Siete idiomas inventados: uno para insultar, otro para geeks, otro con solo 123 palabras… (I)

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A pesar de la diversidad lingüística se está perdiendo a marchas forzadas (y todavía no sabemos a ciencia cierta si eso es ventajoso o desventajoso), lo cierto es que siempre nos quedará la posibilidad de fabricar idiomas que sirvan a nuestros fines más específicos.

Para que nos inspiremos, a continuación siete idiomas que fueron inventados de un modo bastante estricto, aunque nunca se han empleado de forma generalizada.

1. Para insultar

Sabemos que los idiomas son moldeados como arcilla por el pueblo (por eso suelen ser tan imperfectos y estar jalonados de irregularidades y absurdos), pero no deja de ser divertido inventar palabras al menos para comunicarse en petit comité.

iPor ejemplo, siempre me ha asombrado esa aversión epidérmica que la mayoría de la gente muestra ante las palabras malsonantes. Como si las palabras fueran ofensivas por sí mismas, cuando realmente es la intención lo único que puede resultar ofensivo: por ejemplo, si a un amigo lo llamo cabrón en tono de compadreo resulta más inofensivo que si llamo Einstein en tono despectivo a alguien que sufre síndrome de Down. Cabrón es una palabra malsonante, y Einstein no lo es, sin embargo puedo hacer más daño con la palabra Einstein.

Una de mis técnicas cotidianas para insultar sin que se me censure, pues, consiste en llamar julipichi, mandorco u otros términos inventados a quien quiero definir peyorativamente. Ante un tribunal, seguro que así me evito ser sancionado.

Una técnica que también se empleaba en el 1500 con una jerga llamada Grammelot y que fue desarrollada para su uso en teatro satírico, permitiendo que los artitas evitaran la censura y explicaran sus argumentos sin importar el idioma de la audiencia. Por ejemplo, para decir “¡Maldición!” se decía “Kafuggo!”

Inspiración divina

Muchos son los que consideran su idioma casi como una religión, confundiendo cultura o información con lengua. Es decir, confundiendo el software de un ordenador con el sistema operativo empleado. El sistema operativo influye en el funcionamiento de los programas, pero los programas cumplen su cometido, esencialmente, de la misma forma, independientemente del sistema operativo.

Pero para lengua divina, el volapük, creada en 1880 por Johann Schleyer, un sacerdote católico alemán que un día soñó que Dios le había dicho que creara un lenguaje internacional. El equivalente lingüístico de Noé.

Por ejemplo, para decir “Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”:

O fa tobas, kel binol in süls, paisaludomöz nem ola.

En fin, una suerte de esperanto divino que, sin embargo, no prosperó. En la próxima entrega de este artículo, más idiomas inventados.

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