Le ha dedicado mucho tiempo, horas robadas seguramente a los amigos, la familia o su tiempo de descanso. Ha sido un duro y al tiempo grato trabajo y usted considera que ha merecido la pena. Al fin ha terminado su libro.
Enhorabuena, buen trabajo. Pero ¿ahora qué? La escritura es en sí misma un premio, como todo escritor sabe. Pero llega un momento en que el premio nos comienza a resultar insuficiente. De manera especial si nos hemos atrevido a mostrar nuestro trabajo a algunas personas cercanas que nos lo han devuelto con elogios.
Qué decir si uno de nuestros textos ha conseguido destacar en algún certamen literario. Ese premio ha ratificado nuestra certeza de trabajar en el buen camino.
Así que animados por los comentarios favorables de nuestros primeros lectores, un premio literario o el creciente número de visitas al blog donde hace unos días colgamos nuestros poemas y relatos, tomamos la resolución de intentar publicar nuestro libro.
¡Bravo! He ahí una decisión valiente. Comprendo a la perfección su estado de ánimo, no hace mucho tiempo yo también lo tuve. En mi caso, el responsable fue El silencio del elefante (puede descargar algunos relatos en este enlace).
Fruto de los errores que a continuación describiremos, recibí una interesantísima y utilísima carta. Su remitente digital era una de las agencias de escritores a las que, equivocadamente (como veremos) envié el asunto de mi ocupación y preocupación, una copia en PDF de mi libro.
La agencia literaria Guillermo Schavelzon & Asociados, S.L. tuvo la amable gentileza de clarificarme cristalinamente el estado de las cosas.
En nuestra agencia, decían, recibimos a diario seis o siete solicitudes de representación. Como agencia de escritores, esta era una situación favorable. Sin embargo, destacaban también la imposibilidad material de leer seis o siete libros cada día. Lógico ¿verdad?
De ello se deriva como cierta la impresión que muchos escritores tienen tras sucesivas cartas, más o menos amables, de rechazo editorial: ni siquiera han leído mi libro. Por supuesto, no lo han hecho. ¿Cómo abarcar todos los manuscritos recibidos combinando esto con la atención a los escritores en activo de la editorial o agencia, además de otras tareas inherentes? No, no ha leído su libro.
¿Se puede hacer algo al respecto? Si es así ¿qué se puede hacer? Y otro aspecto importante ¿cuánto me va a costar? Sí, se puede hacer algo al respecto, algo útil que no está relacionado con nada más sino escribir y con coste cero. Ni un euro. Gratis. Efectividad y rentabilidad de esfuerzo con coste cero. No pinta mal ¿verdad?
¿Cuál es el problema? ¿Por qué rechazan mis libros? La respuesta a estas preguntas es tan abrumadora como simple: no se han utilizado los procedimientos habituales. No hemos sabido cómo vender nuestro libro, negándole por desconocimiento cualquier oportunidad.
No nos equivoquemos. Por muy frecuente que sean en nuestro país las recomendaciones y los amiguismos, esta fórmula no funciona tan bien como parece. Es un recurso del que se ha abusado tanto que los editores ya no lo consideran. Un editor siempre está desbordado de trabajo y el intento de “enchufe” no es para él sino una imprevista y molesta carga.
Esa es la clave de nuestro trabajo, saber que un editor está sobrecargado. Así que facilitarle las cosas será muy eficaz para nuestro objetivo. ¿Cómo hacerlo? Conociendo el funcionamiento de nuestro principal aliado, la única oportunidad real que tenemos de favorecer el camino a la edición de nuestro libro: La Propuesta, Propuesta Editorial o “Editorial Propose”.

Comentarios
Esto pinta muy intereante Ricardo, espero con ansiedad el próximo posteo!!
Muchas gracias por tu interés Germán. Ya está publicado el segundo de esta serie de cinco artículos.
Vaya, cuando no hay ninguna novedad, ya está el "redactorzuelo" de turno dispuesto a ayudar al pobrecito escritor novel.
¡Y ni más ni menos que 5 entregas!
Valgame la vida.
Sergio Becerril
Saludos Sergio, gracias por visitar Papel en Blanco y compartir tu opinión.
Planteas en tu blog estas cuestiones: "¿Por qué los Agentes Literarios no contestan mis correos?" "Envié una muestra de mi última novela a más de sesenta Agentes Literarios, no he obtenido respuesta de ninguno."
Tengo la certeza de que estos artículos te serán de utilidad en ese sentido.
En cuanto al sufijo despectivo que te permites añadir a la palabra redactor, lo tomaré como fruto de un impulso inmediato.
Un mínimo de atención durante la lectura te habría permitido saber que estas indicaciones que ofrezco en los artículos surgen tras reflexionar sobre el documento remitido por la agencia literaria Guillermo Schavelzon & Asociados, S.L. Seguro que no fueron ellos quienes ignoraron tu manuscrito, habrías recibido la misma carta que yo.
Discrepo en tu opinión de falta de novedades, lo atestigua la renovación diaria de contenidos de este blog. Que disfrutes un buen día y bienvenido a Papel en Blanco.
No me des la Bienvenida a Papel en Blanco, llevo leyendo (e interviniendo) en este Blog casi desde su creación.
Por otra parte, tengo la carta que Guillermo Shavelzon & Asociados, remite a "todo quisqui" pues no aceptan representar a más autores.
Así pues, me parece bien que "mates" tu tiempo parafraseando la carta de Guillermo Shavelzon, pero no nos des sermones innecesarios de como ser publicados.
Para publicar en España, igual que en otros ambitos de la vida, es necesario tener "enchufe", o muchísima suerte, dos cosas que por muchos consejos que nos dé la mencionada cartita o tú, no nos ayuda en absoluto.
Sin acritud.
Sergio Becerril.
PD: Como te veo un asiduo lector de mi Blog, en la última entrada he copiado y pegado la carta de marras.
Lamento que mis aportaciones no sean de utilidad para un escritor experimentado como tú.
Como veterano visitante de Papel en Blanco ya conoces la calidad de los textos publicados en él. No tengo duda alguna de que seguirás encontrando otras temáticas de tu interés.
De nuevo, gracias por compartir tu opinión.
Por favor que tu refinada ironía no salpique a este Blog, pues encuentro artículos interesantes en el. Soy escritor experimentado, si, aunque no publicado, por eso este tipo de "articulillos sabelotodo" no me gustan ni me ayudan. Por otra parte, la experiencia te enseñará, que no debes replicar a ciertos comentarios que hagan en tus entradas, pues tienes más cosas que perder que de ganar, tomalo como un consejo personal. Bajo mi punto de vista, esta miniserie de como publicar parafraseando a otros, no tiene ningún interes, ni práctico ni literario, y lo seguiré pensando aún leyendo cien réplicas tuyas de costumbrista ironía.
Sin acritud.
Sergio Becerril
Pongo mi acento final en esta conversación agradeciéndote de nuevo que compartas tus opiniones.
Para Sergio Becerril:
Escribe: "…Bajo mi punto de vista, esta miniserie de como publicar parafraseando a otros…"
A pesar de ser un "experto" escritor,¿ aun no sabes que se dice "…desde mi punto de vista…" y no "bajo mi…"?
Y, por cierto, no es que no te guste el artículo es que lo que pasa es que está muy bien y eso te reconcome. Otra de las "virtudes" hispanas: la envidia.
Buen artículo Ricardo. Lo digo porque no es solo útil para satisfacción de versee uno mismo como autor. Si no que también es útil para los demás.
Muy Agradecido.
Muchas gracias por tu interés y comentario, Daniel.
Celebro que estos artículos hayan sido de utilidad para tí.
Saludos.
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