'Un Hombre en la Oscuridad', Paul Auster nos enseña la luz
Hace varios meses (quizá un poco más) leí una entrevista a Paul Auster en El País creo recordar, y decía algo como que todo lo que tenía que decir en literatura ya lo había dicho. Estuve de acuerdo inmediatamente. Pero ha pasado el tiempo y, ahora, tengo que quitarle la razón. A Auster, por el momento, le faltaba mucho que decir, le faltaba Un Hombre en la Oscuridad.
Hay quien critica mucho a Auster, y no seré yo quien defienda aquí a sus detractores porque me considero uno de esos rara avis a los que les gusta todo lo que ha publicado el neoyorquino (y creo que no soy el único de los editores de Papel en Blanco). Pero tampoco me dejo llevar por una pasión fanática lo suficiente como para no ver los defectos, que los tiene, pero las virtudes son tantas y tan grandes que casi pasan desapercibidos.
El argumento de Un Hombre en la Oscuridad ya lo conocemos más o menos: August Brill es una persona mayor que vive en el piso de arriba de la casa de su hija para recuperarse de un accidente. No puede dormir y aprovecha la oscuridad para escribir. Y escribe una historia sobre Owen Brick, una persona que se despierta en un agujero y descubre que es un soldado cuya misión es matar a una persona.
Atención: a partir de aquí es posible que esta crítica incluya algunos SPOILERS
Comienza el juego y Auster pone decididamente todas las cartas sobre la mesa: Owen Brick tiene que matar a August Brill. La vida que ahora mismo tiene es una invención de un escritor y no terminará hasta que éste no termine con su vida. Brick está confuso, se ha despertado en un universo donde la Guerra de Irak no ha tenido lugar, pero en cambio una profunda Guerra Civil ha dividido a los Estados Unidos. Todo es caos, todo parece un mal sueño, todo es alarmante y retorcido.
A partir de este momento, ambas historias se cruzarán. Las vidas de Brick y Brill, unidas en la ficción y en la realidad, cambian por completo. Podemos observar claros paralelismos entre ambas historias, podemos ver (como ya es costumbre) una vida dentro de otra, y otra más. Todo en Auster es una recopilación de vidas pasadas, presentes y futuras. Un incidente que me es imposible revelar sin destrozar el libro desencadenará unas últimas páginas de infarto sin ser las que tienen más “acción”. Una acción que no cesa, bien en la historia de Brick o bien en la novela familiar con Brill de protagonista.
Fin de los posibles spoilers
En definitiva, estamos ante una obra de gran altura de Paul Auster. No me atrevo a decir que es la mejor que ha escrito (¿cuál es mejor que cuál? ¿Es La trilogía de Nueva York mejor que El libro de las ilusiones, o Tombuctú, o Leviatán, o…?) pero sí está a la altura de su mejor narrativa. Yo ya lo he podido comprobar. El 2 de septiembre sale a la venta, y no os decepcionará en absoluto cuando ese mismo día la compréis y la terminéis, sin descanso, sin tiempo para tomar aliento.
En Papel en Blanco | ‘Un Hombre en la Oscuridad’, de Paul Auster: Primeras Impresiones, Paul Auster, de nuevo en agosto
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Yo lo estoy leyendo, y sin ser fan de Auster (he leído varios libros dispersos sin llegar a apasionarme ninguno), este libro me tiene atrapado como los que más me gustaron de los anteriores que leí. Habrá que ver somo sigue, apenas he leído 50 páginas pero por el momento está muy bien.
Yo acabo de terminar la novela. Si bien es cierto que a ratos me tuvo muy enganchada y que Auster noveliza como nadie, hay algo que me hizo perder un poco el hilo hacia la segunda parte de la novela, algo que tengo que revisar en una segunda lectura( cosa que bien se merece este libro)
Esta es la segunda novela de Paul Auster que leo, la primera fue Mr. Vértigo. Estoy de acuerdo con el comentario sobre el excelente novelizador que es, pero para mí sus novelas se limitan a ser "cuentos". Historias narradas con maestría, ingeniosas, intensas a veces, pero al terminarlas e incluso durante su desarrollo me invada siempre una sensación de vacío. Sus reflexiones no acaban de llegar a ningún lugar de altura y su prosa carece de la profundidad intelectual y espiritual de los grandes escritores. Incluso he creido percibir una autocomplacencia y falta de exigencia en esta última novela, quizás dejadez, aunque esta postrera reflexión puede ser una equivocación por mi parte.