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Lazarus Long es uno de mis personajes indispensables. No en vano firmo como si perteneciera a su extensa familia. Lo que, si termináis este texto, entenderéis que puede ser verdad. Y, aunque no lo creais, os hará conocerlo a él y conocerme a mi.
Lazarus es pelirrojo, enérgico, valiente, brillante y carece completamente de los prejuicios morales que nos impiden vivir con intensidad. Es un individualista, desprecia las religiones y odia la autoridad y las normas. Nadie puede decirle que debe vivir de determinada manera porque entonces se revela y sigue su camino quemando las naves.
La aventuras de Lazarus comienzan en ‘Las 100 vidas de Lazarus Long’. Un caballero que murió de viejo demasiado joven decidió dedicar su fortuna a conseguir que hubiera humanos que fueran los más longevos posible. A través de una Fundación anima, mediante incentivos económicos, a los hijos de personas naturalmente longevas a casarse entre si, lográndose un grupo de humanos que viven el doble que los demás. Para ocultarse inventan trucos variados. Temen una caza de brujas. Y en el contexto de estas familias, las Familias Howard, nace Woody Wilson, un niño dÃscolo y libertario, que se convierte, cuando el secreto es descubierto, en el Moisés que saca de la Tierra a sus compañeros. Ese niño, que por entonces ya es el humano más viejo aunque no se le note ni en el cuerpo ni en el corazón, es Lazarus. Roba una nave y saca a sus familiares de la Tierra para salvarlos llevándolos al espacio. En sus aventuras topan con civilizaciones en las que la inmortalidad cuesta la libertad o la individualidad, convirtiendo la novela de aventuras en una metáfora sobre la esencia del Hombre.
Cuando leà este libro no debÃa tener más de doce años, quizá no fuese la lectura más adecuada para una preadolescente, pero doy gracias a la biblioteca de mi padre, donde pasaba mi tiempo, porque me cambió la visión del mundo más que ningún maestro.
Nos encontramos de nuevo con Lazarus en ‘Tiempo para amar’, miles de años después. El éxodo de los Howard hizo que la Humanidad comenzara a investigar sobre longevidad, consiguiendo, por métodos médicos, alargar la vida de quienes pueden permitÃrselo. Y además, impelidos por la superpoblación creciente, comienza la Diáspora del género humano por toda la Galaxia. Lazarus, durante milenios, ha sembrado de hijos el Universo tanto que raro es el humano que no se emparenta con él. Pero no es ningún monarca ni ningún erudito, es un hombre vital y libre, como ha sido siempre. Sin embargo, a los 2.400 años, se siente viejo y cansado. Y decide morir en paz. Pero es descubierto y llevado contra su voluntad a una clÃnica de rejuvenecimiento. Alli va recordando su larga experiencia. Contando aventuras sobre el amor, la familia, la libertad, la autosuperación. Y sus sentencias, ese compendio de sabidurÃa vital, que digan lo que digan, hablan de librepensamiento y optimismo. Algunas de ellas, que no todas, son estas:
¡Todo en exceso! Para saborear la vida, tómala a grandes bocados. La moderación es para los monjes.
Se vive y se aprende. O no se vive mucho.
Todas las sociedades se basan en leyes para proteger a las mujeres gestantes y a los niños pequeños. Todo lo demás es añadidura, excrecencia, adorno, lujo o necedad que puede —y debe— desecharse en situaciones de emergencia para preservar la función primordial. Dado que la supervivencia de la raza es la única ética universal no hay otra base posible. El intento de idear una “sociedad perfecta” sobre una base que no sea la de “¡Las mujeres y los niños primero!” es, además de necio, automáticamente genocida. Sin embargo, los idealistas visionarios (todos ellos varones) lo han intentado sin descanso…, y sin duda seguirán intentándolo
Esta sentencia siempre me hace pensar en mi amigo
Rafael Sánchez, que es uno de esos polÃticos idealistas a los admiro.
Cualquier gobierno funcionará si la autoridad y la responsabilidad son iguales y van coordinadas. Esto no garantiza que sea un gobierno “bueno”; sólo garantiza que funcionará. Pero los gobiernos asà no abundan, casi todo el mundo quiere mandar pero no quiere cargar con su parte de culpa. A esto solÃan llamarlo “sÃndrome del pasajero que conduce
Respecto a esto, a la manÃa de quejarnos sin actuar, os remito a uno de esos textos que, aunque la realidad nos venza, a mi me quedan para siempre:
El borrego mutante.
Continúo. Lazarus, es el personaje mas representativo de Robert Heinlein y en torno a él se construyen historias y todo un Universo convergente en el que literatura y realidad terminan siendo parte de una creación autoexplicada, el solipismo panteista multipersonal. Es decir, son los grandes creadores literarios y mitológicos los que, al imaginar mundos, los hacen posibles realmente en otros universos paralelos. ¿Cierto? Pues os confieso que la idea me seduce.
También podemos encontrarlo como personaje secundario en ‘El gato que atraviesa las paredes’ y en ‘Viaje a través del crepúsculo’. Resulta fascinante, para el lector de Heinlein, encontrar como las historias que nacen en “La Luna es una cruel amante” terminan enlazandose .
Robert Anson Heinlein nació en el 1907, en Missouri. Se convirtió en ingeniero mecánico y entró en la armada, de la que fue retirado en 1934. En 1939 comenzó a publicar ciencia ficción siendo su primer relato el que apareció en la revista Astounding Science-fiction ‘La lÃnea de la vida’ (Lifeline). Durante la Segunda Guerra Mundial colaboró como como ingeniero civil . Después de la guerra continua escribiendo y gana dos premios Hugo, uno en 1956 por ‘Estrella doble’ (Double Star) y otro en 1959 por ‘Tropas del Espacio’ (Starship Troopers), una novela enormemente polémica que le hace recibir acusaciones de fascista y militarista.
En los primeros 60, con ‘Forastero en tierra extraña’ (Stranger In A Strange Land) galardonada también con el Hugo de 1962, se convierte en un gurú hipiee que habla de amor libre y de como los conceptos morales de la sociedad son convenciones.
En 1967 gana de nuevo el Hugo por ‘La luna es una cruel amante’ (The Moon Is A Harsh Mistress), una historia de revolución absolutamente indispensable, que quizá analice en un futuro porque unas simples lineas no bastan para llegar a comprender la sociedad ideal que construye.
‘Tiempo para amar’ (Time Enough For Love) y ‘El número de la bestia’ (The Number of The Beast) además de otras cuatro novelas, son sus producciones de los 70 y 80 hasta su muerte en 1988.
Heinlein y sus héroes son parte de la historia de la ciencia ficción. No en vano es uno de los elegidos como Gran Maestro. Sin su desarrollo de la ciencia ficción “hard” en la Era de Campbell y sin sus experimentos sociologicos el género no habrÃa sido lo que es. Era un iconoclasta, un provocador y un rompedor de prejuicios. Pese a sus claroscuros no creo que sea superado nunca.
Más información | Premios Hugo y Nébula de Ciencia Ficción. The Templeton Gate
Más información | About Heinlein. The Templeton Gate
Más información | Heinlein. Sedice.com
Comentarios
Yo también conocà a Heinlein hacia los 12 años gracias a la biblioteca de mi padre. Quedé enamorado de sus heroinas: Mujeres inteligentes con fuerte carácter y sentido del humor. Novelas como El número de la bestia, Puerta al verano o La luna… han contribuido a hacer de mà la persona que soy. Aún hoy me emociono al recordar las sensaciones que tuve cuando leà sus libros por primera vez. Eso sÃ, evito pensar demasiado en sus ideas fascistas :)
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