>

	<p>10. <strong>El libro de Mormón</strong> (130 millones de copias vendidas)</p>

	<p>Otro libro religioso cierra el <em>top ten</em> de libros más vendidos. En este caso se trata del libro de Mormón, publicado en 1830 y del que se han vendido 130 millones de ejemplares en todo el mundo. Es uno de cuatro libros sagrados aceptados por <strong>La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días</strong>, la <strong>Comunidad de Cristo</strong> y otras ramas del movimiento de los <strong>Santos de los Últimos Días</strong> (comúnmente llamado el mormonismo).</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.sololistas.net/los-10-libros-mas-vendidos-de-la-historia.html">SoloListas</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Libros que dicen cosas que son mentira a propósito]]></title>
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      <pubDate>Tue, 31 Jan 2012 12:38:56 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/the-anarchist-cookbook__.jpg" alt="" />Ya sea como juego, como broma, como guiño o, incluso, <strong>como forma de detectar a un plagiador que se toma literalmente la información ofrecida</strong>, por el mundo corren muchos libros en cuyas páginas se afirman cosas que no son verdad. Cosas que son tan mentira que incluso están dichas a propósitos. Errores flagrantes conscientes de sí mismos. </p>

	<p>Aquí una lista totalmente parcial de algunos de ellos:</p>

	<p>	<li>Uno de los ejemplos más conocidos del mundo de los libros de cocina es el de <em>How to Play with Your Food</em> (<strong>Cómo jugar con tu comida</strong>), de<strong> Penn </strong>y <strong>Teller</strong>, donde se lista una receta imposible de <strong>Swedish Lemon Angels</strong>, un zumo de limón mezclado con bicarbonato sódico que provocaba una efervescente reacción química. Esta receta, en un principio, no pretendió ser nunca una trampa para vulneradores de los derechos de autor sino una broma de los autores, que son una pareja de cómicos americanos. Sin embargo, la receta fue referenciada como cierta en numerosos libros y bases de datos.</li></p>

	<p>	<li>El libro <em>The Goleen Turkey Awards</em> (<strong>Los trofeos del pavo de oro</strong>) describe un buen puñado de películas extrañas y bizarras. <strong>Los autores retaban a los lectores a que encontraran la entrada falsa que habían incluido en el libro</strong>. La mayoría creyó por un tiempo que la película falsa era <em>HIM</em>, que narraba la vida de un Jesús gay. Pero la película era real, pese al estrafalario argumento. La película trampa era <em>Dog of Norway</em>, que supuestamente estaba protagonizada por Muki, el Perro Maravillas, que en realidad era un perro real de uno de los autores. </li></p>

	<p><!--more--></p>

   
	<li>El libro <em>Fragmentos</em>, escrito por un tal <strong>Benjamín Wilkomorski</strong> en 1995, relata la experiencia del autor de niño, cuando nació en un campo de concentración nazi. Meses después se descubrió que el autor no existía. Todo había sido una hábil maniobra de marketing de un escritor suizo que ni era judío ni había estado nunca en un campo de concentración. Tal como sucedió con el autor indio <strong>Nasdijj</strong>, que vendió millones de ejemplares narrando sus experiencias junto a los indios Navajo con libros como <em>La sangre corre como un río por mis sueños</em>. El supuesto autor indio era en realidad <strong>Timothy Patrick Barrus</strong>, popular autor de libros de temática sadomasoquista. Aunque en esta línea, el caso que más titulares estimuló fue el del supuesto escritor <strong>J. T. LeRoy</strong>, que era un adolescente chapero que se convirtió en poco tiempo en un referente de la cultura norteamericana. Al final se descubrió que el adolescente era en verdad una ama de casa de 40 años, la cuñada de una escritora,<strong> Laura Albert</strong>, que había sido repetidamente rechazada por los editores.</li>

	<p>	<li>El caso más delicado de libros tramposos tal vez sea el de <em>The Anarchist Cookbook</em> (<strong>El recetario anarquista</strong>), publicado en 1971 por un tal <strong>William Powell</strong>, aunque todavía hoy no se sabe con seguridad si se trata de un libro real o un engaño urdido por la <span class="caps">CIA</span> o el <span class="caps">FBI</span>. Básicamente, el contenido del libro consta de una primera parte, en la que se expone simplificadamente la filosofía anarquista, y una segunda parte más amplia en la que un tal profesor Bergman describe cómo fabricar drogas o explosivos para abrir las mentes más aburguesadas. Y aquí está la supuesta trampa (o error, en el caso de que el libro sea real): entre los ingredientes que enumera el profesor Bergman hay productos o instrucciones señuelo. En primer lugar, <strong>porque algunos de estos ingredientes son difíciles de conseguir y pueden llamar la atención del responsable de la droguería en la que el presunto anarquista acudirá con la lista de la compra</strong>. En segundo lugar, algunas recetas para explosivos son tan peligrosas que parecen concebidas ex profeso para que sea el propio anarquista el que vuele por los aires. </li></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué las bibliotecas huelen como huelen?]]></title>
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      <pubDate>Mon, 30 Jan 2012 20:12:04 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/biblioteca1.jpg" alt="" />Un olor es capaz de provocar sensaciones o recuerdos con enorme eficacia. Esto es debido a que las señales nerviosas procedentes del olfato son procesadas <strong>muy cerca de regiones cerebrales relacionadas con las emociones y la memoria a largo plazo</strong>. Hasta el punto de que, a veces, uno se siente como Jean-Baptiste Grenouille en <em>El Perfume</em>, de <strong>Patrick Suskind</strong> (aunque <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/medicina/el-olfato-perruno-de-un-chico-llamado-stephen">Stephen</a></strong> es un caso más increíble, y, además, real). </p>

	<p>Y es que el olfato es el más fino de los sentidos que poseemos. Es 10.000 veces más intenso que el sentido del gusto. De hecho, <strong>hasta un 90 % de lo que percibimos como un sabor es en realidad un olor</strong>. En general, las mujeres tienen un sentido del olfato más fino que los hombres, y cerca del momento de la ovulación, se agudiza aún más. </p>

	<p>En ocasiones asociamos olores con lugares o momentos especiales. Y creemos que esos lugares o momentos especiales no son pura química, también, sino otra cosa. Pero no es cierto. <strong>Algo tan abstracto como el olor a lluvia es algo tan prosaico como el tufo a ozono que desprende el aire debido a las descargas eléctricas de la tormenta</strong>: el fuerte aumento de temperatura que produce un rayo afecta a la propia estructura química del aire, produciéndose reacciones químicas que crean nuevos compuestos.</p>

	<p>O bajemos a algo más terrenal, <strong>el sexo</strong>. Si acercamos nuestra nariz a una vagina, hallaremos fragancias siempre distintas, según la mujer con la que estemos. Y esos olores no siempre estarán asociados a su falta de higiene (de hecho, el exceso de higiene es peor que la falta de higiene, pues se destruye la imprescindible flora vaginal). Un mal olor vaginal, por ejemplo, puede ser producido por lo que se llama <strong>vaginitis bacteriana</strong>, una infección que produce compuestos como la trimetilamina, que curiosamente es la misma sustancia que otorga su olor al pescado poco fresco. También encontraremos <strong>putrescina</strong>, que es lo que hallaremos en la carne putefracta, y <strong>cadaverina</strong>, que ya os imagináis de dónde procede el nombre.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En lo tocante a la literatura, <strong>uno de los mayores argumentos románticos para preferir el libro físico al libro digital es el olor que desprenden los libros</strong>, una marca que los hace únicos, una especie de influjo que nos permite mejor viajar al mundo de sus páginas, como una suerte de droga. Pero si lo analizamos bajo la lente de un microscopio científico, <strong>¿por qué los libros huelen como huelen?</strong></p>

	<p>El olor de los libros antiguos es el resultado de cientos de compuestos orgánicos volátiles (VOCs, por sus siglas en inglés) liberados desde el papel al aire. El principal responsable de que una biblioteca huela como huela <strong>es la desintegración de celulosa del papel de la que están confeccionados los libros</strong>. Desde mediados del siglo <span class="caps">XIX</span>, cuando los fabricantes de papel empezaron a usar pasta en lugar de algodón o lino, la mayoría del papel contiene un compuesto inestable que se llama <strong>lignina</strong> (el polímero orgánico más abundante en el mundo vegetal, que desprende olor a vainilla). </p>

	<p>El problema es que este olor tan romántico también es el síntoma de que el libro se está destruyendo.</p>

	<p><strong>Lorena Gibson</strong>, una químico de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, es la responsable de un proyecto denominado <strong>Patrimonio de olores</strong>, en el que se identifican los problemas de salud de los libros en sus etapas iniciales gracias al matiz en el olor que desprenden. Incluso están trabajando en un <strong>espectrómetro de masas portátil</strong>, una especie de nariz artificial que localiza las moléculas que causan el olor a humedad.</p>

	<p>Las moléculas se mueven por un tubo de vuelo, y el movimiento a través del tubo ayuda a identificar la masa de la molécula. Una vez que los investigadores han identificado las moléculas que la decadencia de velocidad, pueden trabajar para detenerlo. “Oliendo” los gases emitidos <strong>por 72 documentos antiguos de los siglos <span class="caps">XIX</span> y XX</strong> con una nueva técnica llamada <em>degradómica material</em>, un equipo de científicos británicos y eslovenos ha conseguido identificar 15 moléculas volátiles que podrían ser buenos marcadores para cuantificar a ciencia cierta el riesgo de que se degraden la celulosa, la lignina, la fibra de madera y otros componentes de los libros.</p>

	<p>De algún modo, pues, ese olor que tanto nos gusta de los libros es olor a muerto, a muerte de libro, un síntoma que debería ponernos en guardia si queremos conservar el libro en cuestión.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Palíndromos, oxímorons, anagramas y otros juegos de artificio literario]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/palindromos-oximorones-anagramas-y-otros-juegos-de-artificio-literario</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/palindromos-oximorones-anagramas-y-otros-juegos-de-artificio-literario</guid>
      <pubDate>Sat, 28 Jan 2012 17:42:23 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id="image10173" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/gortys_law_inscription.jpg" class="centro" alt="gortys_law_inscription.jpg" />Dábale arroz a la zorra el abad. <strong>Eso es un palíndromo</strong>. Reconocer, he ahí otro palíndromo, el más largo que yo conozco. Es decir, que los palíndromos son <strong>oraciones o palabras que, leyéndose del derecho y del revés, ponen lo mismo</strong>. No hay que confundirlos con el <strong>bustrofedón</strong>, que consiste en redactar alternativamente un renglón de izquierda a derecha y el siguiente de derecha a izquierda. O los anagramas, ay los anagramas, ese juego de combinatoria de letras capaz de metamorfosearlo todo. </p>

	<p>A primera vista, todos estos juegos de artificio literario son muy esteticistas e ingeniosos, pero carecen de sustancia. Es decir, un 10 en plasticidad pero un 0 patatero en narración (en términos generales). Sin embargo, estos rompecabezas de palabras <strong>tienen o pueden tener más sustrato de lo que parece</strong>.<br />
<!--more--></p>

	<p>Los palíndromos, por ejemplo, <strong>si los extrapolamos a la música</strong>, entonces se convierten en algo muy canónico, como la Ofrenda musical de Bach al minueto y trío de la sinfonía nº 47 de Haydn, llamada justamente <em>Palíndroma</em>. Tal y como explica <strong>Piergiorgo Odifreddi</strong> en <em>Elogio de la impertinencia</em>:</p>

<blockquote>Los informáticos, además, han estudiado la complejidad del proceso de reconocimiento de un palíndromo, y se han percatado de que el número de operaciones necesarias para verificar su corrección “a ojo”, o sea, yendo adelante y atrás sobre la palabra y controlando símbolo por símbolo, crece con el  cuadrado de la longitud: duplicando la longitud de un palíndromo, cuadriplican las operaciones que el cerebro (electrónico) debe hacer para controlar su simetría bidireccional. Lo cual explica, quizá, por qué cuanto más crecen los palíndromos, más aburridos los consideramos.</blockquote>

	<p><strong>Los anagramas también son importantes para las matemáticas</strong>: mediante su uso pueden representarse todos los grupos abstractos del álgebra, que son el instrumento esencial para las teorías de las ecuaciones, por un lado, y de las partículas elementales, por el otro. </p>

<blockquote>Además, el estudio de los anagramas entra en el llamado análisis combinatorio, al cual se han dedicado el Ars magna (¡un título que es el anagrama de anagrams!) de Lulio y el Arte combinatoria de Leibniz: es decir, los protoevangelios de la que hoy se ha convertido en la lógica matemática, que estudia justamente las propiedades y combinatorias de los lenguajes, tanto naturales como artificiales.</blockquote>

	<p>Sobre los oxímoron se han producido investigaciones neurocientíficas recientes. Ya sabéis:<strong> el oxímoron es usar dos conceptos de significado opuesto en una sola expresión</strong>, que genera un tercer concepto. Muerto viviente, silencio atronador, noche blanca y monstruo hermoso. </p>

	<p>Según un estudio que investigadores del Basque Center on Cognition, Brain and Language (<span class="caps">BCBL</span>) de San Sebastián, un oxímoron, así como otras figuras retóricas, <strong>generan una intensa actividad en el área frontal izquierda del cerebro</strong>, una actividad que no se produce cuando se trata de una expresión neutra o de una incorrecta.</p>

	<p>En un experimento, los investigadores ofrecieron varias listas de frases incorrectas, neutras, oxímoron y pleonasmos (vocablos innecesarios que añaden expresividad), empleando el mismo sustantivo como sujeto: la palabra ‘monstruo’. Después, se les mostraron estas listas a personas de entre 18 y 25 años y <strong>se midió su actividad cerebral cuando las procesaban por medio del electroencefalograma</strong>. </p>

	<p>Los resultados muestran que cuanto menos natural es la expresión más recursos requiere para ser procesada en la parte frontal izquierda del cerebro: en el caso de los oxímoron, como ‘monstruo hermoso’, 5<strong>00 milisegundos después de percibirse la expresión se midió una intensa actividad cerebral en la parte frontal izquierda del cerebro</strong>, un área íntimamente relacionada con el lenguaje que los seres humanos tienen muy desarrollada en comparación con otras especies.</p>

	<p>Tenedlo en cuenta la próxima vez que juguéis con el lenguaje.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[No soy ateo, soy bright, y otros ejemplos de acuñación racional de palabras]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/no-soy-ateo-soy-bright-y-otros-ejemplos-de-acunacion-racional-de-palabras</link>
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      <pubDate>Tue, 24 Jan 2012 20:06:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="derecha" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/ideas-de-negocios-1.jpg" alt="" />Las palabras <strong>vuelan libres, colonizando mentes y propagándose a la velocidad del sonido o la luz</strong>, según el soporte que las albergue. Las palabras entran en un cerebro cualesquiera, este cerebro las procesa, y finalmente las relanza a otros cerebros, en un proceso tan intrincado que no hay espacio aquí para ponderarlo. </p>

	<p>La cuestión es que, a lo largo de ese proceso intrincado, las palabras menguan o amplían su éxito de uso, también depuran su significado o hasta cambian diametralmente de acepción (como pasó no hace mucho con “álgido”). Y en este proceso <strong>importa poco lo que sentencien los académicos de la lengua</strong>: su función se ha vuelto meramente informativa, más que prescriptiva.</p>

	<p>Las palabras no se pueden moldear como la arcilla porque, en su periplo, se quedarán siempre marcadas con las muescas de las idiosincrasias de individuos, grupos, colectivos o pueblos. <strong>Las palabras son como entidades proclives a la mutación</strong>, son <em>X-words</em>, y, cada vez que entran en contacto con un intelecto, entonces es como si rociáramos la palabra con rayos gamma, de esos que se usaban en la ciencia ficción de los 50 para crear hormigas gigantes.</p>

	<p>Por esa razón, las palabras, fundamentalmente, no influyen en la realidad, sino que <strong>es la realidad, debidamente colada a través de nuestra masa gris, quien influye en las palabras</strong>. Los inuit no emplean más palabras para referirse a la nieve porque capten un mayor abanico cromático o porque registren diferencias en la nieve que están vedados para nuestros sentidos urbanitas: lo que ocurre es que tienen más términos para referirse a la realidad circundante porque hay más tipos de nieve allí donde viven.</p>

	<p><!--more--> </p>

	<p>Así pues, olvidaos de acuñar nuevas palabras para cambiar mentes, conductas o prejuicios. <strong>Las palabras no cambian el mundo de ese modo</strong>. Hasta cierto punto, sí es verdad, tal y como usemos el lenguaje lograremos que los demás sean más o menos permeables a nuestros argumentos. La dialéctica es una herramienta muy potente. Hay ideas que pueden anclarse en nosotros y no nos permitirán razonar correctamente. Pero las palabras, por sí mismas, no cambiarán sustancialmente nada: en cuanto las palabras entren en contacto con el universo del receptor, la palabra cambiará su tono, su significado, su intención. Su pureza, en definitiva. </p>

	<p>Por ello sirve de poco usar lenguaje políticamente correcto para combatir el racismo, por ejemplo, como ya os expliqué en el artículo <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/metacritica/la-obsesion-de-lo-politicamente-correcto-la-rueda-del-eufemismo">La rueda del eufemismo</a></strong>. Tampoco cambiará la posición de la mujer en la sociedad si decimos “ellos y ellas”, <strong>porque el sexo es genético, no lingüístico</strong>. </p>

	<p>Otra cosa distinta, sin embargo, es la acuñación de palabras para ideas que todavía están huérfanas de nombre. Una de mis grandes aficiones es ésa, precisamente: <strong>bautizar la realidad</strong>. Es como otorgarle más matices. Como ampliar el alcance de nuestros análisis. Como hacerla un poco más tuya, más familiar.</p>

	<p>Eso lo hacen estupendamente en la serie de televisión <em>Cómo conocí a vuestra madre</em>. Los mejores capítulos son los que inventan palabras para definir cosas que todos sabemos que pero nadie verbaliza, si no es usando un largo circunloquio. Una de las mejores acuñaciones de la serie, a mi juicio, fue la de “<strong><em>revértigo</em></strong>”. El término se refiere a la sensación de cambiar cómo somos cuando nos encontramos con alguien del pasado que hacía mucho que no veíamos: si es alguien del colegio, <strong>no podemos evitar comportarnos un poco tal y como éramos en aquella época</strong>, con esa persona. </p>

	<p>A propósito del ateísmo, un grupo bastante amplio de intelectuales ha decidido hacer lo mismo. <strong>Usar una palabra que defina mejor lo que significar ser ateo</strong>. Porque la mayoría de la gente con la que discutes sobre Dios y se declara agnóstica, en realidad resulta que es atea, pero no lo sabe. Muchos agnósticos, pues, son ateos mal informados. Entre otras cosas (como un nulo conocimiento sobre epistemología), ello quizá se deba a que la palabra <strong>agnóstico</strong> (no sé si dios existe o no) parece más razonable y humilde que la palabra <strong>ateo</strong> (etimológicamente, sin Dios).</p>

	<p>En realidad, un ateo no niega la existencia de Dios (al menos, la niega con la misma energía que niega la existencia de Supermán). Lo que sostiene un ateo, en realidad, es que <strong>la existencia de Dios no es necesaria para entender la realidad</strong> (o que añadir a Dios en nuestra teoría sobre la realidad no aporta nada: si no sabemos quién creó el mundo y respondemos que Dios, ¿quién creó a Dios? ¿Otro Dios? Finalmente, sustituimos el “no sé qué creó el mundo” por otra palabra, “Dios”, pero esencialmente significan lo mismo). En otras palabras, la hipótesis &#8220;Dios&#8221; es innecesaria. Planteárselo es una pérdida de tiempo si queremos iniciar cualquier investigación sobre las leyes de la naturaleza. <strong><a href="http://www.xatakaciencia.com/psicologia/creer-en-dios-es-como-creer-en-santa-claus-la-incapacidad-de-comprender-analogias">Dios es como Supermán o Papa Noel</a></strong>.</p>

	<p>Así que, como os decía, hay un movimiento para que los ateos dejen de autodeclararse ateos para declararse <strong>bright</strong>. Así eliminamos la serie de confusiones que acarrea el ateísmo. El difusor de la palabra ha sido el popular biólogo <strong>Richard Dawkins</strong>, en la edición del 21 de junio de 2003 del periódico inglés <em>The Guardian</em>. </p>

	<p>Bright (agudo, brillante) invoca la luz de la razón encendida por la Ilustración. Se basa en una visión clara, naturalista, escrutable del mundo, <strong>que se opone a la visión oscura, obtusa y no escrutable de la visión sobrenatural o mística</strong> (los creyentes de cualquier religión). </p>

	<p>En <span class="caps">EEUU</span>, el gran popularizador de la palabra ha sido el filósofo <strong>Daniel C. Dennett</strong>, del que os recomiendo encarecidamente su libro <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/aromper-el-hechizoa-de-daniel-c-dennett">Romper el hechizo</a></strong>. Tal y como señala <strong>Piergorgio Odifreddi</strong> en su libro <em>Elogio de la impertinencia</em>:</p>

<blockquote>Tanto Dawkins como Dennett subrayan que los no creyentes son mayoría entre los científicos: para ser más precisos, el 60 %, llegando incluso al 93 % entre los miembros de la Academia de Ciencias estadounidense. Lo cual demuestra, si fuera necesario, que identificarlos como brights es justo, porque cuanto más inteligente y brillante se es, menos se resulta creyente y crédulo (o, si se prefiere, cretino). No asombra, pues, que a la apelación de los brights hayan respondido también algunos premios Nobel, del físico Shelton Glashow al biólogo Richard Roberts.</blockquote>

	<p>Veremos si finalmente la nueva palabra cristaliza o, debido a sus devaneos de cerebro a cerebro, se pierde, se modifica o cambia de acepción. Por el momento, me gusta intentar ser bright. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Google, Amazon, Facebook, Twitter o Wikipedia podrían dejar de funcionar el 23 de enero a causa de la SOPA]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/google-amazon-facebook-twitter-o-wikipedia-podrian-dejar-de-funcionar-el-23-de-enero-a-causa-de-la-sopa</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/google-amazon-facebook-twitter-o-wikipedia-podrian-dejar-de-funcionar-el-23-de-enero-a-causa-de-la-sopa</guid>
      <pubDate>Mon, 09 Jan 2012 17:26:43 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Parra</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/censor1.jpg" alt="" />¿No queríais sopa? Pues hale, tres tazas. Es lo que está ocurriendo al otro lado del charco, en Estados Unidos, a propósito de la obsesión por proteger la industria cultural (que no la cultura). Es lo que ocurrirá el 24 de enero <strong>si se aprueba finalmente la ley SOPA</strong> (Stop Online Privacy Act, por sus siglas en inglés), a través de la cual se pretende defender los derechos de autor, regulando sitios que puedan publicar contenido sin los derechos de autor correspondientes. </p>

	<p>La ley le cedería al <strong>Departamento de Justicia de Estados Unidos</strong> las herramientas para criminalizar a los sitios web que alojen contenidos ilegales, que no cuenten con los permisos de autor.</p>

	<p>Vamos a simplificarlo mucho. Hasta el nacimiento de Internet, un grupo de gente ganaba mucho dinero con un modelo de negocio consistente en vender copias en serie de sus productos audiovisuales. Con la llegada de Internet, copiar se ha vuelto tan barato que seguir vendiendo copias resulta ineficaz (tal y como pasaría si alguien inventara una máquina para copiar jamones).<strong> ¿Para qué vamos a pagar (o pagar más de unos céntimos) por algo que podemos obtener de forma muchísimo más barata?</strong> Sería como obligar a la gente a seguir comprando ropa fabricada en telares manuales y no telares mecánicos. A comprar hielo traído de las montañas y no hielo concebido en nuestro frigorífico. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>Cualquier avance tecnológico impone una remodelación de los modelos de negocio</strong>. Una desaparición de determinados puestos de trabajo. El nacimiento de otros puestos de trabajo diferentes. Pero la industria cultural que antes se forraba no quiere arriesgarse a cambiar, porque ¿y si no consigue forrarse tal y como lo hacía antes? A eso añadamos que la mayoría de los que se forran con las industrias culturales son precisamente intermediarios o analfabetos digitales que no conciben de qué otra manera pueden ganar dinero si no es vendiendo copias. (Para los curiosos, aquí dejé escritas hace tiempo algunas ideas, aunque hoy en día podemos encontrar algunas muchísimo mejores: <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/legislacion/sin-copyright-de-que-vivo">Sin Copyright, ¿de qué vivo?</a></strong> </p>

	<p>El día antes, el 23 de enero, se pondrá en marcha el mayor movimiento de defensa contra la regulación de Internet. Ya son muchos los rumores que apuntan a que Google, Amazon, Facebook, Twitter, PayPal, Wikipedia, <span class="caps">AOL</span> y el resto de grandes corporaciones contra la propuesta de ley, están organizándose para crear el <strong>Blackaout day</strong> o, como Markham Erickson, de NetCoalition, denominó: <strong>la opción nuclear</strong>. Lo que supondría que todos estos servicios suspendieran su actividad durante 24 horas.</p>

	<p>De este modo se pretende concienciar a la población y a los que apoyan la ley <span class="caps">SOPA</span> del absurdo que supone restringir una tecnología positiva para el progreso de la cultura a fin de que una minoría continúe perpetuando su obsoleto modelo de negocio, o en palabras del periodista y escritor <strong>Cory Doctorow</strong>:</p>

<blockquote>Es posible no ser un experto y crear una buena ley. [...] Los representantes son elegidos para representar gente, no temas. [..] Si quiero que la <span class="caps">ONU</span> regule una rueda, surgiría el tema de que los ladrones de bancos utilizan carros de cuatro ruedas. Ante la pregunta de que sí se podrían crear ruedas solamente para usos legítimos, la respuesta sería no. No es posible crear ruedas que sean inútiles solo para los malos. Sería tonto sacrificar los beneficios que la rueda ofrece para todos, para detener a los ladrones de bancos.</blockquote>

	<p>Ignoro si finalmente la ley <span class="caps">SOPA</span> prosperará. Pero de algo estoy bastante seguro: <strong>Internet es pantagruélico y multiforme, está repleto de mentes, conectadas unas con otras</strong>, así que en Internet siempre aparecerán formas de sortear esta ley y cualquier otra. La única forma de acabar con esa miríada de neuronas conectadas entre sí sería desconectando Internet, para siempre. Pero eso ya no es posible. No se puede volver atrás, ni con una ley ni con mil leyes. </p>

	<p>De otra cosa estoy también bastante seguro. A la larga, la industria se plegará a la realidad. Dejarán de luchar por modelos de negocio cada vez más obsoletos y ridículos. Sin embargo, acatarán los nuevos modelos con la actitud del que siempre ha estado de acuerdo con ellos. Entonces llegará la segunda fase de conversión (que no dudo que será todavía más larga y tortuosa): la asimilación de que las ideas no pueden llevar cadenas de <em>copyright</em>, y no sólo porque la cultura libre crea más cultura (aunque menos negocio entendido como ahora se entiende), sino porque, cada vez más, hay pruebas multidisciplinares que avalan que <strong>nuestras ideas no nos pertenecen, no surgen de mentes individuales</strong>, sino de otra suerte de Internet que siempre ha existido que se llama realidad. O mejor dicho: la red de conexiones entre personas.</p>

	<p>Uno de los últimos libros que me he leído al respecto sobre el tema es <strong><a href="http://www.papelenblanco.com/divulgacion/las-buenas-ideas-de-steven-johnson-para-aprender-de-donde-salen-las-ideas">Las buenas ideas</a></strong>, de <strong>Steven Johnson</strong>. Os lo recomiendo si queréis empezar a preparar vuestra mente para lo que se nos avecina. </p>

	<p>Para lectores más avanzados: <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/imagine-no-copyright-de-joost-smiers-y-marieke-van-schijndel">No Logo o Imagine… no Copyright</a> de <strong>Joost Smiers y Marieke Van Schijndel</strong>, <em>Cultura libre</em> de <strong>Lawrence Lessig</strong> o <em>La máquina de los memes</em> de Susan Blackmore </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La dictadura censurada o el indiscutible poder de las palabras]]></title>
      <link>http://www.papelenblanco.com/metacritica/la-dictadura-censurada-o-el-indiscutible-poder-de-las-palabras</link>
      <guid>http://www.papelenblanco.com/metacritica/la-dictadura-censurada-o-el-indiscutible-poder-de-las-palabras</guid>
      <pubDate>Sat, 07 Jan 2012 01:05:12 +0000</pubDate>

      <author>Juliana Boersner</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" src="http://img.papelenblanco.com/2012/01/censura.jpg" alt="Censura de la dictadura" />Una vez más nos encontramos con <strong>un caso curioso de intentar suavizar la intensidad del pasado a través de un &#8220;cuidado&#8221; <del>o censura</del> en el uso del lenguaje</strong>. En Chile el Consejo Nacional de Educación decidió hace unos días cambiar de los libros de texto de historia para la educación primaria la palabra &#8220;dictadura&#8221; por la de &#8220;régimen militar&#8221; en un intento por brindar, supuestamente, una versión equilibrada de la historia. </p>

	<p><strong>La decisión generó una acalorada discusión con reacciones airadas de los escaños de izquierda del congreso chileno</strong> quienes argumentaron, entre otras cosas, que una dictadura es una dictadura y que no acepta apellidos. Tan acalorada fue y tantas críticas recibió la propuesta que <a href="http://www.vtv.gov.ve/index.php/internacionales/74362-gobierno-de-pinera-deja-sin-efecto-proyecto-que-niega-dictaduraq">debieron retractarse y dejarla sin efecto</a>. </p>

	<p>Vale la pena recordar que Chile fue gobernado férreamente por Augusto Pinochet desde el año 1973, luego del sangriento derrocamiento del Presidente Salvador Allende en septiembre de ese año, hasta 1990. Fue uno de los períodos más oscuros de la vida de ese país latinoamericano con un saldo aún desconocido de torturados y desaparecidos. Pero yendo a lo que nos atañe, <strong>ese intento de borrar o cambiar la memoria histórica a través de la manipulación del lenguaje usado en los textos no es nueva</strong>. <!--more--></p>

	<p>Muy conocida y discutida fue hace más de un año atrás <strong>la reedición depurada de los libros de Mark Twain</strong> para eliminar de ellos la palabra <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Nigger">Nigger</a> que usan los personajes de las &#8216;Aventuras de Tom Sawyer&#8217; y &#8216;Huckelberry Finn&#8217; para referirse despectivamente a la población negra de ese momento (finales del siglo <span class="caps">XIX</span>) en los Estados Unidos. </p>

	<p>Otros casos similares, aunque menos obvios si se quiere, atañen a <strong>las traducciones de libros que al hacer versiones en nuevas lenguas se ocupan de &#8220;maquillar&#8221; algunos términos o, incluso, eliminar de las publicaciones algunos pasajes incómodos al status quo.</strong> Tal fue el caso justamente de <a href="http://elojofisgon.blogspot.com/2007/02/la-censura-y-la-traduccin.html">clásicos publicados durante la dictadura franquista</a> y que han ameritado nuevas ediciones completas. </p>

	<p>Enfin, se trata de un tema que bien merece estudios más profundos y acerca de los cuales, por fortuna, hoy en día y en la mayoría de los paises, todos pueden opinar. En cuanto a la memoria histórica, la <strong>modernidad líquida</strong> que predica Bauman crea la ilusión de que todo se está generando de nuevo perpetuamente y que lo válido es lo presente, pero hay cosas que es importante no olvidar y alli el respeto por las fuentes originales y el &#8220;llamar las cosas como son&#8221; es fundamental.</p>

	<p><strong>El lenguaje sirve para crear realidades pero también para tergiversarlas, manipularlas</strong>. Sin embargo, la memoria va más allá de ellas y sobrevive buscando a través de nuevas palabras que rescatan el poder originario de la denuncia: la dictadura oculta la tortura y el sometimiento, pero la escritura es, por naturaleza, instrumento de recreación y de denuncia. La polémica sigue abierta. </p>

	<p>Vía | <a href="http://www.lanacion.com.ar/1437980-polemica-decision-de-pinera-elimino-de-los-libros-la-palabra-dictadura">lanacion.com.ar</a>, <a href="http://www.vtv.gov.ve/index.php/internacionales/74362-gobierno-de-pinera-deja-sin-efecto-proyecto-que-niega-dictaduraq">Gobierno de Piñera deja sin efecto proyecto que niega “dictadura&#8221;</a><br />
Más información | <a href="http://www.elmundo.es/elmundo/2011/01/05/cultura/1294260576.html">Mark Twain, ¿demasiado políticamente incorrecto para el nuevo EEUU?</a>, <a href="http://www.elclarin.cl/web/index.php?option=com_content&view=article&id=3510:-idictadura-o-regimen-militar&catid=13:politica&Itemid=12">¿Censura o régimen militar?</a><br />
En Papel en Blanco | <a href="http://www.papelenblanco.com/ensayo/publican-ensayo-inedito-de-mark-twain-sobre-la-censura">Publican ensayo inédito de Mark Twain sobre la censura</a></p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.papelenblanco.com/categoria/metacritica/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



