Este es un libro que ahonda en el poder de nuestros pálpitos, de nuestras intuiciones, de nuestra primera impresión, de esas minireflexiones que apenas duran unos segundos, incluso mucho menos, y que resultan mucho más acertadas que meditaciones de semanas o meses.
Este libro trata de demostrar que decidir a golpe de ojo no sólo puede ser positivo sino que incluso nuestro cerebro, a nivel estructural, favorece esta clase de mecanismos cognitivos gracias a la selección natural.
Y para explicarnos de una forma distendida y altamente divulgativa todo este asunto, Malcom Gladwell, un periodista científico de The New Yorker y del Washington Post que mezcla los últimos descubrimientos en neurociencia y psicología, ha escrito Inteligencia intuitiva.
Frente a las avalanchas de incesante información a las que estamos siendo sometidos diariamente, cada vez nos cuesta más tomar decisiones. Acabalamos datos, los cruzamos, buscamos nuevos datos, evaluamos las opiniones de otros. Y al final, nos equivocamos.
Y es que, a pesar de las apariencias, nuestro cerebro no está preparado para meditar demasiado sobre las decisiones que debe tomar. Nuestro cerebro fue cableado en una época en la que la reflexión no tenía valor sino la decisión rápida: ante los peligros de la sabana africana, no valían filosofías, sino actuar o morir.
Por esa razón, cerramos los ojos automáticamente cuando alguien juega a golpearnos el rostro: aunque conscientemente sabemos que sólo es un juego, nuestro cerebro nos toma la delantera. Por esa razón, también, debemos prestar más atención a nuestras primeras intuiciones: nuestro cerebro ha procesado a nivel inconsciente una información que nosotros todavía no hemos conseguido percibir.
Para demostrar la importancia de esta inteligencia intuitiva, la inteligencia que sabe filtrar pocos factores que resultan fundamentales entre un número elevado de variables, Gladwell nos habla de un psicólogo que ha conseguido predecir cuánto tiempo durará un matrimonio sólo analizando cómo interactúan entre ellos durante unos minutos.
O la historia de un entrenador que sabe cuándo un tenista cometerá una doble falta, incluso antes de que la raqueta entre en contacto con la bola. O que un experto en antigüedades sepa si una pieza es falsa, a pesar de que meses de análisis dicen lo contrario. O que haya médicos que reciben más demandas por negligencia aunque cometan menos errores que otros.
Todo esto es posible gracias a esa parte del cerebro que opera de forma automática, en modo zombi, lejos de nuestra conciencia, y que continuamente, como una baliza en mitad de un océano oscuro, nos envía señales de alerta. Señales que deberíamos aprender a registrar e interpretar para conducirnos con más sabiduría por nuestra vida.
Un libro para descubrir que no siempre los prejuicios son malos, ni tampoco los juicios rápidos, y que al no pensar también estamos pensando.
Antonio Damasio analizó pacientes que tenían una lesión en una parte del cerebro, pequeña pero determinante, que se llama córtex prefrontal ventromediano, y que se encuentra justo detrás de la nariz. El área ventromediana tiene un papel crucial en la toma de decisiones. Se ocupa de resolver contingencias y de establecer relaciones y filtra la montaña de información que obtenemos del mundo exterior para establecer prioridades y poner atención en esas cosas que demandan nuestro interés inmediato. La gente que tiene alguna lesión en el área ventromediana son personas perfectamente racionales. Pero no tienen criterio. Para ser más precisos, diremos que no tienen este asistente mental en su subconsciente que los libere para que puedan concentrarse en lo que es realmente importante.
Editorial Taurus
Colección Taurus Pensamiento
296 páginas
ISBN 8430605916

Comentarios
Una lectura muy interesante, aún recuerdo muchas de las cosas y ejemplos como el de las estatuas o los policías en situaciones críticas. La verdad es que después de leerlo comienzas a considerar el tópico de "las apariencias engañan", pues muchas veces, las apariencias y lo primero que percibimos de otra persona puede ser la información más relevante para nosotros. Pero claro, a la sociedad le gusta pensar que lo bonito está en el interior y que todos merecemos una segunda oportunidad, que no es cosa de "mirar y juzgar", pero la verdad es distinta... un prejuicio sobre una persona/situación puede incluso salvarte la vida.
¡Miseria cognitiva al poder! Y así nos va.
César Noragueda
Cito de otro artículo de este mismo blog: "La evolución darwiniana de nuestros ojos ha servido a nuestros antepasados para localizar a presas, distinguir frutos comestibles, trazar rutas a través de montañas y bosques. Pero nadie hubiera podido imaginar que acabara también sirviendo para permanecer durante horas fijando la vista en pulpa de árbol prensada y manchada por miles de insectos de tinta." El ser humano evoluciona, y debe hacerlo hacia la consciencia y la razón. Que no sepamos meditar decisiones no significa que tengamos que retroceder al instinto. ¿Acaso en algun momento de tu vida te enseñaron a meditar?
La decisión rápida y la intuición son armas demasiado poderosas para que comience a usarlas de manera importante una persona que no ha sido educada para ello o que no está preparada. Lo único que conseguiría un hombre de ahora si decidiese a golpe de ojo lo que debería decidir meditando, es evitar que piense y actuaría como actua el resto. Sería una presa fácil de manipular.
-- editado por última vez a las 00:02
exabyte: el ser humano NO evoluciona. Cuando nace un bebé es exactamente como eran los seres humanos hace miles de años, cuando menciono lo de los bosques y las montañas y toda la pesca.Otra cosa es que intentemos educarlo de una manera diferente. Pero los instintos permanecen, aunque puedan atrofiarse en una persona en concreto si no los emplea.
Por otro lado, la reflexión y la meditación son geniales. Pero si lees un poco cómo funciona el cerebro, éste no está diseñado para hacer esas cosas demasiado tiempo. Así que en la vida diaria, para resolver problemas inmediatos, muchas veces la reflexión es un óbice. No en todas las situaciones, pero sí en muchas que este libro detalla con una serie de experimentos realizados en laboratorios.
Obviamente lo que quería decir es que no evoluciona en pocos siglos sino en miles de años, y actualmente el proceso evolutivo está detenido prácticamente en su totalidad gracias a la tecnología médica y demás: no hay una selección natural que elimine a los menos adaptados.
Una cosa es que el cerebro no este diseñado para reflexionar de forma seguida durante mucho tiempo y otra que no este diseñado para hacerlo en el momento oportuno(que en nuestra época son muchos), con moderación, orden, etc. Mientras seas prudente puedes reflexionar y meditar cuando kieras o tengas la oportunidad. La reflexión de hoy te ayudará a solucionar el problema inmediato de mañana de forma consciente y oportuna.
Está claro que no todas las personas tienen las mismas capacidades y ellos mismos son los que deberían saber como obrar en cada situación teniendo en cuenta sus limitaciones.
-- editado por última vez a las 23:27
Actualmente es muy probable que el proceso evolutivo FISICO esté detenido prácticamente en su totalidad. Pero estamos evolucionando de otras formas y hay que tenerlo en cuenta.
La selección natural es uno de los métodos evolutivos mas poderosos de la naturaleza. Pero es evidente que el ser humano es capaz de encontrar métodos mejores o incluso métodos mucho mejores.
Un saludo Sergio.
-- editado por última vez a las 16:13
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