¿Cuál es el mayor secreto para convertirse en escritor? Transpiración, transpiración y más transpiración (I)

11 comentarios

La gente suele otorgar demasiada importancia a la genialidad y a la precocidad. Solemos recordar con más facilidad que determinado novelista consiguió la gloria antes de los 30 años, o que un científico ganó el Nobel cuando apenas había salido de la facultad.

Así pues, cuando los aspirantes a escritor me preguntan cuál es el secreto para escribir un buen libro, lo que esperan recibir es algo así como una receta que, por arte de birlibirloque, les nimbe de una aureola especial. Un atajo por el cual llegar al premio gordo. Un método a fin de reducir en lo posible años de pruebas y errores.

Si bien pueden existir algunos consejos para superar determinados obstáculos iniciales, siempre he sido de la opinión de que el mejor consejo que puede darse a un aspirante a escritor es el siguiente: transpira, transpira durante mucho, mucho tiempo.

Pensaréis: sí, eso es obvio, es necesario picar mucha piedra para llegar a algo en la vida (a no ser que tomes la vía Sálvame, por ejemplo). Pero tal vez esta idea no calará lo suficiente en vosotros hasta que leáis la siguiente historia, totalmente verídica.

Os voy a hablar de un abogado llamado Ben Fountain que, un día, de repente, decidió que quería ser escritor, aunque nunca había escrito nada antes que no fueran textos de temas jurídicos. Intentó ponerse a escribir por las noches, cuando llegaba del trabajo, pero estaba tan agotado que le resultaba imposible hilvanar las frases.

Así que tomó una decisión. Dejaría su trabajo y lo intentaría a jornada completa: afortunadamente su mujer tenía un sueldo que le permitía quedarse en casa. Pero no podía pasar el resto de su vida persiguiendo una quimera, así que su mujer y él pusieron un plazo máximo a aquel sueño.

Un lunes de febrero, el primer lunes que no tuvo que acudir al bufete de abogados especializado en negocios inmobiliarios, Fountain se sentó en la mesa de la cocina a las 7:30 de la mañana, y empezó a seguir el plan espartano que había trazado en su mente: lo iba a dar todo por demostrarse si servía para escribir o no. El plan consistía en escribir todos los días, todos ellos, sin excusa, al menos hasta la hora de comer. Luego podía descansar unos minutos, pero debía volver al trabajo unas horas más.

Su primera narración versaba sobre un corredor de bolsa que usa información interna, cruzando una peligrosa línea moral. Ocupaba 60 páginas, y Fountain tardó 3 meses en escribirla.

El primer año de escritura, Fountain logró vender dos relatos. Luego estuvo un tiempo sin ideas buenas, pero sin dejar de escribir y escribir. Más tarde consiguió publicar un cuento en Harper´s. Un agente literario de Nueva York lo descubrió y se interesó por él. Fountain acabó publicando una antología con sus mejores cuentos. Recibió críticas sensacionales. Ganó el Premio de la Fundación Hemingway / PEN y acabó siendo todo un best seller. Compararon a Fountain con Graham Greene y John Le Carré. Sueño cumplido, happy end.

Seguramente esta historia os resultará familiar. Hay innumerables películas y novelas que tratan de un joven que, tras un intenso esfuerzo, libera su creatividad y su talento innatos y encandila a público y crítica. Pero la historia de Fountain difiere un poco de todas esas historias que tenéis en mente, y además difiere en lo más importante: lo que convierte la historia de Fountain en algo común y las otras, que la recordáis, en excepciones.

Ese detalle es el tiempo. Fountain dejó su trabajo como abogado en 1988. Por cada relato que publicó en aquellos primeros años, sufrió al menos 30 rechazos. 30 por cada relato, sí, algo que probablemente acabaría con la autoestima de cualquiera. También escribió una novela que jamás logró publicar: invirtió 4 años en ella. Su periodo de bloqueo creativo duró 5 años. Y su consagración con su antología de cuentos no se produjo hasta el año 2006. Es decir, desde la mañana de aquel lunes de febrero hasta que Fountain alcanzó su sueño, pasaron nada menos que 18 años.

18 años de transpiración, dudas, rechazos, retrocesos y fe inquebrantable. 18 años en los que su esposa trabajó para mantener la casa (Fountain se convirtió en amo de casa todo ese tiempo).

Ahora, frente a la pregunta ¿qué debo hacer para convertirme en escritor?, qué pensaríais si os dijera: escribe durante 20 años, cada día, pase lo que pase, y quizá lo consigas.

La historia de Fountain no es una excepción, es la Historia. Es lo que sucede con la mayoría de autores que alcanzan cierta notoriedad. Y en la próxima entrega de esta serie de artículos sobre los secretos para convertirse en escritor, os lo demostraré con un fascinante estudio sobre la edad de los autores que triunfaron con sus libros.

Vía | Lo que vio el perro de Malcolm Gladwell

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Comentarios

  • 1

    Avatar de Aylos !

    Muy interesante. La verdad es que yo hace poco más de un año comencé a escribir novela (había escrito ya varios guiones de 5-10 páginas pero nada más) y la verdad es que no tengo una rutina especifica. Tanto llego hoy a casa y escribo durante horas como me paso una semana sin tocar el teclado. A mi, personalmente, no me gusta esa idea de "obligarme a hacer X páginas cada día", prefiero ponerme cuando me apetece y mira, por ahora me he acostumbrado a un ritmo de trabajo de unas 60 páginas al mes, aunque creo que invierto más tiempo en repasar y retocar pequeños detalles que no en el propio acto de escribir (y eso sin mencionar los blogs, comentarios, foros y demás, que aunque no lo parezca, son muchas palabras al mes xd).

    Escribí mi primer libro, que alcanzó 200 páginas, en seis-siete meses, pero necesité otro medio año para repasarlo todo, terminar de pulir algunos aspectos y borrar/editar muchos capítulos. La verdad, cuando me pongo a escribir me lo paso bien, pero cuando tengo que repasar y releer una y otra vez me pongo muy perezoso. Así que por ahora, aunque no sé si tengo madera de escritor, me limito a emplear cierta cantidad de mi tiempo libre en la escritura. Como de momento disfruto con ello ya es más que suficiente, pero por ahora no tengo claro cuantos ensayos y errores necesitaría para llegar a lograr algo “substancial”...

  • Respondiendo a #1:
  • 5

    !
    | 1 estrellas

    Por lo que cuentas da la impresion de que la escritura para ti es mas un reto que una necesidad obsesiva(lo digo por que yo la siento como una necesidad vital casi obsesiva),ya que parece que le das mucha importancia a la cantidad y no al estilo o tipo de escritura que te gusta. No digo que sea mejor un estilo que el otro,solo es una reflexion que me a suscitado tu comentario. ATTE:www.capitanito.es

    -- editado por última vez a las 01:22

  • 2

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    | 1 estrellas

    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Lo mejor es que la inspiración, si llega, te pille trabajando.

  • Respondiendo a #2:
  • 6

    !
    | 1 estrellas

    Si por que como te pille ....ando(añade a tu gusto el prefijo que creas conveniente)lo tienes claro. ATTE:www.capitanito.es

  • Respondiendo a #2:
  • 11

    Avatar de hernandodesoto !

    Amén a eso, Ro Prieto

  • 3

    Avatar de Luisiyo_ !

    Muy buen post, totalmente de acuerdo.

    Yo me recuerdo desde bien pequeño inventando historias y empece a escribir "seriamente" (empece una novela), aunque no se lo serio que podía escribir un chaval, con 12 años. No fue hasta los 16 cuando gane un premio de mediana importancia (excluyendo locales y comarcales). Debido a los estudios, deje de lado esta afición para centrarme en la carrera y he estado 3 años sin escribir. Una pausa que, aunque no ha sido por bloqueo creativo, si me ha hecho perder destreza. 

    Aquí es donde quería llegar yo, quería añadir a tu comentario que para ser un buen escritor (algo que no me considero pero que algún día espero conseguir) no sólo hace falta transpiración, también constancia. En mi caso, para volver a coger hábito y fluidez, decidí abrir un Blog de Relatos hará dos meses,(algo que quiero recomendar si eres novel que puede servir como alternativa contemporánea al encierro de Fountain y también, para darse a conocer) y cada vez me satisfacen más las historias y los personajes que voy consiguiendo.

    -- editado por última vez a las 21:20

  • Respondiendo a #3:
  • 7

    !
    | 1 estrellas

    Me parece cojonuda esta ilusion que destila tu comentario,a mi me transmite sinceridad,quizas por que a mi me pasa algo parecido con los personajes que traigo al"Mundo"incluso les cojo tal cariño y admiracion que me cuesta mucho tomar sus decisiones ya que me siento sumamente responsable de las consecuencias de sus actos tanto positivos como negativos,y como veo que los que leen mis historias me preguntan cosas de mis personajes, unos les caen mejor otros no tanto pero por lo visto coinciden con el perfil que yo queria darle a dichos personajes. Tengo una anecdota que me parecio muy sincera y sobre todo muy tierna....Te la cuento, "Las memorias del burro martin"es el titulo de una de mis historias con bastante humor y ternura,la cuestion es que voy escribiendo capitulos y publicandolos en mi web,un dia me encontre con una amiga que esta enamorada del burro Martin(la historia)y me pregunto que como iba a acabar Martin, y yo le dije que al final creo que morira...ella se quedo a cuadros y me pidio que por favor no lo matara que buscara otro final pero que no podia matar a Martin,por que le gustaria pensar que siempre puede salir en alguna historia,pero saber que a muerto le quitaria esa posibilidad..... Solo es una anecdota que me hizo pensar que algun dia quizas puede que Martin o cualquiera de los "Martines"que he creado salgan de mi ordenador para llegar hasta "TI"¿por que no?quien sabe. De momento te invito a mi pagina para que conozcas a martin y otras muchas historias. ATTE:www.capitanito.es

  • Respondiendo a #7:
  • 9

    Avatar de hernandodesoto !

    Pues muy tierna la historia y tienes mucha razón, a veces las creaciones de uno le inspiran modestas vibraciones y luego se da cuenta uno de que las valora más la ´audiencia´ poca o mucha que pueda tener, contando familiares, amigos y lectores ocasionales.

    Aunque no he podido evitar acordarme de la historia de ´Misery´ ;D ... Ten cuidado con tus fans y que no te pillen desprotegido

    Abrazos

  • 4

    Avatar de carlos68 !

    Suele pasar que los escritores noveles quieren el triunfo con la máxima rapidez, sin saber que se necesita un esfuerzo y muchos rechazos, para poder triunfar en el mundo editorial. Muy buen post. Saludos.

  • Respondiendo a #4:
  • 8

    !
    | 1 estrellas

    Yo como (enfermizo)entusiasta de la escritura que me siento conozco el gran esfuerzo y sacrificio que significa esta"determinacion"de escribir,por que cuando uno escribe deja de lado muchas cosas,el egoismo se apodera de uno y no existe nada mas que tu mundo,que se reduce a tu cuaderno,tu pluma,tus manos y tu cabeza,el resto ni siquiera es secundario...solo son molestias que te distraen. Mi triunfo es tener a mi lado una persona que me comprende y nos queremos a pesar de mi enfermiza pasion,le gusta lo que escribo y comprende que necesite dejarlo escrito. A pesar de todo estoy completamente de acuerdo en lo que dices de las dificultades que tienen los que buscan el triunfo y el aplauso de las editoriales. ATTE:www.capitanito.es

  • 10

    Avatar de hernandodesoto !

    Como decía Clooney soy el menos indicado para dar consejos sobre... bueno, sobre cualquier cosa. Sólo escribo de manera ocasional, articulitos, reseñas, y algún que otro verso suelto... quién sabe si tendrá algún valor para alguien lo que escribo, pero debe empezar teniéndolo para el que está al otro lado de la ´estilográfica´...

    Me ha gustado mucho el artículo, Sergio -los disfrutaría más si no fueran tan breves ;(... por suerte muchos tienen continuación-; yo añadiría, empero, un consejo que de seguro otros/as darían mejor que yo. Y es el de que todo escritor que quiera vivir de ello -animo a todos los demás que no dejen de escribir, que escritores somos todos- o que simplemente ame esa actividad que LEA -decía Dalí que nadie puede crear sin antes copiar-. Inundar el consciente, preconsciente e inconsciente de sensaciones y palabras, si es posible, en varios idiomas. Y no es baladí lo que pretendo decir, creo, pues no recomendaría tanto la cantidad de lectura -que es importante-, como la variedad, de temática, de estilos, en diferentes momentos, con comentarios propios de lo leído... y que se compartan opiniones -sobre cualquier cosa-, escritos, recitaciones... el que escribe debe saber vivir en las conversaciones, ha de desarrollarse como hablador... con otros/as que hayan caído presas de la misma dulce enfermedad sin claro remedio... que transpiren lecturas, que creen historias, que las cuenten de diversas maneras, hasta dar con la aromática fusión de fondo y forma si la hay y que se diviertan mientras encuentran sus recetas, que lean en voz alta a otros y que disfruten oyendo lecturas, que se sumerjan en la palabra... no sólo el tiempo es importante: el grado en que uno se involucra se nota a cada frase... claramente viviendo lo más posible, desarrollando el propio yo, sorprendiéndose a uno mismo -quizá el único deber y derecho de todo creador- para a la vez -sin dejar lo aristotélico para abrazar a Platón- contar con buenos baúles de viaje -que cuanto más grandes y cargados más ligeros son- y despertar la sed de nuevas vivencias que quizá sólo encontrará leyendo a otros y reconociéndose en la propia tinta...

    Y ahora probad a decirme que estoy equivocado ;D

    Abrazos

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