‘Las mentiras de la ciencia’ de Dan Agin

7 comentarios

Qué duda cabe de que el método científico es el procedimiento más depurado para alcanzar cotas de conocimiento empírico difícilmente alcanzables por cualquier otro medio intelectual. Por ello el método científico sólo puede aplicarse a determinados aspectos de la realidad; el resto queda fuera de la ciencia y, por tanto, lejos de su verificación: flotan en el éter de lo que llamamos intuición, mitología, misticismo o pseudociencia.

Sin embargo, la ciencia, aunque es la forma más objetiva y mejor calibrada para acercarnos lo máximo posible a la verdad (o al menos a una verdad lo suficientemente objetiva como para que nos resulte útil), no puede desarrollarse en toda su amplitud a causa de un lastre en forma de ser humano: el científico.

De hecho, muchas personas (sobre todo los ignorantes científicos o los aquejados del síndrome de Frankenstein, ergo, del miedo irracional al progreso científico) suelen confundir la ciencia con el científico para así poder cargar las tintas contra el primero.

Y así, afirmaciones del tipo la ciencia se equivoca muchas veces, la ciencia es capaz de producir males terribles, la ciencia comete muchos fraudes, la ciencia no resuelve problemas importantes o cotidianos no son de recibo, pues en todas ellas debe sustituirse la palabra “ciencia” por la palabra “científico”. O lo que es lo mismo: “ser humano”. Es decir, una criatura falible, arrastrada por intereses personales, a veces inmoral, imperfecta.

Confundir, pues, ciencia con científico es como confundir cuchillo jamonero con asesino en serie de arma blanca.

Hechas estas advertencias, comprenderéis entonces que el ensayo de Dan Agin, Las mentiras de la ciencia, en realidad no dispara sus saetas contra la ciencia como disciplina sino contra muchos de sus practicantes, que, como en cualquier otra actividad humana, también son autores de fraudes, manipulaciones y creencias irracionales.

Y así, el autor, un doctor en psicología biológica, que ha dedicado más de 30 años de su vida a la investigación neurobiológica, se dedica a denunciar, página a página, la corrupción en el mundo científico, sus efectos perniciosos y el peligro que todo ello supone para la sociedad.

A diferencia de otros libros de similar estilo e intenciones, el libro de Agin profundiza más de lo habitual en los casos que expone: fraudes, mentiras, falsas creencias, alimentos transgénicos, el negocio de la medicina, la contaminación y sus intereses privados, el calentamiento global, la controversia sobre las células madre y otros.

Sin embargo, el estilo de Agin se desvela como demasiado aséptico, lineal, poco carismático, casi ofreciendo un distanciamiento notarial que provocará el bostezo en el lector que no esté fuertemente motivado por el tema tratado.

Así pues, Las mentiras de la ciencia es más bien una lectura ocasional del tema que más nos interese y no una lectura de principio a fin.

Y recordad, muchos científicos deberían ir a la cárcel. Pero que la imagen icónica de mad doctor que se desprende de las películas no os ofusque: sin la ciencia aún estaríamos en las cavernas.

Editorial Ma non troppo
Colección Ciencia
320 páginas
ISBN: 978-84-96924-69-7

Sitio Oficial | Ficha en RobinBooks

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Comentarios

  • 1

    Avatar de pulsar123 !

    Pues voy a ver si me lo leo, que parece interesante.

  • 2

    Avatar de Yunni !

    Cuando la Academia Francesa, en 1750, propuso el siguiente dilema, ¿Contribuyen las artes y las ciencias a corromper al individuo?, Rousseau ganó respondiendo que sí, siendo para él las artes y las ciencias una decadencia cultural. Después Rousseau le dijo a Voltaire que quería ir a América para vivir como los buenos salvajes (que Rousseau había creado en su cabeza). Voltaire entonces le respondió, que ya estaba muy viejo para andar como los salvajes y que prefería la ciencia médica de Europa para curarle que irse a América a morir.

  • 3

    Avatar de canelamad !

    La ciencia es un producto humano y, como tal, fascinante por su complejidad y su evolución pero también por su falibilidad. Cuando dices que "(la ciencia)no puede desarrollarse en toda su amplitud a causa de un lastre en forma de ser humano: el científico" nos dejas en un callejón sin salida epistemológico porque, al menos de momento, sin científicos no hay ciencia. La máquina de pensar que se suponía que sería el ordenador, hace cosas maravillosas pero la creación del conocimiento aún es un dominio del hombre.

    Por lo que dices, el libro suena muy interesante pero de estilo pelín árido.


    -- editado por última vez a las 14:24

  • 4

    Avatar de pepinandtu !

    Dice la entrada: "el ensayo de Dan Agin, Las mentiras de la ciencia, en realidad no dispara sus saetas contra la ciencia como disciplina sino contra muchos de sus practicantes, que, como en cualquier otra actividad humana, también son autores de fraudes, manipulaciones y creencias irracionales". Entonces, si el autor no quería ir en contra de la ciencia sino en contra de los sinvergënzas, ¿por qué no se llama el libro "Los charlatanes científicos" en vez de "las mentiras de la Ciencia? Me parece a mí que el escritor le ha puesto un punto de amarillismo para vender de no te menees.

  • 5

    !
    | 1 estrellas

    Lo que falta por decir es que los errores de la ciencia, los pone de manifiesto la propia ciencia, ya que dentro del método cientifico, está la publicación de la investigación para que todos los demás expertos del mundo la critiquen.

    El método cientifico es lo más perfecto que existe en este mundo...después de las mujeres, claro está......XD

  • 6

    Avatar de Teresa Fernández Prieto !

    Me parece que el asunto tiene que ver con el debate ciencia y ética. En este mundo donde todo se compra y se vende la ciencia no es algo puro hecho por ángeles sino que obedece a intereses comerciales y está desarrollada por cientificos, personas como tu y como yo que se dedican a la investigación y no siempre ven premiados sus esfuerzos y desvelos. ¿Quién se atreve a juzgar? Vale, no es oro todo lo que reluce pero sin la ciencia y los cientificos que sería de esta maltrecha humanidad? Como alguno de vosotros ha apuntado estariamos en la Edad de piedra. Quizá si la investigación estuviese promocionada por los poderes públicos y no por intereses privados, quizá y digo sólo quizá el cientifico no caería en el lado oscuro y la ciencia trabajaría por el bien de la humanidad ¿Utopía?...Quizá.

  • 7

    Avatar de kaporrazo !

    Bueno Teresa la ciencia es de caracter publico (Financiada por medios publicos y sus resultados son publicos) en todo caso el uso privado que se le de al conocimiento ya es harina de otro costal. La ciencia aporta el conocimiento sobre la fision la nuclear lo que se decidio con la fabricacion y uso de esta arma no tenia que ver con los ideales de los cientificos que la crearon y por cierto se financio con dinero publico.

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