Si queréis pilotar un avión, necesitaréis aprender a manejar una serie de controles básicos. El timón, que sirve para regular lo que se conoce como viraje, el ángulo vertical del aparato. Los alerones, para virar a la derecha o a la izquierda. Los elevadores de cola, para subir y bajar, cambiando lo que se llama el grado de inclinación. Los flaps, para reducir la velocidad.
Basta con ignorar el manejo de alguno de estos controles para que el avión acabe estrellándose.
Para conducirse por la vida, también es necesario manejar con soltura una serie de rudimentos mentales. Hay personas que los manejan todos, con mayor o menor mano izquierda. Otros, sin embargo, ignoran el manejo de uno o dos de estos rudimentos. Algunos, incluso, no saben manejar ninguno.
Conviértase en brujo, conviértase en sabio es un libro concebido para aprender a manejar uno de los rudimentos mentales más importantes, algo así como el timón de un avión. Sí, hay personas que viajan por la vida sin timón. El timón que sirve para encarar aquellos hechos que son verdaderos y dejar atrás las supersticiones y los fenómenos paranormales sin fundamento.
Aprender a separar el grano de la paja de estos asuntos no es nada fácil (ahí están las inmensas audiencias de programas de televisión como el de Iker Jiménez, paradigma del uso torpe del timón), de modo que, para concebir este manual de vuelo para mentes racionales, se ha recurrido a dos pesos pesados. El primero es George Charpak, Premio Nobel de Física en 1992 y miembro del CERN. El segundo, Henri Broch, profesor de Física en la Universidad de Niza-Sophia Antipolis, donde estudia los fenómenos paranormales para demostrar su carácter ilusorio.
Para hacer más amena la lección, los autores han planteado el contenido justo como si tratara de conseguir el efecto contrario: enseñarte a ser un brujo freak como los que aparecen en la tele o un vende-humos como los que escriben libros magufos. Es algo así como si te enseñaran a ser un falsificador de obras de arte para instruirte acerca de la historia del arte.
Así pues, la obra es sin duda divertida y desenfada, además de que ofrece argumentos con mucho tino. Sin embargo, que el lector habituado a leer argumentos contra los fraudes parapsicológicos más habituales no espere encontrar aquí argumentos pluscuamperfectos o pruebas nuevas. La forma es francamente original; el contenido, un poco menos. Con todo, la obra resultará brillante para el lector que quiera hacer una aproximación con el timón bien firme.
Horóscopos, telepatía, levitación, viajes astrales, coincidencias exageradas, premoniciones y una larga lista de creencias populares son convenientemente destripadas a través de lecciones enfáticas en las que se nos propone llevar a cabo lo que en puridad sólo son trucos de magia y fallas de nuestro cerebro.
En definitiva, un excelente libro para aprender a manejar el timón de la mente hacia tierras de razón y cordura. O, dicho de otro modo: hacia la madurez desde la infancia.
Ediciones B
Colección: SINE QUA NON
Nº páginas: 232 págs.
ISBN: 9788466610865

Comentarios
Éste también va para la buchaca. En un momento del artículo escribes "Aprender a separar el grano de la paja de estos asuntos no es nada fácil (ahí están las inmensas audiencias de programas de televisión como el de Iker Jiménez, paradigma del uso torpe del timón)," a qué te refieres, Sergio, exactamente?
hernandodesoto, me refería a que existen programas de televisión y de radio que obtienen audiencias monstruosas sobrealimentando supuestos misterios que ya tienen explicación científica. Los misterios que todavía la ciencia no ha resuelto, además, no se plantean con incógnitas sin más sino que se acompañan a menudo de hipótesis endebles (casi siempre Más Allá, Dios o Extraterrestres). Si supiéramos separar fácilmente el grano de la paja, estos programas nos parecerían ridículos, pero nos los tragamos enteros, como si todo lo que propusieran tuviera el mismo nivel epistemológico.
Un saludo.
Bueno, no soy un gran aficionado al programa, pero más allá -valga la expresión- del estilo autocomplaciente del presentador, que, aparte de intentar hacer alambicado el discurso, hace pausas demasiado impostadas mirando al suelo -quizá buscando alguna lentilla- con demasiada frecuencia, la presencia de escritores, médicos y supuestos investigadores en su programa, esperaba que tuvieran, sus propuestas, algo más de rigor. Es curioso que casi nunca llamen a psicólogos al programa, todo lo más algún psiquiatra para tratar lo más peliagudo de los desórdenes mentales, algo que, a tenor de sus comentarios, lo podría hacer mejor un psicólogo clínico con experiencia.
Abrazos
Intetaremos ponerlo a la cola de posibles lecturas. Soy físico y si este comentario es del autor: "El segundo, Henri Broch, profesor de Física en la Universidad de Niza-Sophia Antipolis, donde estudia los fenómenos paranormales para demostrar su carácter ilusorio." me recuerda a algunos profesores que padecí. Un científico estudia un fenómeno para intentar explicarlo, entenderlo, sin preconcepciones, pero los profesores dentro del actual paradigma ya tienen claro que los fenomenos paranormales son ilusorios. No digo que la mayoria no lo sean. Pero si por decir alguien, Einstein y Heisenberg hubieran estudiado desde dentro de su paradigma los fenomenos inexplicados de principios del s. xx, ahora conoceriamos la cuantica y la relatividad pero no gracias a ellos. Pero habrá que echarle un vistazo al libro antes de opinar mas en profundidad.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect