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"Editar es compartir e impulsar lo que a uno le parece que es muy bueno"; entrevista a Román Piña
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"Editar es compartir e impulsar lo que a uno le parece que es muy bueno"; entrevista a Román Piña

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Es uno de los enfant terrible de las letras mallorquinas. Columnista, profesor de secundaria, poeta, editor, agitador... Además de haber publicado hace poco su última novela, 'Y Dios irrunpió de buen rollo', Román Piña es la cabeza visible de la Editorial Sloper y de la revista literaria 'La Bolsa de Pipas', que acaba de ver editado su número 100, completando un recorrido que tiene ya cerca de veinte años. Charlamos un poco con él sobre esta efeméride.

Papel en Blanco: Si te digo 'Gomila Park', ¿qué me dices?
Román Piña: De niño nuestra abuela nos llevaba a ese parque hoy desaparecido, cuando iba por ese barrio por ejemplo a ver a la modista. Es un fetiche de mi biografía, y en realidad el título del primer artefacto que publiqué. Rima con 'Jurassic Park' y aún rimaba más cuando apareció. Fue una prueba de edición alternativa que cayó en gracia y por su bajo coste hizo posible iniciar La Bolsa de Pipas. 'Gomila park' llevaba un subtítulo, “treinta poemas sobre la marcha”. La marcha de la Gomila de los 90. En concreto de unos estudiantes y su profesor de literatura, a quien intentaron emborrachar.

PeB: En nuestro mundo de redes sociales, la inmediatez nos arrastra de una forma absurda pero implacable. ¿Cómo resumirías 'La Bolsa de Pipas' en 140 caracteres?
RP: Literatura que se devora: el intento iluso y perverso de colocar la poesía en lo más alto de la cadena alimenticia: las cajeras de Carrefour preguntando al cliente si quiere poemas.

PeB: ¿Cómo surge un proyecto como 'La Bolsa de Pipas'?
RP: Por una conjunción de varios elementos: tres amigos con ganas de publicarse y publicar a otros, un editor que los apoya, una buena acogida de prensa y público. Surgir no es ningún mérito, lo que es complicado es aguantar más de un lustro.

PeB: En 'La Bolsa de Pipas' han publicado autores conocidos, pero en general has apostado por autores o bien poco conocidos, o bien noveles. ¿Hay algún nombre del que te sientas particularmente orgulloso de haber “descubierto”?
RP: Hay muchísimos, pero haberlos descubierto yo no sé implica que hayan sido descubiertos. En un escalón u otro de la pirámide del reconocimiento, los autores siempre necesitan más lectores. He intentado llamar la atención sobre nombres en cualquiera de los escalones. Algunos los conocí antes por sus libros, de modo que no los descubrí, pero los apoyé: David Torres, Alejandro Cuevas… Prefiero la palabra “contento” a orgulloso, y la verdad es que no estoy particularmente contento, sino generalmente contento. Si alguno ha triunfado no ha sido gracias a la Bolsa de Pipas. La revista sólo está para animar un poco.

PeB: ¿Qué representa 'La Bolsa de Pipas' en un mundo donde la literatura es cada día más evanescente, en todos los sentidos?
RP: Hace veinte años era un aire fresco, hoy es representa un ejemplo de constancia. Es una reliquia de aquellos tiempos en que la literatura impresa tenía un aura de prestigio y nadie recitaba poemas leyendo un móvil.

PeB: En los últimos años la revista ha incorporado aportaciones gráficas que iban más allá de la palabra. ¿Cómo ha sido eso? ¿Por qué esta apuesta?
RP: Al conseguir llegar a 80 páginas, vi la posibilidad de invitar a la revista a ilustradores, fotógrafos e incluso a bandas de rock, publicando las letras de sus canciones. La razón de más peso es que rompían la monotonía visual de texto y sólo texto. De paso nos acercábamos a revista cultural en sentido más amplio, no sólo literaria.

PeB: En tu trayectoria combinas el trabajo de escritor con el de editor. ¿Cuál es el que más te gusta? Ser editor, ¿se nace o se hace?
RP: Creo que se nace editor. Entiendo por editor una disposición nata a compartir e impulsar lo que a uno le parece que es muy bueno. Sean libros, discos o frutas de temporada.

PeB: 'La Bolsa de Pipas' ha sido también la plataforma de arranque de algunas series de ediciones, como la colección La Guantera. Actualmente mantienes el sello Sloper. ¿Nos podríamos recomendar, digamos, tres títulos de vuestra colección?
RP: Los más recientes, por no hacer feos: 'Los niños bomba', de Bea Cantero, 'Los insignes' de David Pérez Vega y 'Antenas sobre el ático', de Andrés Isern. Todo novelas.

PeB: Si tuvieras que elegir... ¿Sombras de Grey o Umberto Eco?
RP: Umberto Eco. Que sabía latín.

PeB: ¿Cuento o novela?
RP: Novela. Admiro especialmente lo que desafía la gravedad.

PeB: ¿Cortázar o Borges?
RP: Cortázar.

PeB: ¿Naranja o limón? Naranja.

PeB: ¿Nod comentas qué estás leyendo actualmente?
RP: Vonnegut, 'Cronomoto' (Malpaso) y 'Los techos de agua', de Gabriel Bertotti (Món de llibres).

PeB: ¿Tienes algún proyecto en marcha?
RP: Como autor reescribir una vieja novela. Como editor nada especial, o la especial rutina de seguir descubriendo libros.

PeB: Pues eso es todo. Le damos muchas gracias a Román por concedernos su tiempo.
RP: A ti.

Podéis encontrar 'La Bolsa de Pipas' en Palma, en las principales ciudades de España y en internet. Más información La Bolsa de Pipas

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