Chimamanda Ngozi Adichie

Hace ya unos cuantos meses, a principios de verano, os hablaba de una novedad que llegaba a las librerías y me había sorprendido mucho. Se trataba de Algo alrededor de tu cuello, de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie. En ese momento estaba leyendo otras cosas, pero curiosa que es una, decidí darle una mirada en cuanto pudiera. Algo más tarde, comencé a leerlo en el trabajo, en el rato muerto de la comida. Creo que ya os lo he comentado alguna vez: elijo libros de relatos para leer allí, ya que no suelo comer en el trabajo y mis turnos cambian de vez en cuando.

De modo que empecé a leerlo un poco expectante, a la espera de ver qué me ofrecía este nuevo libro de relatos que me iba a transportar a un país tan desconocido para mí como lo es Nigeria. No se qué esperaba exactamente, pero el resultado no ha dejado de sorprenderme. Doce relatos repletos de seres humanos, no meros personajes, algunos exóticos y desconocidos, otros vagamente familiares. Una sucesión de situaciones cotidianas o brutales, pero en todos los casos terriblemente cercanas. Y es lo que me ha sorprendido, que todo sea tan familiar, porque quizás, inconscientemente, esperaba alguna especie de catálogo de sufridores o dramas continuos. Quizás fuera un poco pretencioso por mi parte asociar la literatura africana, desconocida para mí, con los titulares de las noticias que vemos a diario, pero no deja de asombrarme lo natural y cercana que parece una cultura tan diferente a la nuestra cuando lees este libro.

‘Algo alrededor de tu cuello’ es un libro de personajes, muy diferentes entre sí, pero un fiel retrato de personas de carne y hueso. Al no conocer la realidad nigeriana no puedo decir si sus personajes son la regla o la excepción, pero como lectora sólo puedo decir que resultan muy, pero que muy cercanos. El hermano encarcelado injustamente, la esposa que vive en Estados Unidos mientras el marido la engaña en Nigeria, la dolorosa experiencia de la inmigración, el matrimonio concertado que sólo trae desilusión, los conflictos tribales, la enorme diferencia entre ricos y pobres… Tomamos a los personajes como reales, con sus contradicciones y defectos, y, aunque no vivamos ni en Lagos ni en Estados Unidos, es fácil sentirse identificada con los sentimientos universales.

¡Vótalo!

Editores 0

Comunidad 0

Actividad de la comunidad