‘El nombre del viento’ de Patrick Rothfuss

Sigue a

Os voy a ser muy sincero. Doblemente sincero.

El nombre del viento, del debutante Patrick Rothfuss, llegó a mis manos porque la editorial me lo envió a casa. Si hubiera visto El libro del viento en cualquier librería, no le habría dedicado ni un segundo: su formato aparente, el de “fantasía épica”, sencillamente hace tiempo que me agotó.

Pero… cuando llevaba apenas 10 páginas leídas, me di cuenta de que estaba delante de algo diferente.

Cuando llevaba 300 me acordé de la razón por la que leo tantos libros: en parte por placer, pero fundamentalmente leo tanto para encontrar libros como éste.

Cuando llevaba 500 páginas, a pesar de que había consumido la historia de Kvothe a una velocidad endiablada, empecé a reducir el ritmo de lectura. Aunque no os lo creáis, no quería que el libro se acabara. Así que, luchando contra la intriga, he ido paladeando las últimas páginas de El nombre del viento de la misma forma que los enólogos calibran un caldo único.

Y ahora debo ser doblemente sincero: la editorial Plaza&Janés me ha hecho uno de los mejores regalos que recuerdo en años.

Dicen por ahí que Patrick Rothfuss es el nuevo J.R.R. Tolkien. Un sucesor de George R. R. Martin. La sensibilidad deudora de Ursula K. Le Guin. Pero en ningún momento debéis pensar que Rothfuss se parece a los autores mencionados. Es mejor. Porque es diferente. Totalmente original a pesar de que usa, en esencia, los mismos elementos tradicionales para trazar una aventura de iniciación en un mundo inventado.

A diferencia de otras obras de fantasía, el mundo de Rothfuss es tan real, tan minucioso, tan coherente y cercano, que no me daba la impresión de leer fantasía sino una crónica histórica sobre un período que ignoraba por completo.

Un ejemplo de la originalidad de Rothfuss y de su forma de narrar es que la historia propiamente dicha no empieza hasta casi las 100 páginas. Entonces pensaréis: menudo aburrimiento. No, no es aburrida. Es pausada, habla de cosas cotidianas, pero en ningún momento es aburrida. De hecho, estos extensos prolegómenos, que transcurren casi en su totalidad en el interior de una posada, son tan adictivos y provocan tantas emociones que… imaginad lo que os espera luego.

Gestos, miradas, detalles que van insinuándose en el humilde posadero. Un posadero con el pasado más fascinante que podamos imaginar. Y el posadero está dispuesto a contarlo todo.

Su infancia en una troupe itinerante de artistas, su facilidad para el teatro y para aprender cosas nuevas, su habilidad con el laúd. Y la magia. Una magia diferente. Sin efectos especiales, sin rayos, sin latinajos arcanos. Una magia que suena tan auténtica que parece de verdad. Original, absorbente, auténtica. Y, por supuesto, el placer de saber el nombre del viento. Pero no quiero decir más sobre el argumento. Debéis descubrirlo vosotros.

La forma de narrar de Rothfuss no parece especial, a primera vista. Pero tiene algo, no sé qué es, que consigue atraparte y provocar que vivas lo que lees. Más aún: sentir que el protagonista te habla a ti, que el protagonista eres tú. Todo el texto está salpicado de poesía, pero el tono poético es vago, lo suficientemente vago como para que sea accesible para todo tipo de lectores: sin duda, pues, Rothfuss está llamado a triunfar: no exige demasiado pero tampoco ofende al que detesta la papilla bestselleriana fácilmente digerible.

Uno de esos raros casos en los que una obra recibe, pues, el beneplácito de los críticos y de los lectores. Profunda, entretenida, emotiva, dura a partes sabiamente medidas y llena de canciones.

Soy doblemente sincero: nunca te arrepentirás de leer El nombre del viento. Así que a partir del 22 de mayo, sal corriendo a por ella.

No. Todo empezó en la Universidad. Fui a aprender el tipo de magia de la que hablan en las historias. Magia como la de Táborlin el Grande. Quería aprender el nombre del viento. Quería dominar el fuego y el rayo. Quería respuestas a diez mil preguntas y acceso a su Archivo. Sin embargo, lo que encontré en la Universidad no se parecía en nada a las historias, y eso me dejó muy consternado.

Editorial Plaza & Janés
880 páginas
ISBN 9788401337208

Por fin podéis leer ya la reseña que he escrito para la segunda parte de El nombre del viento: ‘El temor de un hombre sabio’ de Patrick Rothfuss: la segunda parte de ‘El nombre del viento’ ya está aquí

Sitio Oficial | Ficha en Me Gusta Leer

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

36 comentarios