
Llevaba mucho tiempo queriendo hablaros de El asedio de Arturo Pérez-Reverte, pero entre polémicas de twitter y que el tiempo pasa volando, aquí estaba pendiente el pobre mío. En esta ocasión desde que salió la novedad, allá por el mes de Marzo, quería hincarle el diente. Además, al poco tiempo ya lo tenía en casita gracias a un regalo, pero claro, es un tocho considerable, así que lo dejé para cuando tuviera un poquitín más de tiempo. Y ese tiempo llegó aprovechando un par de semanitas de vacaciones, ese era el momento del libro, y lo aproveché.
Ya he dicho en alguna ocasión que no falto a mi cita semanal con él en su artículo habitual, pero igualmente os decía que sólo he leído unas cuantas novelas suyas. Básicamente la serie de El capitán Alatriste y La reina del sur, con bastante buen resultado por cierto. Pero el caso que nos ocupa me llamó la atención desde el principio, supongo que en gran medida por desarrollarse en Cádiz, ciudad que conozco muy bien, ya que la tengo bastante cerquita, pero también por la historia (en minúscula y mayúscula) ya que en ‘El asedio’ nos encontramos a principios del siglo XIX, y en ese marco tan movidito, con el asedio francés a la ciudad gaditana como fondo, nos encontramos ante un asesino en serie bastante desagradable que mata a muchachas a latigazos. Ya os anticipo que lo he pasado en grande leyéndola y que me va a costar mucho no dejarme nada en el tintero, ya que son bastantes los detalles destacables. Y engancha de lo lindo, lo aseguro.
A lo largo de las muchas páginas de este libro son varios los personajes que nos encontramos y las historias que se van entrecruzando. Así está Rogelio Tizón, un policía un poco especial que es el encargado de llevar el caso y que tiene muy poquitos escrúpulos; Lolita Palma, una rica heredera de una importante casa gaditana dedicada al transporte en barco; Gregorio Fumagal, un estirado taxidermista que tiene relaciones más que peligrosas con los franceses; Pepe Lobo, capitán de barco un poco hastiado del mar y que se muestra deseoso de descansar en tierra o Simon Desfosseux, capitán de artillería del ejército francés y muy obsesionado con la distancia que alcanzan sus obuses. Pero estos sólo son una pequeña muestra, ya que la galería de personajes que aparecen es inagotable y todos perfectamente dibujados.
Con todos esos protagonistas presentados, podemos prepararnos para asistir a una historia que nos mantiene en vilo y con ganas de más todo el tiempo. Varios personajes se irán mezclando y coincidiendo a lo largo de ‘El asedio’ pero siempre de forma sutil y nada forzada, todo muy bien llevado. Y esto es sin duda uno de los grandes aciertos de este libro, porque además aquí no hay buenos y malos, aquí todos son unos supervivientes de una difícil época, aunque eso sí, todos más tarde o más temprano, acaban haciendo daño a alguien y comportándose de manera poco ortodoxa, acabando con la sensación de que todos seríamos capaces de lo peor si se dieran las circunstancias adecuadas.
Podríamos decir que el eje central de la novela gira en torno al asesino en serie, y en este punto la verdad que consigue que lleguemos a estar de parte de un comisario, Tizón, que es casi tan despreciable como el hombre al que intenta atrapar. Tendrá gran importancia en el resultado el viento y las trayectorias de los obuses franceses, ya que los lugares donde aparecen las muchachas son escenarios donde ha caído una bomba enemiga, y todo eso está muy presente en este libro. Para cerrar con los personajes, si tuviera que elegir a uno sólo, quizás me quedaría con Lolita Palma, una mujer de armas tomar para la época y que guarda alguna que otra sorpresa que no deja indiferente.
Pero sin duda, el mayor acierto (una vez más) de Pérez-Reverte es la ambientación. Este hombre tiene una habilidad impresionante para hacerte sentir en primera fila de los hechos que te está contando. Se nota en este caso que se ha recorrido Cádiz de principio a fin y que conoce perfectamente todos los rincones de la ciudad, llevándonos a otra época y ofreciéndonos un increíble retrato de la misma. Y eso por no mencionar las escenas de ataque, donde el realismo es casi inaguantable y puedes sentir el miedo que en última instancia sentían tanto franceses como españoles. Un diez sin duda en este punto.
En cuanto al final, o finales, ya que como os he dicho hay varias historias, queda en un empate técnico, ya que algunos finales se cierran de manera magistral y con los mejores momentos de sus protagonistas, mientras que otros tienen un final bastante más normalito, aunque eso sí, sin que chirríe en ningún momento y sin que le quite mérito a la obra en general. Es sólo que llegado cierto punto, igual se espera un poquito más de alguna trama. Pero sinceramente, ‘El asedio’ tiene tanto que ofrecernos que sería erróneo reducirlo todo a su conclusión, ya que en las más de setecientas páginas que lo forman hay alicientes para dar y tomar.
En fin, que si os apetece pasar un rato muy entretenido y agradable en compañía de un buen puñado de personajes inolvidables, o viajar en el tiempo hacia principios del siglo XIX con todo lujo de detalles y dando un soberano repaso a la Historia de camino, este es vuestro libro. Además, ahora se acercan las navidades y seguro que se os ocurre alguien a quién regalárselo. Por mi parte, para las ganas que le tenía y lo mucho que esperaba de él, ha cumplido con creces las expectativas. ¿El único problema? No sabrás cuándo parar de leer hasta el día siguiente. De hecho por su culpa he trasnochado más de un día. Avisados quedáis…
Rostros donde se insinúe el crimen, aunque su experiencia le hace concluir que no hay rasgo exterior que distinga a un malvado; puesto que la atrocidad, la cometida en las muchachas o cualquier otra, se encuentra a mano del primero que pase. No se trata de que el mundo esté lleno de inocentes, sino de lo contrario: está poblado por individuos capaces, todos ellos, de lo peor. El problema básico de todo buen policía es atribuir a sus semejantes el grado exacto de maldad, o de responsabilidad en el mal causado, o causable, que les corresponde. Ésa, y no otra, es la justicia. La que Rogelio Tizón entiende como tal. Cargar a cada ser humano con su cuota específica de culpa y hacérsela pagar, si es posible. Despiadadamente.
Alfaguara
Edición en cartoné con caja
736 páginas
ISBN: 978-84-204-0598-8
29 euros
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Comentarios
interesante
Los personajes no pueden ser más planos ni estar más estereotipados, con la notable excepción de uno, que es al menos un poquito original y que por eso destaca entre un reparto indigno del peor culebrón televisivo que pueda imaginarse.
El argumento, tanto la trama principal como las secundarias, son tan increíbles como los personajes, lo que me sorprendió muchísimo porque se supone que venden esta obra como algo histórico y su argumento hace que parezca un pastiche imitador de la típica novela de Reverte, lo que me parece convierte esta obra en algo autoparódico o tal vez autoplagiado.
La ambientación histórica me resultó casi siempre muy cargante e innecesaria para lo que cuenta la mayor parte de las veces, lo que hace que el ritmo de la narración sea prácticamente imposible de discernir.
No es la peor novela de Pérez Reverte porque es muy difícil escribir nada más horrible que Un día de cólera, pero casi. Además, ¿cómo es posible contar algo tan tonto como lo que cuenta esta novela usando tantas páginas para ello, si cualquier buen novelista habría empleado la mitad de ese espacio para contar lo mismo y, sin duda, de manera más acertada?
interesante
A mi me está costando horrores leerla y la verdad es que estoy por abandonar. Le veo todos los defectos que tu comentas y tenía le esperanza de que la cosa fuera a más y que en algún momento aportará algo inesperadamente bueno pero por lo que veo debo abandonar toda esperanza. Estoy por dejarlo ya.
interesante
Por fín encuentro a alguien que no pudo con un dia de cólera´,como yo...el asedio ni me lo compro...y con esta reseña me has convencido.
Tan mala es ´Un día de cólera`? A mí `El club Dumas` y `La carta esférica` me encantaron en su día...
Yo creo que no, que está bien, que cuenta las cosas en plan reportero de guerra.
Gracias, manuti, le daré una oportunidad, hace tiempo que tengo abandonado al Pérrez-Irreverente
Me he leído, aparte de esos dos, las de Alatriste, El maestro de esgrima -que me gustó bastante-, Cachito, El húsar, La sombra del aguila, El pintor de batallas y dos de sus recopilaciones de artículos: Con ánimo de ofender y Patente de corso. ¿Cuál me recomiendas del resto, La reina del Sur, El asedio, La piel del tambor, La tabla de Flandes?
Gracias
De los que comentas y yo he leído, te recomiendo La reina del Sur. http://masmanuti.wordpress.com/2010/03/17/la-reina-del-sur-de-arturo-perez-reverte/
interesante
Todavía no la leí. Lo haré..pero mi madre me dijo: estoy deseando acabarla porque es muy aburrida...A mi también me costó acabar La carta esférica... Creo que ante tan diferentes opiniones la pondré a la cola y ya veremos...
Yo creo que el problema es la extensión, que hay demasiadas subtramas y no todas son igual de interesantes.
Con Alatriste eso no le pasa porque está mucho más autocontenido y sus aventuras son más cortas y amenas, ya que lo que se cuenta en ellas está mucho mejor seleccionado.
Es que el estilo de una y de otras, o de Un día de cólera, es el mismo, con esa visión tan particular que tiene el autor de España.
interesante
A mí también me pareció bastante regular, y el final me defraudó aún más. https://masmanuti.wordpress.com/2010/06/01/el-asedio-de-arturo%C2%A0perez-reverte/
Sin embargo, Un día de cólera creo que era más entretenida y directa, sin irse por las ramas como si pasa en El asedio. http://masmanuti.wordpress.com/2009/02/10/un-dia-de-colera-de-arturo-perez-reverte/
-- editado por última vez a las 10:34
interesante
Sigo lamentando el injusto trato de escritor de primera línea que se da a Reverte. Es, simplemente un mediocre y es una lástima que mucha gente con las más loables intenciones e inquietudes de formación siga recibiendo mensajes acerca de una supuesta calidad literaria, que no es posible alcanzar de ninguna manera repitiendo fórmulas obsoletas y caducas de siglos pasados.
Respecto a los personajes de Reverte, simplemente no los hay: hay nombres, hay un reparto como si se tratase de una obrilla de teatro de aficionados, pero la creación de un personaje es algo serio.
Tolstoi hacía respirar a sus personajes ya en el S. XIX. Reverte, dos siglos después, pone nombres a los personajes que forzosamente tiene que interpelar en sus relatos, cosa que es bien diferente. Para mí es uno de los culpables de la progresiva degradación de la Literatura, junto con todos aquellos que le auspician y le publicitan como "autor destacado".
Como columnista simplemente me parece un payaso o un demagogo -para el caso es lo mismo-. Creo que los críticos y reseñistas tienen algo importante entre manos, a saber, acabar con el utilitarismo en la Literatura y con la mercantilización despiadada. La industria ha de estar en estos tiempos difíciles más al tanto que nunca: si seguimos promocionando estos cagarros, pasará -como ya ocurre- que habrá cada vez menos lectores: fomentar la lectura pasa por aplicar la crítica lo más objetivamente que se pueda, pues el lector confiado que busca en las sugerencias editoriales y culturales, títulos y autores que sublimen su experiencia se ven decepcionadísimos, y con la Literatura que se está promocionando resultará imposible ganar nuevos lectores. Espero que la "industria editorial" se dé cuenta de esto y eche el freno. Si los intereses comerciales siguen primando, pronto ocurrirá que no habrá negocio posible ni lectores a quien vender. Espero que la epidemia no se extienda más y que por el bien de la cultura empiecen a trabajar a largo plazo por el fomento de la cultura, del talento y la creatividad para que dentro de unos años sigan teniendo un negocio rentable y saludable en el que prime la honestidad y la calidad de lectores y escritores.
Me alegra muchísimo comprobar el criterio e independencia de los comentarios que preceden al mío. Auguran un despertar crítico que salvará la creación literaria.
Tu obsesión con el amigo Pérez ya es para hacérsela mirar y los adjetivos que le vienes dedicando se repiten incluso más que los personajes del susodicho, así que sólo perderé el tiempo recordando tu último párrafo, revelador de la falta de respeto que delatas ante las opiniones que no compartes: Entonces, ¿todo aquello que se aleje de lo que deseas oír carece de criterio e independencia? ¡Ah!, y tiene gracia que acuses a tu amado de hacer demagogia cuando tu adulación final es un perfecto ejemplo de la misma. Hala, ya puedes darle al botoncito. Un saludo.
Pero tú no puedes ser objetiva, Malapekora: tú odias a Pérez Reverte personalmente más allá de sus novelas. Ya puede el hombre escribir la segunda parte de El Quijote que a ti te parecerá el fin del mundo...
¿Has leído `El club Dumas` y/o `La carta esférica`?
Abrazs
Un saludo. Tu comentario delata muchísima inteligencia, como otro que te he leído aqui. Je.
Sí, Hernán, desgraciadamente leí el Club Dumas, y resto de cagarros de Alfaguarra y Planeta cuando adolescente, y por suerte, después de algún tiempo dí con revistas de países donde sí existe la crítica literaria real e independiente, no la mercadotecnia y entonces empecé a leer cosas interesantes de verdad. Desde entonces estoy indignada con la forma en que "se trabaja" la Literatura en ciertos medios, con los nombres que aqui se manejan como imprescindibles, etc. [Cuando digo aqui, no me refiero a Papel en Blanco, sino a los críticos oficiales de ciertos medios impresos y audiovisuales del país] Pero es cierto, le tengo una manía especial a Reverte. Eso no lo niego y ya lo sabes tú. Aunque más que a él, tengo manía a los medios de destrucción masiva de lectores que con su avaricia están destrozando el panorama de un país que puede presumir de haber dejado morir de hambre en el barrio de las Letras a algunos de los mejores escritores que ha dado el mundo.
-- editado por última vez a las 11:33
Los 4 votos (probablemente de editores) delata tu participación en el tinglado. Enhorabuena por tu honestidad.
Querida, te informo de que pago la nómina a la plantilla de este blog, por eso tengo 5 estrellas y un karma de la hostia, nunca aspiré a otra cosa. Si la ironía de tu primera respuesta merecía el aplauso, la paranoia de éste reclama una valeriana. Que conste que tus comentarios provocadores me resultan simpáticos y detesto la censura (si te precias de buena entendedora sabrás a qué me refiero), pero la inquina que demuestras con Pérez-Reviente, quien me descubrió a Stendhal, Milton, Maturin y muchos otros, obtendrá respuesta cuando me apetezca. Repito: respuesta, no botoncito rojo, esas chorraditas no van conmigo.
Y ahora ordenaré a mis secuaces que te crujan a negativos. Un saludo. Deshonesto, faltaría más.
interesante
Bueno, si quieres decir que sería mejor para las letras españolas que se contara con más plataformas para que se conociera la variedad de las publicaciones tanto españolas como en español, estoy de acuerdo. Pero bueno, el Pérrez-Irreverente pese a sus desmoñes públicos y pese al enarbolar un personaje novelesco en su propia persona las 25 horas del día, ha conseguido salvar la distancia entre la Literatura y los lectores ocasionales, amén de hacer interesar -e informar a su manera- al público en general acerca de la historia de España, que falta hacía.
Además, internet ha democratizado el mercado con iniciativas como ésta en la que escribimos y sin la cual mis duelos dialécticos no serían lo mismo pues no estaría ustez ;D
Abrazotes
Si tuviste que pasar por Pérez para descubrir a Stendhal, a la valeriana te invito yo. Y te regalo un carnet de la biblioteca pública y la suscripción a un par de revistas. En serio, mis condolencias.
Pues sí, con 15 años. Imagino que tú ya habías leído toda su obra mientras buceabas en el líquido amniótico y que descubres autores por ciencia infusa. Lo raro es que da la impresión que de los otros dos ni idea, ¿verdad? Guárdate ese carnet, veo que te hace falta. Y como esto empieza a degenerar y cansarme búscate otro que te ayude con tu trauma infantil por déficit de atención. Además, se te nota resentida y espesilla con la ironía ajena. Te quedas sin saludo.
15 años es una edad ideal para leer a Reverte y decidir dejar de leer y darse a las drogas. Eso le pasó a toda mi generación. Tú sin embargo debes ser más añeja. Sigue disfrutando de Reverte. A la economía española le hace falta gente como tú. Yo sí te saludo.
interesante
Gracias, Hernan. Por tu comentario y ahorrar los chascarrillos acerca de mis traumas infantiles y adultos, amén de mi resentimiento, te hacen justo merecedor de un azucarrillo verde. A mí el juego de los punticos me divierte horrores. (NOTA: La poca imaginación y el limitadísimo léxico con el que [algun@s] tratáis de ofender a la gente es un ejemplo fantástico de la ínfima calidad de lo que se lee. Y por supuesto no va por ti, Hernán)
Pero qué linda es ella cuando quiere!!! Lo del limitado léxico... con quién te has peleado ahora? Ya sabes que te defenderé siempre que seas defendible porque quiero tener la exclusiva de meterme con vos... ;D
Besos
Una crítica nada interesada, muy sentida y sincera que he encontrado y que quisiera compartir.
Saludos a contrarios y afines!!!
http://rfog.blogsome.com/2010/03/18/perez-reverte-el-asedio/
Esa crítica la vi en su día (podéis ver mi comentario allí) y no me hizo desistir. Es cierto que es sentida y sincera, y además ataca el formato de libro: gordo, con letra gorda y márgenes gigantes. Creo que ese formato hace incómodo leer el libro, y no ayuda a la experiencia general.
interesante
Juzgo por lo que leo. "La carta esferica" es previsible, ñoña y aburrida. Me la recomendaron y me la tragué porque no me gusta dejar nada a medias. La serie Alatriste aunque es irregular no me desagrada. " El profesor de esgrima" se deja leer...
No creo que nadie crea que el Sr. Pérez Reverte es un autor de Culto ni que se pueda comparar a Tolstoi. Tiene su registro a medio camino entre la crónica periodistica y el best-seller.En ese terreno es eficaz y consigue ser leido por bastantes lectores. Tiene una formula que funciona en el mercado y la explota.No hay más.
Coincido plenamente contigo, de hecho yo era lector de sus artículos de XLSemanal pero no de sus libros, y poco a poco le he ido cogiendo cariño y entendiendo como autor y disfrutando sus libros. Sé que no son literatura, pero creo que además de entretener se aprende algo y para mí me basta y me sobra. No necesito leer a un Kundera ni un Pynchon español.
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