Que la protesta contra el canon en la biblioteca está subiendo de intensidad lo prueban hechos como el acaecido ayer noche, en el que un grupo de opositores a esta ley interrumpió la tradicional lectura del Quijote en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Fue una interrupción de cinco minutos con la que uno puede estar de acuerdo o no. La directora de la Biblioteca Nacional Rosa Regás, por ejemplo, ha optado por indignarse mucho y ya de paso desvincularse de la protesta contra al canon. “¿Quién? ¿Yo? ¡Nunca!”. Pelín exagerado me parece, sin embargo, actuar como la portavoz de Cultura del Partido Popular Beatriz Rodríguez-Salmones e ir hablando en el Congreso de una “rebelión popular” contra los derechos de autor. Que yo sepa nadie anda de momento apilando barricadas.
Criminalizar al opositor es una salida manida. Otra un pelín más sutil es llamarle idiota. No se si recuerdan al subsecretario de Cultura Antonio Hidalgo, aquél de el canon, ya veremos cómo lo hacemos. Pues hoy se ha despachado con estas lindezas:
Resulta sorprendente la desobediencia civil que plantea algún colectivo a una sentencia del Tribunal de la Unión Europea – señaló Hidalgo, quien insistió en que los 1’4 millones de euros que va a pagar el Estado y la Comunidades Autónomas es una “cantidad minúscula” que no va a afectar ni a los fondos de la Comunidades Autónomas ni a la inversión en bibliotecas.- La rebelión viene del desconocimiento de la auténtica realidad de los hechos
¡Estúpidos, estúpidos manifestantes! ¡No os habéis dado cuenta que el canon bibliotecario – esa minucia, esa chuchería, esa bagatela de 1,4 millones de euros – lo paga el Estado! Y el Estado, como sabéis, se financia con las ollas llenas de oro que encuentra la ministra al final de los arco iris y con los huevos de oro que algunos parecen tener por genitales para hacer semejantes declaraciones.
La solución que han encontrado se resume en: Los usuarios no tienen que preocuparse por pagar el canon cuando saquen un libro. ¡Ya lo habrán pagado! Sinceramente, me parece muy bien que nos tomen por idiotas a los mindundis que no hemos sido capaces de llegar ni a diputado. Pero que intenten hacerlo pasar con todo un economista como José Luis Sampedro es de vergüenza ajena. La única rebelión popular que debería preocupar a esta clase de políticos es aquella contra la incompetencia.
Más información | elmundo.es: Interrumpen la lectura de ‘El Quijote’ en protesta por el canon de las bibliotecas, Yahoo! Noticias: Regás se desvincula de la protesta contra el canon por préstamo de libros
En Papel en Blanco | José Luis Sampedro contra el canon bibliotecario, Praxis del canon bibliotecario

Comentarios
esstoy completamente de acuerdo contigo. no podría añadir mas
Pues lo de la rebelión contra la incompetencia no será porque no haya gente dispuesta…
De verdad, da vergüenza ajena que esta gente se otorgue el derecho de decidir como vivimos nuestras vidas ya que somos "tontitos".
Lo del "desconocimiento de los hechos" viene porque el Sr. Hidalgo no tiene idea de como funciona la financiación del estado, ¿no es cierto?
PD: Borra este mensaje cuando lo cambies!!
Te has confundido entre José Luis Sampedro y Ramón!
Edito el lapsus que me mencionas y por el que merezco ser corrido a gorrazos
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