Cómo se hace un poema, según Ángel González

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El germen del poema, para Ángel González, reside en la extrañeza que le provoca espontáneamente la contemplación del mundo. Como dice la frase, Los primeros versos los dan los dioses: antes de empezar el poema el autor ya cuanta con una serie de versos que se le han ocurrido al azar. Después surgirá el poema, como forma y estructura de las palabras.

Pero es la realidad que despierta los versos, el trampolín de la imaginación como lo llama Baroja, al descubrir la extrañeza que encierra, el asombro. De este modo el poeta puede permitirse mezclar realidades e usar términos de universos distintos. Por ejemplo puede describir una montaña con el vocabulario de una orquesta musical, o denunciar la conducta irracional de la humanidad proponiendo una fábula en la que son los hombres los que aleccionan a los animales.

La poesía sirve también para hablar de la historia en clave personal, y burlar de paso la censura. Las propias palabras se mueven con voluntad propia, provocan extrañeza y permiten inversiones, como en el verso: La vida corta como un cuchillo. En el poema, tampoco habla el propio autor: se convierte en un personaje, en una voz poética.

Para que yo me llame Ángel Gonzalez,
para que mi ser pese sobre el suelo,
fue necesario un ancho espacio
y un largo tiempo:
hombres de todo mar y toda tierra,
fértiles vientres de mujer, y cuerpos
y más cuerpos, fundiendose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo,
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al ultimo suspiro de los muertos,
yo no soy más que el resultado, el fruto,
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí,
tan sólo esto:
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento… (Áspero Mundo, 1956)

Cursos de verano de San Lorenzo del Escorial, 2003

Más Información | Biografía de Ángel González en EPdLP

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