Aprovechando que ayer hablábamos sobre Quevedo, vamos a recordar la celda en la que murió el escritor, en Villanueva de los Infantes, el 8 de septiembre de 1645.
Hace algo más de un año que estuve en esta villa, y pude ver la cama en que dicen que murió Quevedo, muy pequeña, por cierto. La estancia se encuentra en la Hospedería Real El Buscón de Quevedo, un hotel ubicado en el Convento de los Dominicos, que data del siglo XVI. El acceso a la estancia donde pasó sus últimos días el escritor es gratuito.
Por cierto, que en la celda cuelga un cuadro con el siguiente soneto, escrito por Quevedo cuando ya presentía su cercano fin, y en el cual el genio se intenta convencer de que la muerte no le debe aterrorizar:
Ya formidable y espantoso suena
dentro del corazón el postrer día;
y la última hora, negra y fría,
se acerca, de temor y sombras llena.
Si agradable descanso, paz serena
la muerte en traje de dolor envía,
señas da su desdén de cortesía:
más tiene de caricia que de pena.
¿Qué pretende el temor desacordado
de la que a rescatar piadosa viene
espíritu en miserias anudado?
Llegue rogada, pues mi bien previene;
hálleme agradecido, no asustado;
mi vida acabe, y mi vivir ordene.
Sitio Oficial | Hostería Real El Buscón
En Papel en Blanco | El muerto era Quevedo
