‘Rebelarse vende’ de Joseph Heath y Andrew Potter: el negocio de la contracultura

8 comentarios

No importa si eres un talibán de la corrección política, un seguidor de cantautores de bar cochambroso, una restauradora de artesanía alemana, un aficionado a la ropa alternativa (la que suele adquirirse en barrios antiguos y con solera) o tengas fobia a las toxinas alimentarias.

Todos esos comportamientos rebeldes, diferentes, outsiders, si tienen basamentos estéticos, cool, molones, acabarán siendo absorbidos por la masa general: adoptados por la mayoría, ridiculizados, ironizados, reconvertidos, optimizados.

Y ése es el mayor problema que denuncian Joseph Heath y Andrew Potter de la mayoría de rebeldes del mundo. Que la mayoría son rebeldes por impostura o estética. Y, por tanto, sus rebeldías no sólo tienen un efecto muy superficial en la sociedad a fin de que cambie de una manera reseñable, sino que la mayoría de esas rebeldías acaban convirtiéndose en modas inanes. Y en un negocio tan execrable como el que se trataba de poner en evidencia.

El segundo problema que se radiografía en Rebelarse vende es que gran parte de los rebeldes del mundo, además de no intentar cambiar las cosas mediante los cauces políticos adecuados, no ofrecen alternativas serias y bien construidas. La mayoría ofrecen la rebeldía por la rebeldía.

Como Tyler Durden en El club de la lucha o el protagonista de American Beauty, deciden destruirlo todo, ir contra todo y adoptar un comportamiento personal e intransferible por el simple deseo de salir del pozo. Pero su ideología no tiene encaje en la realidad: ¿qué pasaría si todos obráramos así? Una vez anarquizado todo, ¿cómo conviviríamos?

La mayoría de ideologías de este tipo se sustentan en ideas pueriles y que, tanto la historia como incluso la ciencia del comportamiento, han demostrado que son impracticables. ¿Aún cree alguien que una comuna hippie puede organizarse mediante amor libre cuando los genes tienen otras ideas muy distintas sobre cómo debemos comportarnos para sobrevivir?

Finalmente, Heath y Potter distinguen a dos personajes que la gente suele confundir: sus actos se parecen, lo que subyace a ellos dista mucho de parecerse. El primero sería el que disiente de una normal social y se niega a aceptarla públicamente, acarreando las consecuencias de su negativa a fin de remover las conciencias del pueblo.

El segundo tipo sencillamente no acata determinadas normas por su bien propio, y lo hace hurtadillas, para que nadie lo pille.

El primer tipo es un rebelde con causa: fuma en un lugar público, por ejemplo, y paga la sanción correspondiente, incluso permite que llegue la policía, para que su acto tenga trascendencia social y sirva para cambiar lo establecido.

El segundo tipo sólo es sólo un aprovechado o un listillo. Y además un idiota: si todos actuáramos como él, la convivencia sería imposible: él pueda actuar así porque los demás se lo permitimos.

Como imaginaréis, un libro como éste no es la Biblia revelada. Heath y Potter cometen alguna que otra contradicción, meten demasiados conceptos diferentes en el mismo caso, resumen décadas de contracultura en pocas líneas paródicas, analizan películas a las que todos tenemos estima (El club de la lucha, Pleasentville, Matrix, American Beauty) bajo un rasero demasiado intelectual y estricto (a su parecer, todas esas películas ofrecen basura ideológica para público borrego, por eso tienen tanto éxito de taquilla), etc.

Sin embargo, a pesar de sus altibajos en el discurso, Rebelarse vende ofrece la otra cara de la moneda, articula ideas que derriban lo comúnmente creído y, más que nada, te hace pensar y recordar que la mayor parte de lo que crees seguro acostumbra a ser más complicado.

Sólo por eso, Rebelarse vende es una lectura estimulante.

Mención especial al capítulo dedicado a reflexionar si es mejor que los adolescentes lleven uniforme para acudir al instituto. Yo siempre había creído que llevar uniforme era un símbolo de represión. Tras la lectura de este capítulo he tenido que considerar seriamente la idea que llevar uniforme es lo que realmente nos libera de las cadenas de la represión genética, biológica y social. Por muy carca que suene admitirlo.

Y al menos tiene mucho más sentido que llevar una camiseta con la efigie del Che, que mola cantiduvi pero que sólo sirve para hacernos creer que estamos haciendo otra maldita cosa que seguir a las masas más gregarias.

El movimiento contracultural ha padecido, desde el primer momento, una ansiedad crónica. La doble idea de que la política se basa en la cultura y la injusticia social en la represión conformista implica que cualquier acto que viole las normas sociales convencionales se considera radical desde el punto de vista político. Obviamente, esta idea resulta tremendamente atractiva. Al fin y al cabo, la organización política tradicional es complicada y tediosa. En una democracia, la política involucra necesariamente a enormes cantidades de personas. Esto genera mucho trabajo rutinario: cerrar sobres, escribir cartas, hacer llamadas, etcétera. Montar agrupaciones tan gigantescas también conlleva una sucesión interminable de debates y acuerdos. La política cultural, en cambio, es mucho más entretenida. Hacer teatro alternativo, tocar en un grupo de música, crear arte vanguardista, tomar drogas y llevar una alocada vida sexual es sin duda más ameno que la organización sindical a la hora de pasar un buen fin de semana. Pero los rebeldes contraculturales se convencieron a sí mismos de que todas estas actividades tan entretenidas eran mucho más subversivas que la política de izquierdas tradicional, porque atacaban el foco de la opresión y la injusticia a un nivel “más profundo”. Por supuesto, esta convicción es puramente teórica. Ycomo está claro quiénes son los que se benefician de ella, cualquiera que tenga una mentalidad mínimamente crítica sospechará de ella.

Editorial Taurus
Colección Taurus Pensamiento
Páginas: 424
ISBN: 9788430605866

Sitio Oficial | Ficha en Editorial Taurus

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Comentarios

  • 1

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    | 1 estrellas

    Lo del uniforme me ha sonado muuuy carca, parece un libre para cortar las alas, hacerte sentir a gusto formando parte de los esclavos y dar gracias por ello. ¿Seguro que no hay un término medio entre la sumisión y la rebeldía?

  • Respondiendo a #1:
  • 2

    Avatar de Sergio Parra !

    Alex, lo mismo me parecía a mí. Por eso te recomiendo que leas, al menos, el capítulo dedicado a los uniformes. Estés o no de acuerdo con él, te garantizo que te hará pensar en cosas que no has tenido en cuenta. Y te lo dice alguien que siempre ha considerado el uniforme como el disfraz del que no tiene ideas propias.

    Por otra parte, el libro en realidad es un canto a la rebeldía. Pero no a la rebeldía que estamos acostumbrados a ver, la que se ha puesto de moda. A juicio de los autores esta rebeldía no ha tenido efectos positivos a la hora de combatir lo establecido: más bien ha acabado alimentándolo.

    Un saludo.

  • 3

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    | 1 estrellas

    Es la otra cara de la moneda de NO LOGO de Naomi Klein. A veces está cargado de razón y otras es muy muy carca. La rebeldía por la rebeldía como pose no sirve para nada pero a veces en la vida hay que rebelarse e indignarse. Justo en este momento de capitalismo salvaje y especulador nos vamos a quedar en casa calladitos???...Ya sé que este no es un blog político pero...Ni siquiera vamos a tener derecho al pataleo!!!!!!???? La camiseta del Che es un objeto, el pañuelo palestino otro...el mercado nos compra y nos absorbe, cierto pero habrá resquicios de libertad y de pensamiento contracorriente??? Habrá un huequecito para alguna utopía?????

    En cuanto al uniforme. Las diferencias si no se plantean en la ropa, se verán en la mochila, en el telefono, en las gafas....Tema complicado.

  • 4

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    | 1 estrellas

    Es curioso que ellos mismos entren en una paradoja recursiva, al "vender" un libro que habla de "Revelarse vende", uf...

    De todas formas me lo descargo de internet... ¿a que grupo perteneceré?

    http://www.google.es/#sclient=psy&hl=es&q=revelarse+vende+taringa&aq=f&aqi=&aql=&oq=&pbx=1&fp=bd36dcee6f99f813

    Es curioso... cuando lo termine de leer, volveré a comentar algo, a ver si: - Han resuleto mis dudas. - Los autores también forman parte del entramado y todo es una broma. - No tienen ni idea de lo que hablan.

    A ver que pasa...

    Buena entrada...

  • 5

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    | 1 estrellas

    A mí me gustó bastante el libro de economía de Joseph Heath, Lucro Sucio, y auqnue sean temas distintos veo que comparte con este el ser caudal de información (escribí una reseña sobre él, http://banquetealatropa.blogspot.com/2011/03/odiar-el-capitalismo-ma-non-troppo.html). Yo soy lego en economía y aprendí bastante aunque disintiera de varias cosas, y veo que la sensación con Rebelarse vende es similar. Por lo demás, imagino que respecto a los uniformes hablará de que igualan a todos los alumnos y permiten obviar diferencias que dan problemas en la convivencia escolar. Pero me gustaría saber si además hay una explicaciñon histórica del origen de los uniformes en el libro. Spongo que como la educación hace décadas era cosa de señoritos, siempre se usaba uniforme, un uniforme que distinguía colegio, clase, origen, que además hacía grupo, etc.. Y supongo que por ello lo asociamos a un estado anterior, impositivo y carca. El uniforme podría también quitarse esa caspa modernizándose adecuadamente, no? Que se fijen en el fútbol, cómo saben de eso...

  • 6

    !

    "¿Aún cree alguien que una comuna hippie puede organizarse mediante amor libre cuando los genes tienen otras ideas muy distintas sobre cómo debemos comportarnos para sobrevivir?", "Hacer teatro alternativo, tocar en un grupo de música, crear arte vanguardista, tomar drogas y llevar una alocada vida sexual es sin duda más ameno que la organización sindical".

    De verdad, cuánto daño ha hecho un libro con infinitos contrasentidos como el gen egoísta. La comuna hippie se ha organizado y tiene fuertes donde todavía se conserva pero como es obvio no todo el mundo está hecho para ella. Pero de verdad ¿Qué tenéis en contra de los estilos de vida alternativos? En mi opinión presentan una perspectiva muy diferente de entender la vida pero claro, para eso hay que conocerlo un poco desde dentro.. y claro que es más entretenida. ¿Para que son nuestros 80 años de vida? ¿Para amargarnos como vamos a conseguir con un sistema de-presión y competencia sin mesura, de jubilación a los 67 con estos niveles de paro? ¿Para eso automatizamos procesos, para desvalorizar lo que hacemos y trabajar más?. Sé que lo que escribo es en parte gracias a ese sistema, la otra parte es llegar a un Foxconn global, algo que ya denunciaba Chaplin o los hermanos Marx.

    "Hoy no tengo tiempo para desayunar, por favor, tráigame la cuenta".

    -- editado por última vez a las 13:24

  • 7

    Avatar de kanji86 !

    "Todos esos comportamientos rebeldes, diferentes, outsiders, si tienen basamentos estéticos, cool, molones, acabarán siendo absorbidos por la masa general: adoptados por la mayoría, ridiculizados, ironizados, reconvertidos, optimizados." Primero, todo comportamiento social tiene una base estetica que lo define y distingue de los demas, y por el simple hecho de ser social, eso ya implica una absorcion por parte de la masa. Los individuos tienden a agruparse, por aquello de que el ser humano es un animal de manada. La gente se agrupa, juntandose con aquellos que compartan ciertos rasgos caracteristicos con ellos. Es mas, la gente define el comportamiento que va a adquirir en funcion de la estetica. En la adolescencia uno trata de separarse de la norma, por aquello de que hay que marcar la diferencia para poder valorarse a si mismo, y esa distincion, esa separacion se consigue por medio de la imagen. Uno viste como el grupo al que quiere pertenecer, para que el resto sepa cual es su posicionamiento, y despues pasa a adoptar las normas de comportamiento de dicho grupo. Es ilogico decir que la masa general altera los comportamientos sociales, cuando desde el principio estos son creados para una manada, para un grupo. El individuo no se define a si mismo en esa etapa de rebeldia y autodefinicion que es la adolescencia en base a sus propios comportamientos. Se busca la adhesion a un grupo, y para ello se adopta su estetica y comportamiento. De modo que no hay rebeldia, ni diferencia, ni nada por el estilo. Es como si tuvieses que escoger un unico color para decirle al mundo quien eres, y para ello te diesen a escoger entre una amplia muestra de colores. Escoges un color por comparacion con otros, porque ya te presentan definidos los colores. Si de verdad existiese la rebeldia o la individualidad que tantos tratan de buscar a traves de estos comportamientos estereotipados, esta requiriria escoger mas de un color para definirse a si mismo, pero todo cuanto hacen es adoptar las normas de un grupo, hacerlas suyas y escoger ese unico color para mostrarselo al mundo como propio. Los grupos sociales son de por si una contradiccion a la rebeldia, porque la rebeldia es el comportamiento del lobo solitario, no del borrego de manada. Y como ya he dicho, el ser humano es un animal de manada, de modo que queda excluido de cualquier comportamiento autentico, ya que los individuos que componen esa manada siempre tienden a buscar la compañia de sus iguales, aunque para ello tengan que adecuar su comportamiento al de otros, o puede que sea precisamente por eso. "Que la mayoría son rebeldes por impostura o estética. Y, por tanto, sus rebeldías no sólo tienen un efecto muy superficial en la sociedad a fin de que cambie de una manera reseñable, sino que la mayoría de esas rebeldías acaban convirtiéndose en modas inanes." Haber, la rebeldia a dia de hoy no existe, del mismo modo que la sublevacion no existe. Los comportamientos son siempre esteticos, porque vivimos en una sociedad que se rige por esa misma estetica. Uno no se alza para cambiar el mundo, porque el mundo no merece la pena. El comportamiento no se escoge como una manera de enfrentarse al mundo, se escoge como una manera de desenvolverse en el. El grupo al que se quiere pertenecer se escoge en funcion de lo atractiva que resulte su estetica, y sus normas de conducta se siguen porque asi es como se quiere vivir. La oposicion al sistema dejo de ser importante en el momento en el que surgieron estos grupos. Uno se junta con quienes comparten su estetica, y puede vivir lo suficientemente satisfecho como para no sentir la necesidad de un cambio en la sociedad. Claro que los comportamientos sociales son modas, porque cambian con el tiempo y la gente a la que le ha tocado vivir en ese tiempo, es tan solo logico que cambien, y sean insustanciales. Vivimos en una era del ocio, y eso hace que la sociedad se contente con cualquier cosa conocida, mientras que le permita tener sus momentos de ocio. No hay rebeldia, porque no puede haberla. A cada epoca se la define por lo es, ha habido epocas de guerra, de conocimiento, epocas oscuras y epocas de cambio. Pero da la casualidad de que la nuestra es una epoca de consumo y ocio. La palabra rebeldia podia usarse hace un par de siglos, la revolucion francesa, la guerra de secesion, etc, momentos en los que la sociedad en verdad gritaba por un cambio, ahora no es asi. La gente vive conforme a lo que le a tocado, y mientras que pueda entretenerse no habra rebeldia ni cambio posible. Asi que a lo mejor tendria que usar una palabra que no fuese rebeldia, porque tal y como la utiliza, solo puede referirse a un comportamiento estetico entre adolescentes que tratan de hacerse con un hueco en el mundo. "...es que gran parte de los rebeldes del mundo, además de no intentar cambiar las cosas mediante los cauces políticos adecuados, no ofrecen alternativas serias y bien construidas. La mayoría ofrecen la rebeldía por la rebeldía." Vuelvo a decir que no hay rebeldes en el mundo actual. La rebeldia es un comportamiento individual, y desde el momento en el que se pierde esa individualidad en favor de la conducta del grupo social es imposible que surjan rebeldes que hagan por cambiar el mundo. La sociedad ya no es un unico enemigo contra el que rebelarse. A dia de hoy, la sociedad consta de microcomunidades que comparten un mismo codigo estetico, y cada individuo se mueve unicamente en esas microcomunidades. Las jovenes generaciones que son las que tendrian que heredar ese espiritu de rebeldia y ese ansia por cambiar el mundo, son conformistas. Se conforman con su pose estetica, se conforman con su tiempo de ocio, y no tienen ninguna necesidad de promover o buscar un cambio. Aquellos que viven felices en su microcomunidad, aquellos que viven entretenidos, no conocen la rebeldia, y por tanto no pueden desarrollarla. "...deciden destruirlo todo, ir contra todo y adoptar un comportamiento personal e intransferible por el simple deseo de salir del pozo..." ¿Y acaso no es eso la rebeldia? La rebeldia ES un comportamiento personal, o al menos empieza siendolo. Uno marca el camino, y luego el resto le sigue, el comportamiento se transfiere, o mejor dicho, se adopta. Los individuos acaban adoptando el comportamiento de otro, sacando de el sus normas de conducta, para crear un movimiento que luego seguira la masa. En el momento en el que este comportamiento deja de ser individual deja de ser rebelde, porque otros lo han adoptado. La rebeldia es la oposicion a todo lo establecido, de modo que el establecer ese comportamiento como la norma para un grupo, ya no puede ser rebelde, entonces pasa a ser estetico. Claro que la rebeldia es destruccion, porque la oposicion requiere de esa destruccion. Destruyes, para poder reconstruir. Lo que tu destruyes quieres poder reconstruirlo tu, ¿por que? Muy sencillo, porque aquello a lo que te opones es algo que tu no construiste. Cuando uno tiene un claro entendimiento de si mismo, se da cuenta de que las normas establecidas le son ajenas, uno tan solo puede construirse a si mismo, y cuando se ha construido individualmente, siente la necesidad de deshacerse de aquello que lo oprime. Por eso surge la rebeldia, porque se tiene una clara conciencia del yo, para poder redefinir las normas a seguir. No para un rebaño, si no para el individuo.

  • 8

    Avatar de hernandodesoto !

    Tanto Tyler Durden como su contrapartida antes del desdoblamiento demostraron una cosa: si vas a favor del sistema sólo lo mantendrás y se colapsa/ si te basas en un cambio a través de la violencia extrema y te rodeas de descerebrados que no pueden nada sin el líder, no sirve de nada y provocas, además, muertes -integrales y cerebrales-... es necesario pues un cambio desde el individuo -el cambio que quieras en el mundo óbralo antes en ti mismo que diría Gandhi-, asumir la propia responsabilidad paulatinamente, preferentemente antes de que estés tan jodido que convertirte en Tyler Durden parezca la única salida

    Basta ya de falsas revoluciones y promesas Indignez vous!

    Abrazos

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