Cosas que probablemente no sabías de Sherlock Holmes: nunca dijo “elemental, querido Watson”

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  • La repetida frase “elemental, querido Watson” (Elementary, my dear Watson), jamás aparece en ninguna de las obras de Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes. Lo más próximo que encontramos a esta construcción popular es la que figura en El sabueso de los Baskerville: “Interesante aunque elemental”. O “Me temo, querido Watson, que la mayoría de sus conclusiones son erróneas”.
  • Las cascada donde murió Sherlock Holmes, se pueden visitar en Suiza, e incluso encontraréis allí una pequeña plaquita que conmemora la lucha final entre Moriarty y Holmes. El problema final es el cuento corto de 1893 en el que Arthur Conan Doyle narra la muerte de Holmes. Allí se explicita que Holmes viaja a las montañas suizas para entablar la discusión final con su Némesis, una de las mentes criminales más brillantes de Europa, el profesor Moriarty. Ambos forcejean a la vera de la cascada de Reichenbach, y Holmes se precipita al vacío, perdiendo la vida.

Al final, sin embargo, Holmes fue revivido no tanto por la presión de los lectores como de su madre.

Y es que los lectores de las aventuras de Sherlock Holmes sufrieron tal decepción con aquel desenlace que escribieron cientos de cartas al autor reclamando que Holmes resucitara. La presión de los editores también fue considerable, dado que las aventuras de Sherlock Holmes les proporcionaban pingues beneficios. Pero sólo una persona acabó por convencer a Conan Doyle: su madre. Su madre no le perdonó que acabara con la vida del detective de aquella forma tan triste.

Así que Conan Doyle escribió otro cuento, La aventura de la casa deshabitada, donde el doctor Watson relata cómo se le aparece Holmes disfrazado de viejo y deforme bibliófilo, contándole que, en realidad, el único que se había precipitado en aquella cascada fue Moriarty. Y asunto arreglado, todos contentos.

  • Stanfords es una de las mejores librerías de viajes del mundo. La librería fue fundada por Edward de Stanford en 1853, en Charing Cross, Londres. Las estanterías de Stanfords fueron recorridas por personajs como: Ernest Shackleton, Amy Johnson, Florence Nightingale, Cecil Rhodes, Sir Wilfred Thesiger. Incluso el personaje de ficción Sherlock Holmes compró un mapa de Stanfords en El sabueso de los Baskerville.
  • Conan Doyle describió al perspicaz Sherlock Holmes de la siguiente manera: cuerpo enjuto, nariz aguileña, labios finos… muy diferente a la imagen icónica que todos conservamos de Sherlock Holmes: el sombrero de cazador de gamos, un sombrero que nunca se menciona en la obra de Conan Doyle: es un añadido del ilustrador de The Strand Magazine Sidney Paget (que usó a su hermano como modelo para plasmar el aspecto final de Holmes). La pipa tan característica tampoco figura en las novelas: no apareció hasta que fue usada en una dramatización de teatro de uno de los relatos en la década de 1920.
  • La primera película sobre Holmes es una película muda que dura 30 segundos y se titula Sherlock Holmes Baffled.
  • El personaje del doctor Gregory House (Interpretado por Hugh Laurie en la serie de televisión House) está inspirado en la personalidad y capacidad analítica de Sherlock Holmes, por eso sus apellidos se asemejan, así mismo, el mejor amigo de House se llama James Wilson, que se asemeja al de John Watson, compañero de Holmes. En el capítulo 7 de la 2ª temporada, titulado “Cacería”, descubrimos que House vive en el 221B. El primer paciente de House en la serie se apellidaba Adler (Irene Adler fue la mujer que más influyó en Sherlock Holmes).

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