Escritura creativa: Miedo blanco.

4 comentarios

hoja-en-blanco.pngNo, no se equivocan de página: esta no es una web de deportes de invierno por muy blanca que sea la página y por mucho blanco que tenga el título de este artículo. Tranquilos. Ya decía Alfonso Ussía en el segundo tomo de ‘El tratado de la buenas maneras’ que lo de esquiar puede resultar ser un pelín hortera y cursi. Eso decía él.

Pero al igual que uno que se tira con esquíes por una pendiente blanca, con esa misma locura se lanza el escritor sobre la página en blanco. Y no nos pongamos tiquismiquis con el color: si la pantalla fuera verde pistacho, azul cobalto o rosa chicle, la sensación sería la misma: blanco vacío, vértigo blanco. Arrancar no es fácil, ni para esquiar ni para escribir.

Por eso, los que quieran comenzar a escribir tienen que aprender esto primero: la literatura es un desafío y es hija de la victoria del buen oficio contra la nada, contra el no ser, contra la inexistencia. Porque nada de lo que escribimos es cierto y ciertamente nada de ello será nunca verdad, aunque te compren los derechos de tu novela para hacer una película.

Habrá días y días: días de una profusa hemorragia de palabras, tramas e historias que van configurando un universo y otros en los que el desánimo y la falta de ideas dejará el cursor parpadeando en la pantalla del ordenador esperando a que pulsemos el gatillo del teclado y comencemos a disparar palabras. Escribir es transpirar, luchar y sobrevivir. Pero para este oficio, como diría Ryszard Kapuscinski, no sólo no sirven los cínicos, sino tampoco los inconstantes y los que se derrotan a las primeras de cambio.

La literatura y la hoja en blanco necesitan nutrirse de voluntades férreas y apasionadas que quieran modificar la nada para construir en ella totalidades posibles, mundos que podrían ser, personas que no son pero podrían ser (o deberían estar) porque ¿quién no a querido alguna vez encontrarse con un personaje de ficción para charlar con él más allá de lo que su autor le ha dado oportunidad de vivir? A propósito de esto, busquen la novela de Vanesa Montfort Mitología de Nueva York: un artefacto literario con vida propia y un protagonista principal que amenaza con salir de la novela.

Y por fin estamos allí, solos ante la página en blanco, el cursor parpadeando o el bolígrafo ya en ristre para emprenderla a metáforas, elipsis y tramas contra ella. Da igual como escribas, donde escribas que vayas a escribir, que historia nos quieras narrar: ante esa inmensidad blanca todos sentimos el vértigo de la primera palabra que nos lleva a la segunda y, mediado el tiempo y las ganas y la pasión, llegamos al cuento la novela o la poesía.

Pero tranquilos, ante la apasionante tarea de escribir, tenemos muchas ayudas en libros, revistas y en distintas páginas web. Vamos a transitar por algunas de ellas, vamos a buscar sobre todo libros que nos ayuden con técnicas y nos estimulen con ideas y conceptos sobre el arte de escribir. Aunque no caminamos solos, solos nos hemos de enfrentar al blanco, sin miedo, pero con los ojos inyectados por la pasión que algunos pintan de rojo pero que podría ser perfectamente azul.

Quien escribe estos artículos, se confiesa, como lo hace Milan Kundera en ‘El arte de la novela’, un practicante, alguien que busca, que practica el oficio, que se cae, se levanta, sigue y escribe. Juntos nos vamos a sumergir en esta aventura que es escribir y espero que me acompañen, que el intercambio sea fluido y beneficioso. Que estas confesiones sean un ejercicio intelectual que nos estimule y anime a seguir escribiendo.

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Comentarios

  • 1

    Avatar de fcapelli !

    Visitá www.neovendimia.com.ar

  • 2

    Avatar de hernandodesoto !

    "Porque nada de lo que escribimos es cierto y ciertamente nada de ello será nunca verdad": ahí discrepo, Pedro: la Literatura es tan cierta como el beso que da a medio camino el/la autor/a: una oferta para andar el resto del camino, una pasión a dos y a más, un amor polígamo a la par que fiel

    Abrazos

  • 3

    Avatar de Kikkerland fan !

    Un gran libro para vencer ese miedo a la página en blanco es "Zen en el arte de escribir", de Ray Bradbury.

  • 4

    Avatar de kanji86 !

    Empecemos por el texto de la hoja en blanco. "...blanco vacío, vértigo blanco. Arrancar no es fácil..." Una personalmente es de la opinion de que el blanco como tal no existe, de modo que no comprende a aquellos que se someten a la voluntad del papel sobre el que van a escribir. Tal y como lo presenta este señor, parece que uno se enfrenta a la hoja en blanco vacio, sin nada en mente, de modo que a mi entender lo que provoca la sensacion de vertigo no es la hoja en blanco, es la carencia de pensamiento previo con que el escritor afronta la tarea de escribir. Uno no coge un boligrafo y comienza a soltar palabras sobre la marcha sobre la hoja en blanco que tiene ante si, principalmente porque este comportamiento esta dictado por ese miedo que se atribuye erroneamente al papel, cuando el miedo radica en la persona. Si no tienes nada en mente, ni historia, ni personajes, ni trama, es logico que las palabras eludan a la hoja en blanco, dejando a la persona con esa sensacion de impotencia y vertigo, aunque no creo que miedo sea la palabra adecuada para describirlo. Siempre digo que las ideas preceden a las palabras, convencida de que el pensamiento tan solo se ve lastrado por ellas. De modo que en el caso particular de mi cabeza, el color predominante es el negro. El negro que es el color de la creacion, porque es esa oscuridad la que contiene todo cuanto existe. Al contrario que el blanco, que es el vacio, y por tanto la destruccion o el resultado del olvido. Cuando la negrura de tu cabeza contiene historias completas tan solo en esa armonia carente de palabras, tratar de imponerle palabras es el verdadero problema. Por que la hoja en blanco tan solo puede ser un instrumento para la creacion si es un reflejo de tu mente, que al igual que la hoja permanece vacia y blanca. Cuando no tienes nada, a cualquier palabra que caprichosamente escribas puedes llamarla creacion, obra. Tan solo cuando partes de la nada puedes aspirar a obtener una satisfaccion con lo que escribas, basicamente porque te conformarias con cualquier cosa o forma para salir se ese asfixiante y opresivo vacio que algunos llaman miedo. Pero como ya he dicho, no es miedo a la hoja en blanco, es miedo a la mente en blanco con la que emprenden la tarea de tratar de crear algo. Y aunque ellos no lo reconozcan, es este vacio previo el que les facilita sumamente la tarea, porque al carecer de expectativas, uno se conforma con cualquier cosa. Pero cuando tu cabeza es negra, cuando hay una armonia en practicamente todo cuanto tus pensamientos entrelazan, la hoja en blanco es el verdadero problema. Porque al contrario que el blanco sobre blanco, donde puedes permitirte recurrir a cualquier palabra sin pararte a pensarlo demasiado, el negro sobre blanco requiere de un proceso de adecuacion. A lo que es completo, a lo que es armonico, tienes que darle palabras. Tienes que deshacer todo cuanto has pensado, para ponerlo en palabras que en el mejor de los casos jamas le haran justicia. Asi que tienes que desdibujar tu creacion, para que el blanco pueda contenerla en sus palabras. Y esto mismo es lo que detiene el proceso. Si fuese vacio sobre vacio, cualquier cosa que escribieses serviria (porque el proposito es simplemente romper ese vacio), pero al ser creacion sobre vacio, tienes una clara expectativa, sabes exactamente cual es el resultado que quieres obtener, y tan solo puedes servirte de las palabras para tratar de alcanzarlo. De modo que tratas de buscar las palabras adecuadas, para que lo que empezo siendo negro, vuelva a serlo. Y el miedo, entendido como lo que paraliza la creacion, no es por la hoja en blanco, es porque primero has tenido que hacer del negro blanco, y segundo, porque en el fondo comprendes que por mucho que te esfuerces, nunca podras volver a hacer del blanco negro. Porque no hay armonia en las palabras*, de modo que no pueden contener un pensamiento que ha sido armonico hasta tratar de diseccionarlo en palabras. Conclusion, que empezar si que es facil, para todos aquellos que se enfrentan a la hoja en blanco con la mente igualmente vacia. Una pena que el resto no podamos hallar consuelo en el blanco, sabiendo que a traves de el jamas se prodra recrear el negro. * Y como me siento generosa, os voy a explicar porque no puede haber armonia en las palabras. Las palabras son algo ajeno a la persona y a su linea de pensamiento. Las palabras son algo que se aprende, que ya viene con unas reglas preestablecidas, y que la persona no puede cambiar. Pongamos el castellano como ejemplo. El castellano es un idioma terminado, porque ya no se pueden incluir palabras en el. Esta bien, claro que se pueden añadir coloquialismos y nuevos terminos tecnicos, pero siendo sincera, a los primeros ni siquiera los considero palabras (porque solo demuestran la falta de conocimiento y respeto por la lengua de los hablantes) y los ultimos son innecesarios en el mejor de los casos, dando nombre unicamente a algun que otro avance en ese nefasto proceso que es la evolucion o el progreso. Toda palabra que defina un pilar del pensamiento, toda palabra esencial o vital para ese mismo pensamiento, fue acuñada antes incluso de que el castellano surgiese. El latin fue pervertido en el castellano, y probablemente otro idioma anterior fue del mismo modo pervertido en el latin. Y por si esto no fuera poco, el castellano toma palabras de otros idiomas. Siendo esto asi, es tan solo logico que no pueda haber armonia en las palabras. Porque el pensamiento entrelaza con conceptos, sensaciones, emociones, y teje palabras a traves de ellos como mejor puede. Si las palabras perteneciesen solo al individuo, este podria mantener su significado y connotaciones, porque seria consciente de la forma en la que las palabras se han tejido. Pero al servir de instrumento para la gente, estas se ven pervertidas, mezcladas arbitrariamente, viendose su significado alterado la mayoria de las veces, olvidadas sus connotaciones, lo que hace que el patron se pierda y se acaben entrelazando hilos que no pertenecen juntos. Las palabras perdieron la armonia en el momento en el que se hizo de su funcion propiciar la comunicacion entre personas, porque dejaron de pertenecer al individuo para pertenecer al colectivo. Asi que se podria decir que jamas ha habido armonia en las palabras, y jamas la habra. Por el contrario el pensamiento es algo interior, alli donde las palabras tienen su funcion en transmitir al exterior, el pensamiento es mas una interiorizacion de ese exterior. Y como es algo que no abandona al individuo, puede permitirse conservar su armonia. Alli donde uno desconoce el origen de las palabras, sus funciones y connotaciones originales antes de haberse visto desgastadas al pasar de boca en boca generacion tras generacion, el pensamiento nace y muere con uno mismo, de modo que es posible llegar a comprenderlo en su totalidad. Principalmente porque uno es capaz de contener todo su pensamiento en si mismo, pero es incapaz de contener todas las palabras, puesto que tan solo dispone de aquellas que se han conservado y por tanto visto alteradas hasta llegar hasta el. Porque la armonia esta en la totalidad, en el control sobre ese todo, y si bien el pensamiento puede comprenderse e incluso controlarse, las palabras no. "...contra la nada, contra el no ser, contra la inexistencia..." Me parece un poco triste decir que la literatura, la escritura, surge como un instrumento para cumplir esta funcion. Es como si hiciese del proceso de la creacion algo consciente. Y eso es triste. Uno no crea para, la creacion surge o si se prefiere viene a uno. La creacion es un proceso inconsciente, y en ello radica su valor. Porque te sientes atrapado en el vacio, y sientes que esa opresion amenaza tu existencia, para acabar con ese vacio, para olvidar ese vacio... esto es blanco sobre blanco. Porque no tienes nada, o puede que sea porque eres incapaz de percibir nada, te fuerzas a crear algo. De modo que escribes cualquier cosa, uniendo palabra tras palabra, con el unico proposito de sobreponer las palabras al vacio. La creacion no puede servir a un proposito tan vacio, y al mismo tiempo conservar un apice de belleza o armonia. La creacion surge, sin ser forzada, sin proposito aparente, una niebla oscura que se forma en el pensamiento. Porque la creacion es negro que viene del negro. En el mundo todo es algo, todo existe, y es precisamente porque percibimos esa existencia que podemos contagiarnos de ella. Decir que lo que precede a la creacion es el vacio, a parte de ser prepotente (porque es como si dijesen que son capaces de crear algo por si mismos sin ninguna inspiracion o modelo a imitar, y para el hombre cuyas acciones no son mas que una imitacion a cuanto lo rodea, crear algo sin estar influenciado por nada es imposible) es ilogico, porque al habitar rodeado de cosas que existen, al estar en contacto constante con la existencia, es irremediable que lo que surja se vea de alguna forma afectado o moldeado por ello. Asi que la obra literaria en ningun momento puede surgir de la nada, del mismo modo que no puede surgir para oponerse a la nada. La creacion literaria, las propias palabras son un reflejo de todo cuanto existe, para atrapar esa existencia y retenerla, utilizandola a su vez para crear a traves de las palabras. La creacion surge como respuesta al contacto con la existencia, y es algo inconsciente. "...días de una profusa hemorragia de palabras, tramas e historias que van configurando un universo y otros en los que el desánimo y la falta de ideas...esperando a que comencemos a disparar palabras." Como ya he dicho, no son las palabras, es el pensamiento el que surge. La historia no surge a traves de las palabras, surge en su totalidad, mas como una sensacion, una idea que va mas alla de las palabras. Y el pensamiento no puede llevar al desanimo, mucho menos a la falta de ideas. Las palabras en cambio si que pueden. Por su inadecuancia (¿cual es el sustantivo para inadecuado? por

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