¿A qué edad escribió Mark Twain Las aventuras de Huckleberry Finn? A los 49 años. El crítico literario Franklin Rogers escribió sobre la técnica de Twain: “Su procedimiento rutinario parece haber sido comenzar una novela con algún plan estructural que generalmente pronto se demostraba defectuoso, con lo cual él buscaba un nuevo hilo argumental que vencería la dificultad, volvía a escribir lo ya escrito y luego seguía adelante hasta que algún nuevo defecto le forzaba a repetir el proceso.”
No en vano, Twain tardó 10 años en terminar su libro.
Por su parte, Daniel Defoe escribió Robinson Crusoe con 58 años.
Alfred Hitchcock tuvo su mejor racha cinematográfica (Crimen perfecto, La ventana indiscreta, Vértigo, Con la muerte en los talones y Psicosis) entre la edad de 54 y 61 años.
La idea de Galeson de que la creatividad puede dividirse en dos tipos, conceptual y experimental, tiene un número de implicaciones importantes. Por ejemplo, a veces pensamos que lo que les pasa a los de maduración tardía es que tardan en arrancar. Como no comprenden que algo se les da bien hasta que cumplen los cincuenta, lógicamente alcanzan el éxito tarde en la vida. Pero esto no es exactamente así. (…) También pensamos a veces que, cuando a un artista se le descubre tarde, fue porque el mundo tardó en apreciar sus dones. En ambos casos se presume que el prodigio y el maduro tardío son fundamentalmente lo mismo, y que un florecimiento tardío es sencillamente un genio bajo condiciones de fracaso en el mercado. Lo que el argumento de Galenson sugiere es algo más: que los tardíos florecen tarde porque, hasta un momento tardío de sus carreras, sencillamente no son muy buenos.
¿Cuántos aspirantes a artista sencillamente no lo consiguieron porque, al poco de empezar, no alcanzaron los objetivos que popularmente se consideran habituales? Millones. Millones de personas que se creyeron el cuento de que genialidad, si no viene de serie, no es genialidad, y además resulta de todo punto frustrante perseguirla sin garantías de que se alcanzará algún día.
Tal vez una mayor divulgación de cómo funciona realmente la genialidad, y de que los grandes maestros no nacieron grandes sino que se hicieron grandes tras décadas de penosos esfuerzos y peajes draconianos, tal vez, digo, fomentaría una nueva oleada de autores que podría enriquecer enormemente el paisaje cultural.
Tal vez ayudaría que, ante la próxima pregunta sobre el secreto del éxito, el interpelado preguntara, bien, ¿cuántos años llevas intentándolo de manera constante? Si la respuesta no se estima en décadas, ya sabéis lo que toca.
Podéis profundizar en las nuevas teorías sobre la excelencia y el virtuosismo en los artículos que escribí para Genciencia sobre este tema: Practica 10.000 horas para ser el mejor: el talento innato (I) y (y II)
Vía | Lo que vio el perro de Malcolm Gladwell

Comentarios
Algo de talento hay que tener...un poco, un pellizco de creatividad e imaginación, aderezar todo con la observación, especialmente de la condición humana, una cucharadita de emoción sin pasarse que quedaría dulzón, la experiencia(sin duda madre de la ciencia) es la base del pastel y mucha dedicación, trabajo sudor, lágrimas, inseguridad.....Creo que todavía estoy a tiempo de cocinar.
Estoy de acuerdo contigo, Teresa: en la primera parte
http://www.papelenblanco.com/escritores/cual-es-el-mayor-secreto-para-convertirse-en-escritor-transpiracion-transpiracion-y-mas-transpiracion-i
dejé escrito algo parecido. Lo de las edades, el genius praecox y demás... únicamente estereotipos basados en los deseos compartidos de que el talento se desarrolle sin esfuerzo, de manera totalmente espontánea y sin límites... afortunada o desgraciadamente para nosotros, una manifestación, obra, exige compromiso: son catalizadores de vivencias y como tales no pueden surgir a la ligera
Abrazos
Algo de talento hay que tener...un poco, un pellizco de creatividad e imaginación, aderezar todo con la observación, especialmente de la condición humana, una cucharadita de emoción sin pasarse que quedaría dulzón, la experiencia(sin duda madre de la ciencia) es la base del pastel y mucha dedicación, trabajo sudor, lágrimas, inseguridad.....Creo que todavía estoy a tiempo de cocina
rrrrrrrrrr
En el post lo dices claramente: no hay edad para escribir, sólo con el esfuerzo se consiguen las metas y los sueños. Muchos escritores que han pasado de los cuarenta, opinan que ya van tarde a la literatura, porque tenemos el concepto del escritor/a como Ana María Matute que empezó desde muy chiquitina, y no suele ser así. Saludos.
Quizá sea una campaña de algunos escritores que no quieren que el círculo de autores con ventas engorde, porque, ¿no tenéis la sensación de que muchos se empeñan en decir que escriben desde que tienen conciencia? Y no sólo escritores, también actores, pintores, músicos... Crean una elite tan inalcanzable para el que no haya empezado a escribir en la infancia como los modistos con la talla 34. Así, los demás los adoran porque ese "crear" desde la niñez para ellos es ya imposible. Suena un poco paranoico, pero hace tiempo que apenas creo en que estas cosas sean casuales y sin ninguna intención. Ningún escritor comprometido con la literatura esgrime tal argumento como fundamental en su trabajo.
Puede que haya entendido mal tu comentario, pero no creo que quien diga que escribe desde pequeño lo haga para evitarse competencia, sino más bien para demostrar el tiempo que lleva dedicando a la literatura, lo que refuerza el hilo conductor de estos tres post, el esfuerzo. Saludos
Yo entiendo esas declaraciones a que es algo que desde siempre les ha llamado la atención. Igual que quizá a un deportista le tirarán "desde siempre" los deportes y la educación física, puede que haya personas que han sentido esa relación próxima con la letra escrita.
Muy buen comentario. El tópico de Escribir desde que tengo uso de conciencia y el de Mis personajes tienen vida independiente Deberían ser dos razones sucifientes para no leer a un autor.
An Mª Matute empezó jovencísima, "El cuaderno Gris" de Josep Pla es el diario de un joven estudiante...Los dos parecen haber escrito su obra maestra y luego no han tenido mucho más que decir aunque hayan escrito otras cosas.
A veces pienso que cada escritor tiene dentro una gran obra, la obra de su vida, y luego da vueltas en círculos por su universo...aunque aparentemente cambie la temática y el estilo, nosotros, sus lectores, lo reconocemos, reconocemos su escritura y vemos su alma a través de ella.Quizá escriba un único libro en trocitos...
La edad no importa. ¿A quién le importa que la tierra de una vuelta completa alrededor del Sol? ¿Cuantas vueltas ha de dar para que alguien se convierta en escritor?
Me han encantado los artículos, los tres, este y los dos de Genciencia. Está claro que el debate entre el genio y el esfuerzo siempre es interesante, nada más hay que ver cómo se vuelca la gente en los comentarios.
Personalmente, soy de las que creen en la mezcla: genio Y esfuerzo. Todos podemos practicas 10.000 horas de un arte, pero a aquel que tenga facilidad innata para ese arte en particular le resultará infinitamente más provechoso. Y eso se verá en la excelencia del trabajo que realice.
Aunque ojo, no hay que olvidar que también se pueden echar a perder los logros de ese trabajo duro si uno relaja el nivel de producción o ensayo.
Estoy con Mª Teresa en lo del escritor y su gran obra y su gran tema. Alguna vez he reflexionado sobre eso en mi blog, pero teniendo en cuenta que es mi primer comentario evito el spam :)
No te prives, Mosky, que estamos entre amigos y siempre será estupendo enriquecer el debate :)
Bueno, la última vez que pensé un poco en el tema fue aquí http://sehaescrito1crimen.blogspot.com/2010/11/escribe-de-lo-que-conoces.html Aunque me suena tener más de lo mismo en los archivos :)
Bueno, la última vez que pensé un poco sobre el tema fue aquí http://sehaescrito1crimen.blogspot.com/2010/11/escribe-de-lo-que-conoces.html Aunque es una reflexión recurrente :)
Interesante, Mosky. Y, sobre todo, muy bien escrito. Enhorabuena :)
:) Gracias!
Excelentes los tres post, Sergio.
Ha sido un golpe para mí muy duro leerlo. Mi mayor anhelo en la vida es convertirme en un escritor profesional pero me desanimo con mucha rapidez; he mandado relatos a concursos pero siempre esperando en ganar el primer puesto ipso facto, de inmediato. Se me olvida que el escritor más que buscar la fama y el reconocimiento debe escribir con el alma y estos post me lo han recordado.
Muchas gracias.
Abraxas21, para los momentos de desmoralización, lee Para ser novelista, de John Gardner. El Maestro entre los Maestros de Escritores. Es mi comodín para cada vez que me mustio un poco con esto de la literatura :)
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