Si te duele, ¡escribe!

29 comentarios

baudelaire.jpg¿Es necesario pasarlo mal para ser un buen escritor? ¿Sólo de los yacimientos del dolor surge la genialidad?

A nadie le gusta ser infeliz. Todo el mundo aspira a un bienestar, un statuo quo en el que se cumpla lo que dice la canción: salud, dinero y amor.

Pero ¿tener estas tres cosas incapacita a un escritor para engendrar una obra maestra? ¿La plenitud funciona como una neblina creativa? ¿La insatisfacción permanente origina novelas que hacen felices a los demás?

Una cosa está clara: cuando sufres, cuando padeces, cuando la realidad se empeña en tocarte las narices, entonces un esmeril afina tu sentido crítico, tu capacidad de análisis. Por ejemplo, si el polen no te ha provocado una profunda alergia a ti o a alguien que tú conozcas, ¿acaso cabe la posibilidad de que te intereses por el polen a un nivel profundo? ¿A un nivel que requiera cierta implicación emocional?

Estar bien, a gusto, suele estar asociado a cierto estado de embotamiento sensorial. Pero un desengaño amoroso, de repente, revoluciona nuestra mente, y sin darnos cuenta empezamos a ponderar todos los aspectos de la dependencia emocional, los entresijos de las relaciones sentimentales e incluso el sentido de la vida y de la muerte. Ser feliz suele estar acompañado de falta de cambio. Y sin cambio, sin ruptura, es difícil hacer notar al lector que te has dejado las tripas en el manuscrito de tu novela.

Para ser un escritor solvente quizá no sea imprescindible ponerse a llorar y patalear, tal y como decía Marcel Proust:

La enfermedad por sí sola nos lleva a percibir y a aprender, y nos permite llevar a cabo el análisis de los procesos que de otro modo desconoceríamos por completo. Un hombre que todas las noches cae rendido en la cama, y que deja de vivir hasta el instante en que despierta y se levanta, sin duda jamás soñará con hacer no ya grandes descubrimientos, sino tampoco algunas mínimas observaciones sobre el sueño. Apenas sabe que está dormido. Un poco de insomnio no carece de valor a la hora de hacernos apreciar el sueño, a la hora de arrojar un rayo de luz sobre esas tinieblas. Una memoria infalible no es un incentivo muy poderoso a la hora de estudiar el fenómeno mismo de la memoria.

Al parecer, cuando nos tocan las gónadas, adquirimos de repente cierto talante inquisitivo. Por eso nuestros antepasados dejaron de vivir en cuevas húmedas e inseguras e inventaron áticos en Manhattan. Porque querían ser felices. Y persiguiendo esa felicidad arcádica que acaso nos vuelva un poco tontos por fin, muchos escritores han sacado lo mejor de sí mismos.

El amante de Proust, por ejemplo, falleció en un accidente de avión cerca de Antibes. Stendhal padeció sufrió toda suerte de pasiones no correspondidas. Nietzsche fue un completo marginado del que se reían incluso los estudiantes. La lista de suicidas, borrachos y drogadictos es amplísima en el ámbito de la literatura y el arte en general. Muchas veces, la autoría intelectual, pues, parece no alcanzarse si antes no se capea el temporal. Los desdichados buscaron así la dicha.

Eso no significa, claro está, que sólo el marginado de clase, el feo, el impopular o el que sufre una orientación sexual indefinida acabará siendo un gran escritor. Ser sifilítico no te convierte automáticamente en Baudelaire. Pero el sufrimiento puede ser una llave para abrir ciertas puertas perceptivas que acaso puedan derivar en Las flores del mal. Puertas por las que escapar de una vida odiosa.

¿Tal vez habría que fundar un taller literario en el que, después de aburridas teorías sobre escritura creativa, se empiece a boicotear la vida de sus alumnos? Para que toquen fondo. Para que prueben a qué sabe el suelo. Para que sepan qué significa sentir a nivel epidérmico y también subcutáneo. Un taller literario en el que te obligan a contraer alguna enfermedad virulenta, en el que contratan a prostitutas para que te rompieran el corazón, en el que todos te sacasen la lengua, en el que te dijeran cada día que no sirves para escribir, que no lo haces nada bien, que eres un negado y que, con suerte, algún día acabarás mendigando por las calles.

Tal vez ese taller literario ya exista y se llame Vida. Así que vivid, vivid mucho, sufrid mucho. Y escribid manchando las páginas con vuestras tripas.

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Comentarios

  • 1

    Avatar de aama-88 !

    ¡Bravo! No quiero desmerecer el resto de entradas pero para mí esta es la mejor que he leído en esta web. Es algo que siempre tengo en la cabeza y que has puesto en palabras muy muy bien. Me encanta. Ahora estaría bien una "segunda parte" en plan '¿vivir bien, ganar dinero, hacerse famoso desmerece la calidad artistica de algo?' Parece algo sencillo pero hay muchas contradicciones en estos tiempos: gente que no lee a tal autor por ser famoso, gente que se cree mejor por no leer a ciertos autores porque no son merecedores de su lectura, la no existencia de un canon... creo que sería un buen tema para hablar. Hay mucha gente a la que le pones un poema y le dices 'es de Shakespeare' y te dice 'me gusta'. Luego le cambia la cara e intenta cambiar de opinión cuando le dices 'que no, que es de Boris Izaguirre' xD

    -- editado por última vez a las 22:28

  • Respondiendo a #1:
  • 14

    interesante

    Avatar de pilaruca !

    Cuando leo una novela pido que sus personajes sean gente que sienten y padecen. Necesito un narrador que esté ahí estrujándose los sesos analizando el por qué de ciertos comportamientos del ser humano. Me ocurrió en la última novela de Julia Navarro "Dime quien soy". Sentía curiosidad por leer esta novela que algunas amigas me recomendaban y finalmente tuve que abandonar su lectura porque no aguantaba esos personajes blandengues a pesar de mucho drama por medio percibía una ausencia total de análisis psicológico, descripciones de los sentimientos y profundización del dolor - necesitaba sentir eso de "es verdad que eso mismo lo siento yo - ¡¡¡qué ñoñez de novelón!!! enfín faltó mucha chicha...

  • Respondiendo a #14:
  • 19

    Avatar de hernandodesoto !

    Vamos, lo que se llama el "drama humano"

    Yo siempre defenderé la libertad y la variedad: al igual que una persona o personaje es interesante por la variedad de registros, multifacética condición... igual pasa con las obras

    Un coñazo sería sólo contar con tragedias, griegas o no, o sólo con obras de ciencia-ficción o sólo históricas...

  • 2

    !
    | 1 estrellas

    Ya lo decía Nieztche, la felicidad esta realmente en el camino a la felicidad, cuando llegamos al estado comodidad solo un empuje nos saca de ahí y sino nos volvemos aburguesados... no tenemos preocupaciones y en ese instante se va nuestro ánimo creativo.

    Ciertamente las desdichas son un gran aliciente a la creatividad.

    Gran entrada.

  • 3

    Avatar de Yunni !

    ¿Han escuchado esa frase: "¡Los artistas sufren para crear!"? Definitivamente como decia Nietzsche: "Lo que no me mata me hace más fuerte".

  • Respondiendo a #3:
  • 16

    Avatar de hernandodesoto !

    También lo decían en "Conan, el Bárbaro" ;P, magnífico filme

    Difícil debate, Yunni: al menos, por ahora, la vida -fuerte o no- y la muerte, se hayan ayuntadas

  • 4

    !

    En mi opinión, lo que hace realmente bueno un relato o una novela es la experiencia que se plasma en él. Como decían los realistas, creo que el autor debe escribir sobre lo que conoce, porque hacerlo sobre cosas que sólo imagina o conoce vagamente es moverse en arenas movedizas. Por eso es tan importante que uno se documente bien antes de meter la pata :P

  • 5

    Avatar de kaywolfang !

    Magnifico articulo.

  • 6

    Avatar de !
    MASP

    Os recomiendo encarecidamente la lectura del libro-diario "El Oficio De Vivir" de Cesare Pavese, sufridor irredento hasta el punto de llevarle al suicidio, donde analiza los pormenores de esta cuestión y se plantea nuestra hipotética "obligación" de hacer sufrir al prójimo, pues si el dolor conlleva aprendizaje y plenitud espiritual, ello según Pavese, podría llegar a plantearlos la posibilidad de estar legitimados a hacer sufrir a los demás como una buena y necesaria acción para "ayudarles" a desarrollarse como personas.

    De veras, magnífico libro que trata muy variados temas, pero sobre el dolor en todas sus variantes, como catalizador del proceso creativo y la escritura como actividad liberadora del mismo.

    Enhorabuena por el artículo, Sergio. Un Saludo!

  • 7

    Avatar de mafaiz !

    ilustrador...inspirador...nada más cercano a la realidad

  • 8

    Avatar de Josep Oliver !

    No estoy de acuerdo. Yo creo que esto de la creatividad azuzada por el desasosiego existencial es otro tópico más. Uno crea y escribe cuando está preparado para ello, esté siendo feliz o infeliz. Hay también muchos casos de lo contrario, por ejemplo, el de Valle-Inclán: escribió la mayor parte de su obra estando casado y feliz con Josefina Blanco; una vez separado, enfermo y solo, ya no volvió a escribir nada.

  • Respondiendo a #8:
  • 13

    Avatar de Yunni !

    Si señor Oliver, esto es un estereotipo. Usted tiene razon. Lo que pasa es que este estereotipo -que es cierto,como lo que usted dice- anima a todo el mundo a enfrentar de mejor manera el dolor, a saber: con dignidad, valentia y sacandole provecho como por ejemplo con el arte. No es que se busque el dolor, ni tontos que fueramos.

  • 9

    Avatar de fijohh !

    Muy buen artículo, a mi me gusta la música HipHop, no se si alguién la ha escuchado, pero los mejores dicen lo mismo, que la depresión es inspiracion, que "donde duele, inspira". Solo quería decirlo.

  • 10

    Avatar de lirolaman !

    Los lios de faldas tambien son siempre una fuente de inspiracion... Pero los amores desgraciados, los finales felices ni hacen gracia ni na, a la gente le gustan las desgracias. Y que las perdices que coman al final tengan cierto saborcillo amargo.

  • 11

    interesante

    Avatar de tarambana !

    Gran artículo. Típico, tópico, pero muy afinado. Es cierto lo que alguien ha apuntado sobre Valle-Inclán, pero, por norma general, escribiendo desde las vísceras, cuanto más se haya tocado fondo, más fuerza se saca. En la plenitud y la felicidad poco se aprende más que a no poner en riesgo tan preciado estado. Quizá por eso fuese incapaz de volver a escribir tras enviudar.

  • Respondiendo a #11:
  • 18

    Avatar de hernandodesoto !

    Supongo que se trata de expresar realidades emocionales por unos medios -artísticos- intuitivos, viscerales, personalistas

  • 12

    !
    | 1 estrellas

    muy bueno este artículo, es un placer leer siempre las publicaciones de papel en Blanco..gracias!! piq piq

  • 15

    Avatar de hernandodesoto !

    Hay quien dijo que cuando uno está feliz, se dedica a disfrutar, y cuando no, a expresar el dolor de formas -artísticas- que parecen ser las únicas liberadoras.

    En cierta manera estoy de acuerdo, aunque también puedo escribir, tener ideas -interesantes al menos para mí- cuando estoy más, digamos, solar, o completo, que no tengo cuando mis ánimos han decaído

    Creo que hay que relativizar, y has iniciado este proceso aclarando que una cosa no implica necesariamente la otra: el malditismo del artista en Occidente es un mito a superar, creo, para no mitificar en demasía al "artista", para animar a que todos nosotros, con vidas más o menos convencionales -nunca "normales", espero ;D- lo seamos

    Abrazos

  • 17 Comentario moderado

  • Respondiendo a #17:
  • 28

    Avatar de canelamad !

    "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos" Pavese dixit. Como alguien dijo antes, yo también creo que el binomio sufrimiento-creación es un tópico muy visto pero es que a veces la vida (o mejor, la huída de ésta)de ciertos poetas me deja sin argumentos: Virginia Woolf, Alfonsina Storni, Silvia Plath, Anne Sexton,Alejandra Pizarnik, Cesare Pavese,Paul Celan, José Asunción Silva, Mishima... Qué peligro la poesía.

  • 20

    !
    | 1 estrellas

    Para poder escribir solamente hace falta tener algo qué decir. Para poder decir alguna cosa es necesario vivir un poco más intensamente que simplemente como una masa andante. Cualquier vivencia alegre, triste, dramàtica, espeluznante.... puede convertirse en un texto curioso; si está bien escrito, hasta puede ser interesante leerlo y, si además, es capaz de generar emociones diversas a quien lo lee, pues el sumum

  • 21

    Avatar de gsland !
    gsland | 1 estrellas

    He tenido esta conversación hartas veces con ese núcleo cercano, único de mis amigos, que permito formen parte de mi "microclima", y... la idea que siempre defiendo es que cuando uno está feliz, tiene la preocupación de vivir tan intensamente, que pocas veces plasma... se dedica más a absorver vampiricamente esas emociones,viviendo intensamente... mientras que el refugio de la tristeza es, o irse a un bar a emborracharse, y ahogar la sensibilidad, o exteriorizarla como buenamente se pueda (música, pintura, leer, escribir...).

    El genio es el genio. Pero en la época de exaltacíón se distrae. Materializa. Yo escribo mucho más triste. Triste me "espiritualizo". Y las auténticas maravillas surgen cuando esa agonía tiene necesidad de desembocar a través de una ristra de palabras, en papel. Si quieres, llámalo "desahogo". Pero te quedarás corto.

    En Miss Sunshine, hay un pasaje que he relacionado con este texto que te agradezco, Sergio, porque es realmente genial. Y nos lleva a Proust y al análisis de que las mejores vivencias del personaje, han sido, las acaecidas justamente buscando esa "felicidad", puesto que esa busqueda nos hace crecer y crecer, seguramente sacando todo lo de uno mismo. Desde lo más profundo. Bueno y malo. Pero todo. Un regalo para adentrarnos al arte de nuestra posibilidad. Y eso, a pesar de aparecer en la forma de un momento difícil y duro, es absolutamente genial.

    Un abrazo.

  • 22

    Avatar de tarambana !

    Veamos si seré capaz de desarrollar mi particular visión sobre el tema.

    Elena nos ha recordado la frase de Oscar Wilde en la que 'simplifica' el hecho de escribir a tener algo que decir. Pero me gustaría señalar que no es necesario vivir intensamente para tener temas que exponer, lo definitivamente necesario es sentir intensamente.

    Un creador, me atrevería a decir que de cualquier disciplina por más evidente que resulte en literatura, se mueve por temores, vacíos, insatisfacciones, frustraciones, desengaños, crítica, anhelos; incluso en los casos en que, como Valle-Inclán, puedan resultar felices de forma evidente, una sutil consciencia del carácter temporal de ese estado, convierte a la felicidad en algo que salvaguardar de su fin, transformando la plenitud que sienten en un temor que disipar, aunque sea por medio de su exaltación.

    Creo que todo creador sufre. Hasta los aparentemente optimistas.

  • 23

    Avatar de hernandodesoto !

    El verdadero artista, creo yo -¿creo de creer o creo de crear? ;P-, realiza su labor acerca de y en toda la multiplicidad de espectro emocional y sentimental: toda expresión es digna de atención, en todas circunstancias y sobre todas las circunstancias

    Si creemos lo contrario, géneros como la comedia -o la animación en cine- seguirán siendo injustamente denostados frente al drama y la tragedia

    No sólo llorar y llegar a la catarsis nos hace humanos: reír, también, y quizá más.

  • 24

    Avatar de tarambana !

    'Creo' malinterpretar en tus palabras que eximes a un cómico del sufrimiento, la angustia, la frustración, la ira, la vergüenza, la crítica o la reflexión como germen creador, emociones que sólo ves posibles dentro de una tragedia o un drama.

    El género es sólo un medio que el creador elige para exponer su mensaje, pero es sólo una cuestión formal, no de fondo. La elección de un género u otro puede ser por comodidad o por eficacia en la transmisión del mensaje.

    Charles Chaplin, cómico donde los haya, era un sufridor, un crítico afinadísimo y obsesivo en el mensaje y su forma. Qué decir de Groucho Marx o de Woody Allen –aunque haya cogido una deriva, en sus últimas obras, más trágica que cómica– como otros nombres que se me acaban de venir a la mente.

  • Respondiendo a #24:
  • 27

    Avatar de hernandodesoto !

    Creo ¿de crear? ;D mal mis argumentos o tú creaste nuevos significados que no pretendía... XD

    Hablaba de las emociones en sí, del valor que tienen por su signo, y en ese caso concreto, de las que se evoca en la audiencia, y de ahí al valor del género en sí: la comedia, por las emociones que genera -parece que el funesto mensaje de "El nombre de la rosa" trasciende más allá de esa obra-, y la risa que se evoca en el público -comedia- está menos valorada que la tristeza, nostalgia, desazón y otras reacciones más o menos lacrimógenas totalmente apartadas de la sonrisa.

    Un cómico sufre, siempre se ha hablado de la nostalgia, tristeza del que se dedica a lo "clown" o los payasos de toda la vida. Chaplin, como el genio que era, era capaz de juntar tristeza, con crítica social, con esperanza, con comedia, como con su grandiosa The Kid. Y probablemente se amalgamaban muchas emociones en torno a él cuando creaba, como con otros autores

    Yo hablaba de la importancia que se le da a cada emoción, más allá de que fuera del autor o de la audiencia: así como tiene mejor prensa la tristeza, el malditismo y la nostalgia, la tiene también el drama frente a la comedia, como si unas emociones fueran más "serias" que otras...

    Abrazos

  • Respondiendo a #27:
  • 29

    Avatar de tarambana !

    Entendido. No obstante, lo que yo quería resaltar es que nadie que no tenga un vacío, un dolor, una denuncia, una herida, será capaz de transmitir o aportarnos potencia y profundidad en su discurso. El medio que utilice, para mí, es indiferente, pero no tengo ninguna duda de que para crear sin indiferencia, algún escozor debes tener.

    Saludos.

  • 25

    Avatar de Daniel !
    Daniel | 2 estrellas

    Todo ocurre por una razón.

  • 26

    Avatar de canelamad !

    Alguna vez leí que los escritores son más proclives al sufrimientos psicológico que otros artistas porque la escritura adolece de esa cualidad "performativa" de otras artes. El músico, el escultor, el bailarín pueden estar sumidos en la práctica de sus disciplinas y a la vez poder alcanzar por momentos un olvido de sí mismos, que es en gran medida curativo. El que trabaja con palabras está siempre a solas con sus neuras y las de us personajes.

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