Sigue a Papelenblanco

Si el otro día descubríamos que una de las novelas más violentas e inmorales de la historia de la literatura era un icono romántico de las novelas de caballería (Lancelot) o que los cuentos infantiles de antaño dan sopas con ondas a los de hogaño si analizamos el número de escenas violentas que describen, hoy toca manchar de hemoglobina a otro prístino autor: William Shakespeare.

Aunque no lo parezca a simple vista, Shakespeare está a la altura, a nivel literario, de Dexter Morgan o Patrick Bateman.

Y es que en las obras de Shakespeare encontramos escenas de una brutalidad incluso difícil de digerir por los espectadores actuales, tan acostumbrados, presuntamente, a la violencia. Por ejemplo, Enrique V, uno de los héroes de Shakespeare, profiere en siguiente ultimátum de rendición a un pueblo francés durante la Guerra de los Cien Años:

Si no, en un momento esperen ver
Al soldado ciego y ensangrentado deshacer con turbia mano
Los ricos de sus hijas entre agudos chillidos;
A vuestros padres agarrados por la plateada barba,
Y sus venerables cabezas machacadas contra los muros:
A vuestros niños desnudos ensartados en picas.

En su reciente libro Los ángeles que llevamos dentro, el psicólogo cognitivo Steven Pinker disecciona otras cruentas escenas de las obras de Shakespeare:

En El rey Lear, el duque de Cornualles le arranca los ojos al conde de Gloucester (“Fuera, jalea vil”), por lo cual su esposa, Regan, le ordena al conde, que está sangrando por las cuencas, que se marche de casa: “Empujadle al otro lado de las puertas, y que huela su camino a Dover”. En El mercader de Venecia, a Shylock se le concede el derecho de cortar una libra de carne del pecho del fiador de un préstamo. En Titus Andronicus, dos hombres matan a otro y violan a su novia, a la que le cortan la lengua y le amputan las manos. El padre mata a los violadores y cocina con ellos un pastel que hace comer a su madre, a lo que también mata antes de matar a su propia hija por haber sido violada; luego lo matan a él y a su asesino.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

3 comentarios