Nominalmente ya era así desde que lo anunciaran desde agosto del año pasado, pero cuando acudíamos a la página nos dábamos cuenta de que no era cierto que pudieran descargarse las versiones completas y manejables de libros clásicos sin derechos de autor.
Pues bien, ahora aclaran desde el blog Google Dirson que desde esta semana sí está efectiva la herramienta que nos permite bajar a nuestro computador o PDA cualquiera de estos textos del catálogo digitalizado de Google Book.
Los ejemplos que ponen son los del Quijote de Miguel de Cervantes que se puede descargar aquí y de Sueño de una noche de verano de Shakespeare que se puede descargar aquí. En todo caso, siempre que busquen libros de algún autor han de estar atentos en los registros que digan texto completo, ya que, por lo general aparecen escaneadas algunas páginas nada más.
La crítica original que se le hacía a las descargas estribaba en que éstas eran solamente en formato encapsulado, o pdf, y no permitían ser manipuladas más directamente como, por ejemplo, haciendo búsquedas dentro del texto mismo. Ahora, como demuestra José Antonio Millán puede transformarse el texto a un formato manejable, transformable a través del sistema OCR o de reconocimiento óptico de caracteres. En esto último está, a mi juicio, el principal reto porque a veces ni siquiera en el archivo original escaneado puede leerse bien el texto ya que aparece desvirtuado.
Lo que sin duda es un adelanto es que, de esta manera, los textos serán más fácilmente manipulables con fines de estudio, citas, etc., y, como bien añade un comentarista al post de Millán, para transformarlo a archivos braille o de audio fácilmente accesible a otros públicos.
Vía | El futuro del libro
Sitio Oficial | Búsqueda de Libros en Google

Comentarios
Interesante. Claro que hay muchos libros en publico dominio que tienen la letra ilegible, borrosa o curvada por lo cual es muy dificil que la maquina pueda reconocer exactamente la palabra o la letra que corresponde. De hecho en algunos libros de google book tiene esos pequenhos problemas. se pone uno a buscar algo, y le resulta otra cosa diferente
Justamente, Gabriel, te has quedado con el punto más impormante y problemático. Yo estuve revisando algunos textos de Quevedo, por ejemplo y resultaban infames, muy incómodos de leer y no por el hecho de que fuera un castellano antiguo, sino porque al momento de escanear, trastorna una letra por otra y dificulta mucho la lectura. Es todo un reto este punto tcnológico. Es una maravilla poder tener el texto a la mano pero también lo queremos en buen estado y, por lo general, no podremos tener acceso a las ediciones que quisiéramos, sino a aquellas que tampoco le deban nada a traductores, editores, prologuistas, etc.
Saludos,