La última obra del tándem cada vez más simbiótico Jordi Costa (juntaletras) y Darío Adanti (juntarayas), Mis problemas con Amenábar, viene a confirmar tres cosas:
La primera, que la voz de Costa es una de las más alambicadas, abracadabrantes y entreveradas de cultura pop del panorama español (con permiso de Kiko Amat, Rubén Lardín, Nando Salvá, Carlos Marañón y otros).
La segunda, que Costa y Adanti practican un ejercicio de libertad políticamente incorrecta (o sea, de la necesaria) del tipo “¿que nos jugamos el puesto y hasta la salud con las caricaturas de Mahona? ¡Pues trae el papel y el plumier!”
La tercera, que, por mucha rabia que dé, el ejercicio de la crítica, siempre que esté bien fundamentado, puede arremeter contra cualquier cosa, incluyendo al niño de papá del cine español Alejandro Amenábar. O dicho de otro modo: no hay (ni debe haber) vacas sagradas. Ni cánones intocables. Ni belleza objetiva e indiscutible más allá de la fundamentada neurobiológicamente.


Comentarios
Para leer poesía: www.fcapelli.com.ar
Muy bueno Dario Adanti, siempre leo sus tiras en la revista "El jueves" y la verdad es que son muy buenas.
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