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Cortázar

Hace unos días dábamos la noticia de que acababa de publicarse una edición especial de las Historias de cronopios y famas con tres relatos inéditos; ahora descubrimos que dentro de poco podremos disfrutar de nuevos y numerosos textos de Julio Cortázar que habían permanecido en el olvido, literalmente “en el fondo de un cajón”.

En realidad, fueron cinco los cajones de la vieja cómoda familiar que se descubrieron atiborrados de escritos. La sorpresa se produjo el 23 de diciembre de 2006 a manos de Aurora Bernárdez, primera esposa y albacea de Cortázar, y de Carles Álvarez, estudioso de la obra del argentino. Éste último fue el encargado de catalogar el “tesoro encontrado”, para lo que realizó un inventario de un centenar de folios en el que se indexaban más de 750 objetos. En los tres primeros meses salía a un inédito por día, afirma Álvarez.

El desorden inicial de los cajones se ha volcado, con trabajo, paciencia y organización, en un volumen que el próximo mes de mayo publicará Alfaguara simultáneamente en Argentina y en España: Papeles inesperados. En él, los admiradores del enormísimo cronopio podremos deleitarnos con: 11 relatos, un capítulo inédito de ‘Libro de Manuel’ (no incluido en el texto conocido “por redundante y por su alto contenido erótico”), 11 nuevos textos pertenecientes a ‘Un tal Lucas’, cuatro autoentrevistas, 13 poemas desconocidos, una treintena de artículos variados sobre literatura, política, viajes, etc., y demás “textos inclasificables” al más puro y lúdico estilo cortazariano. Por cierto, los tres relatos de cronopios recién editados también salieron de esta recóndita cómoda.

Para Julia Saltzmann, editora de Alfaguara en el país austral:

El arco vivencial de Cortázar aquí reflejado va desde principios de los años treinta hasta casi 1984; por eso nos permite ver desde el personaje más engolado al más lúdico, del Cortázar profesor de provincias al más político, comprometido y crítico. Para mí es, junto con la correspondencia, el otro gran texto autobiográfico, donde se ve la formación de la persona y del escritor; del precortázar al Cortázar famoso.

Así que, ya lo saben, amantes de la rayuela, de los osos de las cañerías, de bailar tregua y catala: todavía nos quedan palabras de don Julio con las que jugar.

Vía | El País
En Papel en blanco | Julio Cortázar

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