Se anunció el pasado día nueve y yo no estaba aquí para contároslo. Pero como bien se dice, más vale tarde que nunca. Ya tenemos flamante ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y nos es otro que el libanés Amin Maalouf. Todo un reconocimiento para un autor que sabe conjugar a la perfección el binomio Oriente-Occidente.
Nacido en Beirut en el seno de una familia cristiana, vivió los primeros años de su vida en Egipto y vive en París desde 1975. Su visión de árabe no musulmán, su amor por la historia, su defensa de los derechos y las personas, todo ello hacen de él un autor muy humano, y sobre todo, cosmopolita, como podemos ver en algunas de sus declaraciones:
Sigo siendo libanés, sin duda; pero también soy mediterráneo, francés, parisino, europeo… quizá por esa misma razón, alguno de mis personajes era originario de España, la Andalucía de las tres culturas…Por otra parte, el jurado del premio ha destacado precisamente estas virtudes del escritor libanés y justifican su decisión de esta manera:
Editores 0
Comunidad 0