Habrá poca gente conectada a internet que no se haya enterado aún de la noticia, pero por si acaso ahí va el resumen: el juez de la Audiencia Nacional Del Olmo ha ordenado secuestrar los números de la revista satírica El Jueves por lo que considera “injurias a la Corona”. La portada de la revista muestra esta semana a los Príncipes de Asturias manteniendo relaciones sexuales para hacer un chiste sobre la ayuda de 2.500 por hijo recientemente introducida.
“¡Si te quedas preñada, esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!”, comenta el Príncipe. La fiscalía también ha pedido el cierre de la página web del Jueves y ha solicitado que otros medios no reproduzcan la viñeta, lo cual llega un poco tarde ya que la blogosfera no habla de otra cosa, los diarios lo llevan en primera plana y ha saltado a otros países. En El Jueves proclaman que el juez ha conseguido exactamente lo contrario de lo que se proponía y secretamente se estarán frotando las manos, porque llevan unos cuantos años de capa caída en ventas.
La cosa está muy caliente aún, pero sólo querría añadir unas pocas reflexiones:
· El secuestro de un medio es una iniciativa perfectamente legal que debe estar sin embargo justificada. De lo contrario, parece una desmesurada censura por capricho. Se entiende que el secuestro está justificado para proteger a un individuo o a una institución. Pero si hacer chistes sobre la sexualidad de la monarquía destruyese estados, hace tiempo que el Reino Unido sería un amasijo de ruinas.
· Una cosa es criticar a las instituciones y otra es hacerlo a los individuos que ejercen un cargo en ellas. El problema con la monarquía es que no distingue ambas cosas. Cuando un personaje público intenta atajar los chistes sobre él, enseguida se clama a la libertad de expresión como garante de democracia. Y una cosa es que la sátira nos parezca grosera o burda, pero qué duda cabe que el humor es el primer enemigo del autoritarismo y un órgano de lucha popular.
· La calumnia y la injuria son delitos punibles para todos por igual. El secuestro de un medio sólo suele ocurrir en casos excepcionales, para proteger a un menor por ejemplo. En caso de ser víctima deberás en primer lugar denunciar, pasar por un juicio y, de salir victorioso, recibir una indemnización. La Casa Real, sin embargo, ni siquiera estaba enterada de la actuación del juez.
· Por lo tanto, hay una ambigüedad a despejar en este asunto: ¿Qué es lo que supone una injuria a la Corona, el que se vea a los príncipes copulando o el que se afirme que Don Felipe no trabaja? Si se trata de esto último, significa que dos de cada tres opiniones vertidas regularmente sobre la monarquía en España son “injurias a la Corona”, porque es más que frecuente oír en los corrillos que cortar cintas ceremoniales, leer discursos y viajar por el mundo interactuando de diversas maneras con osos no es realmente un trabajo. ¿Y acaso se le puede impedir al ciudadano que discrepe del funcionamiento de una institución que financia con sus impuestos?
· Y si se trata de lo segundo, que la contemplación del regio coito implica injuria: ¿Acaso el juez no está enterado de que en la tradición borbónica, el poder asistir en directo a la concepción del heredero era un privilegio reservado a lo más selecto de la corte? Esta viñeta no es un insulto, es un regalo para el pueblo. Si se confunde en la real persona lo público y lo privado como en el caso de las bodas reales, si el fruto de su alcoba es determinante para el futuro del Estado Español: ¿es que no tenemos todos un poquito de parte en el ñaca-ñaca de Felipe y Leti?
Sitio Oficial | El Jueves

Comentarios
Ayer de pasada vi en televisión a José Manuel Parada (en serio que yo no quería, pero estaba allí) y, aunque no comulgo con las opiniones de este señor, dijo: "A mí también me han sacado en portada alguna vez y me lo he tenido que tragar". En el otro bando, dos personas le gritaban "¡No! ¡Denúncialos!". Tremendo.
Por cierto, muy acertados los comentarios ;-)
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