
El libro que os traigo hoy sí pertenece a mi particular lista de lecturas veraniegas. Y no puede llamarse mejor porque he ido leyendo poco a poco esta selección de cuentos durante todo el verano. Un habitante de Carcosa y otros relatos de terror estaba siempre al lado del sofá, esperando a que tuviera un ratito libre para dedicarle. Así, noche tras noche, he ido leyendo uno o dos de sus relatos, antes de que el cansancio me abrumara por completo y me hiciera ir arrastrándome hasta la cama.
Con un total de dieciocho relatos, ‘Un habitante de Carcosa y otros relatos de terror’ te traslada a un mundo fantasmal y extraño. Fantasmas y apariciones pueblan los relatos de Ambrose Bierce, quien va desgranando maldades y cinismo a partes iguales pàra que nos recorra un escalofrio por la espalda. Ahorcados y amas de casa respetables, buscadores de oro y autómatas, serpientes y perros fantasmales, todos ellos confluyen en estas historias para que disfrutemos como niños. Niños malos, se entiende.
Comenzamos a leer con Un habitante de Carcosa, precisamente, donde un caminante perdido en la noche se enfrentará a una revelación inesperada. Continuamos, entre otros con La ventana entablada, donde un aventurero pierde a su adorada esposa, y eso es sólo el comienzo; o El maestro de Moxon, donde hombre y autómata se enfrentan cara a cara.










