Cómo publicar un libro sin desesperar en el intento (II de V)

Sigue a Papelenblanco

mesa de libros

Repuestos completamente de nuestro primer desánimo tras las cartas o mail de rechazo o, peor aún, del más absoluto silencio en este sentido, ahora que sabemos, como explicamos en la anterior entrada, que es responsabilidad nuestra conseguir atención para nuestro libro, es hora de ponerse manos a la obra.

¿Qué necesitamos para que nuestro libro tenga alguna oportunidad de llegar a ser publicado por una editorial? De nuevo, la respuesta es sencillamente abrumadora: escribir. Escribir es lo único que necesitamos para defender nuestro trabajo. Lógico ¿verdad?

Nuestro próximo objetivo es reclamar la atención de esos agentes y editores desbordados de trabajo y lo conseguiremos después de escribir la mejor presentación que seamos capaces. Un objetivo que debemos alcanzar en dos etapas: La Carta de Presentación y La Propuesta Editorial. Pongámonos a ello.

¿Qué características debe tener una carta de presentación? Partamos de la base de que no existe una fórmula magistral. Trabajamos con gustos, con gustos personales concretamente y esto es algo voluble, sujeto a cambios y modas.

Lory Perkins es agente literaria de Nueva York. A ella pertenecen las siguientes sugerencias que yo recibí a través de la carta de la agencia literaria Guillermo Schavelzon & Asociados, S.L.:

1.- No enviar nunca una carta de presentación que supere la página. Doscientas cincuenta palabras tienen que ser suficientes para presentarnos a nosotros mismos y a nuestro libro. ¿Qué hacer si nos sale más larga? Volver a escribirla. Doscientas cincuenta (250) palabras. Ese es el máximo.

2.- En la era de las tecnologías descarte usted de inmediato la carta manuscrita. Si me apura, también la mecanografiada. Y si me apura usted un poco más olvídese de otra cosa que no sea correo electrónico y formato PDF.

3.- No intentaremos ser originales o graciosos salvo que estemos presentando un libro de humor y forme parte del proceso. Queremos conseguir una relación profesional para nuestro libro. Ni las gracias improcedentes ni las alabanzas y elogios innecesarios son de utilidad con los profesionales serios.

4.- Se sorprendería usted de saber cuántas cartas de presentación omiten los datos de contacto: nombre, mail, teléfono de contacto, redes sociales y un horario en el que se está disponible para recibir llamadas (en su defecto, indicando la vía de contacto preferida).

Teniendo presentes las sugerencias mencionadas, recordemos de nuevo el espacio disponible de 250 palabras y acomodemos a él la siguiente información:

1.- Destinatario con nombre y apellido correcto (imprescindible)

2.- Una breve presentación de autor (datos relevantes como escritor, únicamente como escritor)

3.-Un párrafo de descripción del tema o argumento de nuestro libro.

4.-Alguna estimación sobre el mercado del tipo “la novela tal de temática afín vendió el pasado año tantos ejemplares” o los apoyos con que contemos en caso de tenerlos, como “la entidad tal ha comprometido la adquisición de tantos ejemplares”.

Terminaremos nuestra carta de presentación preguntando al destinatario si desea recibir una propuesta editorial al respecto. Con esta gestión correctamente efectuada ahorramos muchos sinsabores y llevaremos al máximo nuestras oportunidades.

Un día abre usted su correo y… ¡Oh! ¡Sorpresa! Una editorial de las quince a las que contactó ha respondido favorablemente. Quieren recibir una propuesta editorial. Estupendo, vamos a ello.

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

12 comentarios