‘El significado de Tingo”, Adam Jacot de Boinod

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Éste es el típico libro que uno no puede evitar hojear cuando pasea por una librería. A poco que lea su llamativa portada: El significado de Tingo, el excéntrico mundo de las palabras, buceará caprichosamente por sus páginas. Primero una, luego otra, luego otra más… y finalmente tendrá que llevárselo consigo para consumirlo con fruición.

El significado de Tingo, de Adam Jacot de Boinod, es el típico libro que no importa si se lee del derecho o del revés, y que siempre constituye una fuente inagotable de curiosidades lingüísticas con las que uno puede deslumbrar en cualquier reunión social. El significado de Tingo no está orientado únicamente a los fetichistas de las palabras sino a las personas curiosas en general, sobre todo las aficionadas a viajar.

El fetichista, sin embargo, se sentirá como un cazador que atesora continuos tesoros cinegéticos cuando aprenda que existen muchas palabras para designar partes de la realidad que uno sospechaba no designadas en ninguna lengua; y en cuanto el autor le exponga sus entresijos etimológicos, se sentirá entonces como un taxidermista que analiza el amasijo de borra y serrín de las entrañas de la pieza cazada.

Porque El significado de Tingo podría considerarse una suerte de diccionario universal. No en vano, su autor asegura haberse zambullido en 280 diccionarios y 140 sitios de Internet, revisando más de dos millones de palabras en todos los idiomas del orbe terráqueo, con el afán de mostrarnos las palabras más extrañas o esperpénticas.

Por ejemplo, “A” es el nombre de tres localidades de Dinamarca, Noruega y Suecia. “Pepe” significa “silla” en rapa nui. “No” no niega nada en sabela andino, más bien todo lo contrario: significa correcto. Pero basta con leer la contraportada para sentirse inmediatamente seducido por la montaña de buenos momentos que nos depara el libro: ¿Sabías que en Bolivia hay una palabra que significa “Anoche estaba como que muy borracho pero la culpa es de ellos”? ¿O que los albaneses tienen veintisiete maneras distintas de decir bigote? ¿O que la palabra holandesa para hacer sapitos en el agua (rebotar una piedra contra la superficie del agua) es “plimpplamppletteren”?

El significado de Tingo está dividido en secciones temáticas, que agrupan las palabras relacionadas con la comida, el cuerpo humano, la batalla de los sexos, el trabajo, el tiempo o el amor, y dentro de cada categoría incluye una sección a dedicada a los términos que suenan similares a otras que existen en nuestro idioma pero que tienen un significado bien diferente, a veces incluso chocante o antagónico.

Una de mis palabras favoritas es alemana: “backpfeifengesicht”, y se refiere al “cara que pide a gritos un guantazo”. Por la calle, de espaldas a nosotros, podemos atisbar en lontananza a una fémina de hechuras sicalípticas, pero los japoneses ya se han cuidado de acuñar un término que define las reservas que debemos depositar en una visión como ésta: porque al girarse, quizá la chica en cuestión no sea después de todo tan agraciada como parece; “bakkushan”: mujer hermosa vista de espaldas pero no de frente. También los japoneses demuestran un sentido del pragmatismo envidiable, como vemos en el término “Tsuji-yiri”, que significa probar una espada nueva con el primero que pasa por delante. Otra palabra que me causó estupefacción fue “Pal”, que en hindi es una unidad de tiempo equivalente a 24 segundos. ¿Qué sucederá en 24 segundos?

Un libro que no hay que dejar pasar de largo y que de buen seguro nos proporcionará unas buenas risas.

Por cierto, “Tingo”, en rapa nui, significa algo tan alambicado como “pedirle prestadas cosas a un amigo de una en una hasta vaciarle la casa”. ¿No os suena?

Editorial RBA
144 páginas

Sitio Oficial | Ficha en RBA

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