Abrir un libro es emprender una aventura que no sabemos dónde conducirá. El inicio es determinante para enganchar al lector, y muchas veces las tres o cuatro primeras páginas son suficientes para saber si la lectura merece la pena. En ocasiones ya desde la primera frase podemos quedar atrapados por el autor. En American Book review han seleccionado los cien mejores comienzos de novelas. El primer puesto es todo un clásico:
Call me Ishmael.[Llamadme Ismael] —Herman Melville, Moby-Dick (1851)
Cuya brevedad no le impide crear un clima de confianza con el lector que queda inmediatamente a la expectativa. La frase que ocupa el quinto puesto no es excesivamente larga para la pasión que logra transmitir:
Lolita, light of my life, fire of my loins. [Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas] —Vladimir Nabokov, Lolita (1955)
Compacto anticipo de un libro tan polémico como excelente. Antes, en el cuarto puesto, tenemos a uno de los grandes de la literatura latinoamericana:
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Cien años de soledad, Gabriel García Márquez (1967)
Que en una sola frase es capaz de plantearnos todo un argumento y estimular nuestra curiosidad ¿Por qué lo están fusilando? ¿Cómo fue ese mágico descubrimiento del hielo?
En el blog Rulemanes para Telémaco decidieron empezar a armar, de una manera informal, una lista con los mejores comienzos de novelas hispanoamericanas. El resultado se publicó en la revista Zona Moebius e incluye, entre otros, los siguientes comienzos:
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes. (puesto 27 del American Book Review)
Showtime! Señoras y señores. Ladies and gentlemen. Muy buenas noches, damas y caballeros, tengan todos ustedes. Good-evening, ladies & gentlemen. Tropicana, el cabaret MAS fabuloso del mundo…
Tres tristes tigres, Guillermo Cabrera Infante.
La heroica ciudad dormía la siesta…
La Regenta, Clarín.
¡Tengan cuidado! Algunas de estas frases pueden despertarle el gusanillo y lanzarle a la librería más cercana. Aunque algún inicio parece estar seleccionado más por el libro que por el comienzo en sí, la lista es muy interesante. ¿Se animarían a ampliarla?
En esta bitácora también estamos empezando, y aunque no aspiramos a estar a la altura de estos clásicos de la literatura universal, esperamos que nuestras primeras entradas logren captar su interés.
