Desde ayer que leí la noticia no he podido quitármela de la mente ya que no sé cómo tomarla, pero si creo que hay que registrarla: un autor argentino escribe la continuación de El principito de Antoine de Saint-Exúpery. Se trata de Alejandro Roemmer, un empresario y poeta argentino que escribió esta nueva versión de la fábula pero con un “final felíz” ya que el primero le parecía demasiado triste.
Roemmer contó con el apoyo de los familiares de Saint-Exúpery, especialmente del sobrino nieto del escritor, Frédéric d’Agay, quien escribió el prólogo. Las razones para este privilegio se basaron en la cercanía del autor de El Principito con Argentina, ya que trabajó para Aeropostale en esa nación latinoamericana. Allí conoció a su esposa, Consuelo, y escribió uno de sus libros más importantes: Vuelo Nocturno.
En Papel en blanco ya hemos mencionado algunas noticias en torno a las derivaciones de este libro que es uno de los más vendidos de toda la historia de la literatura. Ya sabemos, por ejemplo, que se está trabajando en una versión para la televisión basándose en los dibujos originales, pero ahora se trata de un nuevo libro que proyecta el futuro de la vida del Principito.
El regreso del joven príncipe, se trata de las experiencia del principe adolescente, ya de regreso en la tierra y que realiza un viaje en moto por la patagonia argentina. El libro fue editado por Grijalbo Argentina en lo que es realmente la segunda edición, ya que la primera fue del año 2000 y la hizo el propio autor para regalarla entre sus amigos. Imposible adelantar opiniones pero aún sin conocerlo, me quedo con el original, que es uno de esos libros que, aunque melancólico, se basta a si mismo.
Vía | BBC
En Papel en blanco | El principito

Me causo mucho asombro escuchar sobre esta especie de secuela de El principito. Yo tambièn creo que el original se basta a sì mismo y que justamente el final triste que tiene es el que debe tener. Màs triste hubiese sido que el principito se quedase en Tierra abandonando asi su verdadero hogar y vida. Y en realidad sòlo es triste porque pensamos que el principito muere al dejar su cuerpo, y no es asi, simplemente lo deja atràs y sigue su camino….