El escritor británico Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, murió ayer en Londres, a los 78 años. Pinter sufría de un cáncer de hígado que hace unas semanas le impidió acudir a su investidura como doctor honoris causa en la Central Schoold of Speech and Drama de Londres.
En el momento de concederle el Nobel, la Academia sueca lo calificó como el representante más destacado del teatro británico de la segunda mitad del siglo XX, que merecía ser galardonado porque
devolvió el teatro a sus elementos básicos: un espacio cerrado y un diálogo impredecible, donde la gente está a merced de cada uno y las pretensiones se desmoronan […] descubre el precipicio que subyace en las diarias cuestiones cotidianas y fuerza la entrada a los cuartos cerrados de la opresión
Pero Pinter no sólo cultivó el teatro, sino que también ejerció como actor y director teatral, guionista y poeta. Perteneció a la generación de los Jóvenes Airados británicos (Angry young men) y siempre demostró un profundo compromiso político que se agudizó durante los últimos años con la invasión a Irak. Calificó a el ex primer ministro británico, Tony Blair, como “criminal de guerra” y se refirió a Estados Unidos como un país “dirigido por una pandilla de delincuentes”.
Sus piezas teatrales más famosas son The Caretaker, La fiesta de cumpleaños y The Dumb Waiter. Por lo general, sus obras fueron inscritas en el “teatro del absurdo”, y en las primeras se apreciaba la influencia de Samuel Beckett, de quien fue amigo. En televisión y cine, su trabajo más conocido fue el guión de La mujer del teniente francés (1981), basada en la novela homónima de John Fowles. Estaba casado con la también escritora Antonia Fraser.
Vía | Yahoo! Noticias
En Papel en blanco | Harold Pinter

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