El Premio Nacional de Poesía es el galardón lírico más importante que concede el Ministerio de Cultura de España, y su ganador este año ha sido el poeta catalán Joan Margarit (Lleida, 1938) con Casa de Misericordia. Este poemario, que también ha sido Premio Nacional de la Crítica, Premio Rosalía de Castro y Premio de Poesía de Catalunya, está inspirado por una Casa de Misericordia real, una antigua forma de orfanato. Margarit, arquitecto de profesión y catedrático jubilado de Cálculo de Estructuras, explica así la fascinación por el edificio que le llevó a escribir sobre él:
Tres cosas quedaron en mi mente: en primer lugar, el edificio, enorme, austero y bruñido de tan limpio, con los niños y las niñas siempre graves y en orden, en pie o sentados, en un orden casi militar. En segundo lugar, las solicitudes, muchas de las cuales eran de viudas de asesinados en la represión del final de la guerra civil, que pedían el ingreso de sus hijos por imposibilidad de mantenerlos. En tercer lugar, los informes de los jueces y otros funcionarios del nuevo régimen sobre aquellas solicitudes.
Margarit es poeta bilingüe, y publicó su primer poemario Crónica en 1963 en castellano. A partir de 1980 comienza a aparecer su poesía en catalán, con títulos como L’ombra de l’altre mar, Vell malentés, El passat i la joia y el más reciente Calcul d’estructures. Su obra ha sido editada en ambos idiomas y la editorial Visor tiene una edición bilingüe de Casa de Misericordia.
El jurado del Premio Nacional de la Crítica de esta edición ha sido presidido por el director general del libro Rogelio Blanco y han formado parte de él Luis García Montero, Clara Janés, Pere Gimferrer, Olvido García Valdés (ganadora de la pasada edición) y José Manuel Caballero Bonald. El finalista ha sido Jon Gerediaga Gotilla con un poemario en euskera: Jainkoa harrapatzeko tranpa.
Vía | Yahoo! Noticias
Más Información | Joan Margarit en A media voz
En Papel en Blanco | Premio Nacional de Poesía

Comentarios
El arquitecto de refugios poéticos… En mayo del 2007 pude disfrutar de la presentación que hizo el poeta en la Bilioteca Francesca Bonnemaison. Pocas notas tomé entonces, escuchar era mucho mejor, atender lo que nos decía Joan Margarit. De sus palabras señalé entonces unas que me llevaban al pasado de nuestros mayores pero sin dejar el presente de nuestra sociedad actual:
el analfabetismo hoy día, no es no saber escribir, es no conocerse a sí mismo
Analfabetismo, Parece una palabra de otros tiempos, de aquellas que ya no te señalan y es lejana, como si correspondiese a la calificación de otros pueblos, y realmente aún se siente cerca. Tenemos a nuestro alcance innumerables medios de comunicación, de acceso a la cultura, podemos disfrutar de nuestro tiempo y crecer desde el interior… pero un viento helado nos hace claudicar fácilmente al mínimo esfuerzo, -ya lo hará alguien por mí, habrá una píldora, un ¡clic! desde el mando del placer-; se ha dejado la responsabilidad de uno mismo a la intemperie, huérfanos del saber sin posibilidad de refugio. Sin saber encontrar una casa de misericordia.
Sea ahora la poesía de Margarit refugio, ya que como bien dice: la intemperie, y sobre todo la interior, es mucho peor.
MGJuárez CdP
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