Nuestros hijos pueden ser sensibles a la estética incluso en el interior del claustro materno. Así que no es tan descabellado leerle cuentos antes de que nazca, tal y como sugieren dos psicólogos.
Anthony DeCasper y Melanie Spence solicitaron a futuras madres que, durante el último trimestre de embarazo, leyesen diariamente en voz alta durante tres minutos un pasaje de The Cat in the Hat, del doctor Seuss, o The King, the Mice, and the Cheese, de Nancy y Eric Gurney.
Examinados sólo un día o dos después de nacer, los bebés que habían estado expuestos a Seuss en el útero preferían a Seuss, y los que habían oído The King preferían The King, incluso cuando era otra persona quien leía las historias. Esto no equivale a decir que en el último trimestre los niños “entendieran” realmente el cuento del Gato, pero al parecer sí percibieron su ritmo característico.
Es decir, que nuestros futuros hijos no serán más inteligentes si les leemos historias. Pero sí podemos influir ya en sus gustos literarios, al menos en los primeros estadios de su vida.
¿Y también ocurre con la música? Al parecer, sí. Aunque el tema musical pudiera ser un poco más peliagudo, tal y como explica el psicólogo Gary Marcus:
Otro estudio reveló que los fetos del tercer trimestre podían captar la melodía de Mary Had a Little Lamb, y en otro se comprobó que eran capaces de reconocer el tema musical de un culebrón británico. (De todos modos, no estoy sugiriendo al lector que lo intente en casa. No es seguro que la exposición prenatal no tenga alguna consecuencia perdurable a largo plazo; algunos expertos creen que esta exposición deliberada podría ser realmente perjudicial para el sistema auditivo en desarrollo así como para los ciclos naturales de sueño-vigilia del niño.)
Vía | Kluge de Gary Marcus

Comentarios
Curioso :)
Yo a mi hijo le leería Harry Potter XD
¿Y si les estimulamos con literatura de vario pelaje? ¿Le gustará al futuro niño todo tipo de libros o su efecto se neutralizará? ;D
Siembra que algo queda!
Tengo tres hijas y a las tres les leí dentro y fuera del útero materno. Dos de ellas son lectoras. Una de ellas desde su más tierna infancia y la otra lectora tardía, empezó a leer al ver las historias en el Cine y a partir de ahí se adentro en la literatura...No pierdo la esperanza de que la tercera se una al Club...No recuerdo lo que leía cuando estaban en mi interior, pero ahora compartimos las lecturas. Siempre me han visto leer y disfrutar de la lectura.Siempre han sabido que es mi pasión y aspiro a que sea la suya también.
interesante
Tengo tres hijas y a las tres les leí dentro y fuera del útero materno. Dos de ellas son lectoras. Una de ellas desde su más tierna infancia y la otra lectora tardía, empezó a leer al ver las historias en el Cine y a partir de ahí se adentro en la literatura...No pierdo la esperanza de que la tercera se una al Club...No recuerdo lo que leía cuando estaban en mi interior, pero ahora compartimos las lecturas. Siempre me han visto leer y disfrutar de la lectura.Siempre han sabido que es mi pasión y aspiro a que sea la suya también.
interesante
Te puedo decir, y algo sé de esto, creo, Teresa, que más que la genética o el acceso a los libros per se, lo que ayuda a fomentar el hábito lector será ver a sus cuidadores/figuras de referencia leer, el compartir lecturas y comentarios sobre lo leído, el comparar textos con la narrativa de las películas, especialmente si los personajes se representan dentro y fuera de la pantalla... el hecho de naturalizar la lectura, en suma. El aprendizaje observacional es determinante para fijar un hábito que no es tan dependiente de la genética como el hablar.
Abrazos
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect