Francisco Ayala cumplió la semana pasada 101 años e inauguró ayer la sede de su fundación en Granada. Como quedó claro hace unos años que el milenio no acababa en el 2000 sino en el 2001, digo yo que a los siglos también se les pondrá punto final en el año 101. En cualquier caso el de ayer es el último acto del año conmemorativo del autor, que ve así cómo su legado, repartido entre Madrid y Sevilla, regresa a su ciudad natal. La Fundación Ayala tiene su sede en el Palacete de Alcázar Genil, cedido por la Junta de Andalucía.
Fiel a su carácter de fiero vitalista combativo – atemperado, como él mismo reconoce, por las muestras de cariño que ha ido recibiendo – Ayala nos ha regalado estos últimos días frases para el recuerdo:
Mi vida no ha sido una reflexión sobre el pasado, sino una mirada hacia adelante, incluso hoy día, que es absurdo, pero es así.
Yo he estado siempre en el presente con vistas al futuro, aunque no haya futuro para mí.
Es una inmensa alegría, después de haber estado tanto tiempo fuera, de haber recorrido el mundo, de haber actuado en varios continentes, poder volver a Granada cuando me encuentro frente al muro de la vida.
Espero que, cuando acabe el centenario, no me dejen descansar.
Yo, con mi humilde contribución, me comprometo a seguir dándole la lata.
Vía | Yahoo! Noticias
Más información | Entrevista a Francisco Ayala en ElPais.com

Comentarios
Nada en contra del artículo, tan solo mencionar un detalle sin importancia, los siglos y milenios terminan en el 101 porque se comienza a contar desde el 1. (No existe el año 0), sin embargo cuando hablamos de una persona, los años de esta si se han contado desde 0 y cumple el siglo a los 100 años.
Nada más que la pequeña aclaración, felicidades por el trabajo :D
Efectivamente, la explicación es tan evidente que merezco un tirón de orejas. La edad de Ayala es de un siglo+1. ¡Quién lo viera!